La banca ética, también conocida como banca social, sostenible, alternativa o cívica, es un tipo de entidad financiera que permite obtener beneficios sociales, además de obtener los beneficios económicos. La banca social sólo ofrece instrumentos de financiación ética, a diferencia del resto de la banca que también puede ofrecer dichos instrumentos, además de los convencionales.
Se distingue de la banca convencional en la naturaleza social de los proyectos que financia, en el filtro ético de las empresas en las que invierte y en la transparencia de sus acciones. Se caracterizan por financiar proyectos con alto contenido social o medioambiental: respeto a los derechos humanos, educación, protección del medio ambiente, energías renovables, propulsión alternativa, ocupación laboral de discapacitados, desarrollo de proyectos en el Tercer Mundo
Otro de sus rasgos es que intentan proporcionar respuestas a las personas excluidas del sistema financiero desde el punto de vista del ahorro, por un lado, y del crédito, del otro:
- A los primeros; las finanzas éticas ofrecen productos financieros que les permiten participar en las decisiones referentes al destino de sus ahorros, de suerte que éste no entre en contradicción con sus valores.
- El segundo grupo constituido por personas que encuentran importantes dificultades para acceder al crédito convencional y que a menudo cumplen los requisitos éticos que los ahorradores están buscando. Este tipo de entidad concede préstamos o créditos a aquellas personas que tengan un proyecto empresarial viable y con contenido social, aunque no tengan garantías patrimoniales o avales.
Otra característica de la banca ética es una mayor democracia y participación en la toma de decisiones internas; muchos de ellos son cooperativas. A este respecto existen dos corrientes de banca ética: la mediterránea y la anglosajona. Por ejemplo, en la primera se encuentra el Banco Popular Ético italiano, una cooperativa de reciente creación; en la segunda el Co-Operative Banck, banco británico con más de un siglo de antigüedad que se ha reconvertido a la banca ética.
Banca ética en España
Los bancos éticos, están regulados por el Banco de España y tienen que cumplir los mismos requisitos. Al igual que ellos, se preocupan por la liquidez y rentabilidad. Por ello, aunque se suele asociar la banca ética con baja rentabilidad económica, en realidad los bancos éticos ofrecen intereses en sus cuentas de ahorro y depósitos comparables a los de la banca tradicional.
Actualmente en España, estrictamente hablando, el único banco ético es el Triodos Banck , que dispone de una sucursal en Barcelona y otra en Madrid.
Los bancos éticos son diferentes a las instituciones que conceden préstamos o fondos de inversión éticos (como las cooperativas, Coop57 u Oikocredit ). Estas últimas no tienen por qué estar reguladas por el Banco de España, por lo que pueden desvincularse más de las finanzas tradicionales.
Otra posibilidad de inversión desde España la provee la Fundación Fiare en el País Vasco, a través de la cual se pueden contratar fondos de inversión regulados por la Banca Ética Popular italiana.
Más información sobre banca o financiación ética en España: REAS



