Un año más, el colectivo “Cantabria contra la tauromaquia” nos estamos movilizando para
denunciar y poner en evidencia la indignante promoción de bochornosos actos de tortura taurina que se le vienen dando, con mecanismos de respiración asistida gracias a dinero público, por parte de algunos gobiernos y alcaldías, como es el caso del Ayuntamiento de Santander y de otros ayuntamientos de Cantabria que, en los últimos años, se están sumando a esta ola reaccionaria. En este sentido, un conocido ejemplo son los 300.000 € que se gastó el Ayuntamiento de Santander en 2023 para rehabilitaciones en la Plaza de Torturas. Otro ejemplo más actual son las ayudas del Gobierno de Cantabria de 41.000 € para que los Ayuntamientos en riesgo de despoblación financien la organización de festejos y actos taurinos. De esta forma, las fiestas de distintos territorios de Cantabria, se ven un año más, manchadas de sangre. El epicentro de todo este bochorno, las torturas que tendrán lugar una vez más durante las fiestas de Santander, es también el mayor ejemplo de que, además del fomento de un indignante maltrato animal, son un claro caso de injustificable y opaco de derroche de dinero público.
En la otra cara de la moneda están los supuestos beneficios que este tipo de sanguinarios actos generan en la economía local, y en este sentido, el año pasado nos preguntábamos de dónde salía un dato que vienen repitiendo como un mantra por personas del ámbito de la política, con Gema Igual a la cabeza, del ámbito empresarial y por los medios de comunicación al servicio de esta propaganda: “Según un estudio de la Universidad de Cantabria, la Feria Taurina de Santiago tiene un impacto para la ciudad de Santander de 7,2 millones de euros”.
Cabe resaltar que, aunque las cifras de beneficio económico fuesen correctas, este tipo de actos serían igualmente injustificables por el maltrato animal que implican. Pero, con tantos indicios de que, además, estas cifras de supuestos beneficios pueden ser datos altamente manipulados, decidimos hacer una investigación del citado estudio. Para ello, hemos estado unos meses siguiendo su pista, empezando por la Universidad de Cantabria en general, pasando por el grupo de investigación de la Facultad de Economía que lo realizó para la Empresa Municipal Plaza de Toros S.A. en el año 2014 y, finalmente, recibiéndolo después de varias llamadas semanales a dicha empresa. Lo primero que hay que apuntar es que el trabajo contiene una llamativa abundancia de faltas de ortografía constantes como el “mes de Julio”, comas y márgenes mal puestos, fallos en el espaciado entre palabras, y múltiples expresiones mal escritas como “la Fiestas taurina Santiago 2024 de Santander”. Todo esto lo mencionamos, por un lado, como primer indicio de la escasa seriedad de dicho estudio, y por otro lado, para aclarar que los fragmentos que situemos entre comillas son extraidos literalmente de dicho trabajo sin modificar dichos errores.
A partir de aquí, una clara señal de lo tendencioso que es el estudio y la poca rigurosidad que posee es que, en su introducción, antes de comenzar el análisis, ya afirman con una rotundidad impropia de cualquier investigación con un mínimo de rigor que “las Fiestas Taurinas, aparecen como una estupenda oportunidad para poder generar mayor actividad económica en el municipio de Santander”. Expresiones similares aparecen continuamente sin referencia bibliográfica alguna. Aún sin comenzar la investigación, nos encontramos otra frase en la misma línea, asegurando que “la Fiestas taurina Santiago 2024 de Santander (La Feria del norte) sirve para generar mayor actividad económica en especial en el ámbito local aunque sea de un modo temporal y concreto. En el corto plazo de duración de las mismas, desde la ciudad de Santander se genera así actividad, riqueza y empleo en hostelería, comercio, turismo…, etc.”. También, con el análisis numérico sin concluir, nos avanzan que “aunque esta cifra estimada de 1.422.646 € de efectos económicos directos resulte especialmente elevada, como veremos a continuación el resultado del cálculo de los efectos
indirectos e inducidos va a superar ampliamente esa cifra”.
Para realizar este trabajo de análisis económico detallan que usarán datos “como los del INE (Tablas Input-output, etc.) e informes que se puedan obtener del resto de_entidades relacionadas con estas fiestas como notas de prensa o información publicada en diferentes medios”. En otro apartado añaden que “gran parte de la información de partida de esta propuesta de estudio ha sido proporcionada por la Sociedad Plaza de Toros de Santander, S.A.. Igualmente, se han tomado como base datos del INE e ICANE (Tablas Input-output, etc.), etc. e informes que se puedan obtener del resto de entidades relacionadas con estas fiestas así como notas de prensa o información publicada en diferentes medios”. Aclaran además que se “analizarán (hasta el punto que pueda hacerse según la información disponible hasta el momento de entrega provisional y final del citado estudio)”. Por ello, explican cómo “para el resto de datos a los cuales no se ha podido acceder a fecha de cierre de este Estudio, se ha tenido que optar por métodos de aproximación indirecta a los mismos a semejanza de los informes de impacto socioeconómico ya publicados para algunas fiestas taurinas de otras ciudades de españolas.El trabajo finaliza también con un apartado final de conclusiones”.
Para el cálculo de los citados datos indirectos “se han realizado un total de 1.165 encuestas a las personas que asistieron al coso santanderinos de cuatro caminos”. Han tenido también en cuenta “alojamiento, restauraación. transporte en ferrocarril) y transporte terrestre”.
En este sentido, cualquier persona, aunque no haya realizado un trabajo de investigación científica, podrá deducir el nivel de incertidumbre que tienen metodologías que trabajan con extrapolaciones de datos a nivel nacional, declaraciones de medios de comunicación y encuestas a personas. Tan alto es el nivel de incertidumbre, como la facilidad de manipular los datos y, por tanto, los resultados, para que las conclusiones sean las que se quieren obtener. En todo trabajo con tal nivel de incertidumbre, lo correcto es no hablar de manera rotunda sino usar expresiones más prudentes hablando de “nuestros resultados apuntan a…” o similares; así como tener un apartado citando los límites de la investigación, detallando el margen de incertidumbre que tienen estas metodologías usadas. Como podéis predecir, ningún tipo de estos ejercicios de humildad y transparencia fueron llevados a cabo en este trabajo. Y sin embargo, sus conclusiones, anticipadas en los abundantes párrafos reiterativos, en algunos casos copiados y pegados más de una vez; son usados con rotundidad para legitimar actos de tortura que, además, suponen un altísimo derroche de dinero público. Todo ello, bajo el amparo de la ciencia y el sello de la Universidad de Cantabria.
Entre los datos que se han utilizado en las cuentas que obtienen, la explicación de los factores que se han considerado es claramente insuficiente y opaca, con cifras globales que pretenden que nos creamos simplemente por ser un estudio de la Universidad de Cantabria, y sin concretar en ningún momento la cuantía de las subvenciones que se recibieron en 2014. Este dato es imprescindible, no solo en relación a la feria de torturas en sí, sino también vinculado a todo el entramado taurino que refuerza este tipo de actividades. Entre estos datos, en los últimos años nos encontramos numerosos ejemplos de las desproporcionadas cuantías de rescate al sector, con una subvención de al menos 100.000 € en 2016 para asegurar su equilibrio presupuestario, la cual en los años siguientes ha ido evolucionando primero a 50.000 y posteriormente a 35.000 €, enormes gastos de mantenimiento de la Plaza, la creación de una escuela taurina, la promoción en las calles de la feria de torturas, la habilitación de autobuses gratuitos para asistir a dichos actos desde Gijón en 2021, los desplazamientos de la alcaldesa a distintas ciudades para la promoción de estos eventos, o los recientes “taurocromos”.
Como venimos denunciando junto a otros colectivos y voces de la sociedad, la tauromaquia está en decadencia. Este hecho es indiscutible si se hace un análisis desde una perspectiva amplia y detallada, sin dejarse manipular con tendenciosos titulares y estudios como el que acabamos de analizar, así como de artificiales niveles de afluencia a los actos taurinos, sostenidos por el regalo de entradas o la promoción de bonos con precios reducidos, todo ello financiado con dinero público. En respuesta a la bochornosa campaña de eventos taurinos en Cantabria, hacemos un nuevo llamamiento a toda la sociedad cántabra a reaccionar mostrando un rotundo rechazo. Y en este sentido, desde el colectivo «Cantabria contra la tauromaquia» vamos a seguir denunciando estos vergonzosos actos y convocando movilizaciones para que seamos cada vez más personas concienciadas y activas contra la tauromaquia en Cantabria. Por ello, os animamos a que os suméis a la convocatoria que venimos difundiendo para concentrarnos el próximo viernes 25 de julio a partir de las 17:30 h. frente a la Plaza de las Torturas de Santander (Plaza de Toros). Agradecemos a quienes ya han querido manifestar su apoyo públicamente, así como a movimientos valientes como la devolución de entradas por parte las asociaciones vecinales de Cazoña y Pombo-Cañadío.
Por una Cantabria antitaurina, por un mundo antitaurino, ¡tauromaquia abolición!
¡Fiestas sin sangre!
En Santander, a 21 de julio de 2025




