Mientras administraciones y empresas energéticas fragmentan proyectos para esquivar evaluaciones globales y diluir responsabilidades, el territorio vuelve a hablar. Este domingo 18 de enero, a las 12:00 horas, la Plataforma Ciudadana Son Gigantes convoca una marcha informativa y reivindicativa en el entorno de la ría de Solía, uno de los espacios naturales más sensibles de la bahía de Santander, amenazado por la concentración de subestaciones eléctricas y líneas de evacuación asociadas a varios proyectos eólicos.
Subestaciones como la SE Guarnizo, las vinculadas a los parques Benavieja y Briesa o la SET Promotores Mustera —todas ellas proyectadas en apenas unos cientos de metros— dibujan un modelo energético basado en la imposición técnica, la ocupación del suelo y el sacrificio de ecosistemas y formas de vida locales en nombre de una supuesta transición verde gestionada desde arriba. A este escenario se sumarían los polígonos eólicos Astillero I y II, con infraestructuras de evacuación asociadas a 35 aerogeneradores y más de 156 MW, tramitados de forma separada pero convergentes en el mismo espacio.
La marcha partirá del aparcamiento cercano a Electra de Viesgo y recorrerá 1,5 kilómetros por el entorno donde se proyectan estas infraestructuras. No se trata de una caminata simbólica ni de una protesta delegada, sino de una invitación a recorrer colectivamente un territorio vivo, a conocer de primera mano el impacto real de estas instalaciones y a romper el relato tecnocrático que reduce el territorio a un simple nodo de evacuación energética.
Desde Son Gigantes insisten en que el problema no es solo cada proyecto aislado, sino la lógica que los sostiene: una planificación energética centralizada, al servicio de grandes intereses empresariales, que convierte rías, montes y pueblos en zonas de sacrificio mientras se vacía de contenido cualquier noción de participación real.
La movilización del domingo se enmarca en una agenda más amplia de autoorganización y difusión. El sábado 17 de enero a las 11:30 tendrá lugar la charla La Invasión Eólica en el Centro Cívico Leonardo Torres Quevedo de El Astillero, organizada por CSC Espacio Abierto, y ese mismo día a las 18:30 se proyectará el documental Vidas Irrenovables en Ágora Solidaria (Santander). Las charlas continuarán el viernes 23 en Villaescusa y el viernes 30 en Liérganes.
Paralelamente, la plataforma coordina la recogida colectiva de alegaciones contra los polígonos eólicos Astillero I y II hasta el 3 de febrero, con el apoyo de seis ayuntamientos y decenas de establecimientos repartidos por Cantabria. Una herramienta limitada, pero que, usada de forma colectiva y masiva, puede frenar proyectos que avanzan gracias al silencio y la desinformación.
Frente al discurso institucional que presenta estas infraestructuras como inevitables, la respuesta que se construye desde abajo recuerda algo elemental: el poder no reside en despachos ni en boletines oficiales, sino en la capacidad de encontrarse, informarse y actuar juntas y juntos. Defender el territorio no es una cuestión técnica, sino política; no se delega, se practica caminando, compartiendo saberes y haciendo visible el rechazo.



