Sobre el 15O Huelga general por Palestina en Cantabria

Esta vez no será la primera en que la parcialidad de esta breve crónica de la jornada de lucha del 15 de octubre por Palestina en Cantabria tenga que ver con una visión muy centrada en lo acontecido en Santander sobre otras movilizaciones que también ha habido en Cabezón de la Sal, así como en Castro Urdiales un día antes y en Torrelavega un día después. Sin tampoco desdeñar los actos pequeños en solidaridad con Palestina que no hayan salido en la foto y que se hayan llevado a cabo por el territorio en estos días.

La jornada del 15 de octubre en Cantabria se preveía como una jornada de lucha en solidaridad por Palestina desde los movimientos sociales y con alguna capacidad de llegar un poco más lejos a otros sectores de la población pero, en todo caso, no una huelga general de 24 horas secundada por amplias capas de la población repartida en diversos sectores laborales. Para ello, hacía falta una preparación mucho más extendida en el tiempo desde los centros de trabajo y desde la calle. Este factor determinante era una causa compartida  en todo el estado. Sin embargo, la poca población que sale a la calle en el territorio cántabro por un tema tan crucial e importante como la colonización y el genocidio por parte del estado sionista israelí a Palestina, no se puede explicar solamente por dicho factor, ya que en otras ciudades del estado español la proporción de cantidad de personas movilizadas es muy diferente, siendo mayor y multitudinaria. Existen más factores socioculturales y políticos que deben explicar que una convocatoria de lucha reuna a una cantidad de personas que no supera el cerco político militante  de los movimientos sociales o que lo hace de manera muy tímida. No es el papel de esta crónica, pero es tarea importante indagar en este análisis para poder transformar las condiciones.

Estaba claro, como apuntaban diversos textos surgidos de forma previa al 15 de octubre,  como el de la CNT de Granada, que existió muy poco tiempo para garantizar minimamente que la huelga general fuera amplia y potente en todo el estado. Sin embargo, no es de desdeñar que la CGT, y otros sindicatos según los territorios, convocaran huelga general de 24 horas ante  la convocatoria de parones de 2 horas  de CCCOO y UGT, sindicatos del poder cuyas cúpulas intentan mantener el equilibrio de lo políticamente correcto para contentar a todo el mundo, lo cuál no es reprochable, pues es su función social desde la transacción democrática en el estado español. El pacto social para dejar todo bien atado.

Parecía preveerse que sólo en Catalunya y Euskal Herría pudiera ser multitudinaria. Aunque no ha sido solamente así pues ha habido grandes movilizaciones en todo el estado, lo cierto es que no hubo demasiadas sorpresas. Según el medio Ecuador Etxea «más de 110.000 personas paralizan Euskal Herria en solidaridad con #Palestina. La huelga más multitudinaria de la historia reciente vasca». En Catalunya La directa hace un seguimiento de las movilizaciones en distintos puntos del territorio con las miles de personas movilizadas en distintos puntos urbanos; Barcelona, Tarragona, Manresa son sólo unos ejemplos.

Entendiendo las diferencias coyunturales,  este día en Cantabria y en el resto del estado era una jornada de lucha por el pueblo palestino y contra la complicidad armamentística española y europea con la colonización y el genocidio, mas que como una huelga general al uso.

En Santander la manifestación  de centenares de personas donde confluyeron dos convocatorias, una desde la CGT de Cantabria y otra desde el Frente de estudiantes, fue apoyada por la CNT de Santander así como por otros colectivos y organizaciones, mas todas las personas solidarias y autónomas asistentes a la movilización. La manifestación fue muy similar a todas las que se vienen haciendo durante estos dos años, salvo que con dos matices. El primero, en horario de mañana y en el marco de la huelga general. El segundo, con una marcada presencia de gente joven alentada por el Frente de estudiantes. En la manifestación no ocurrió nada fuera de lo común más allá del cierre momentáneo del Carrefour al paso de las manifestantes y de una breve sentada en el cruce con el tunel de las estaciones antes de llegar al ayuntamiento. Después de que las organizaciones convocantes leyeran su manifiesto se instó a acudir a la convocatoria de la tarde organizada por la veterana organización internacionalista Interpueblos en su lucha constante durante décadas por pueblos como el palestino. A la misma acudieron también centenares de personas aunque el carácter juvenil mermó respecto a la mañana.

Si bien las limitaciones del contexto político y local en la solidaridad con Palestina y los límites de transformación social dentro de la lucha son evidentes, con una jornada  que podría haber sido mucho mayor en relación a la cantidad (número de personas en las movilizaciones) y en la calidad (capacidad de impulsar acciones de huelga más allá de las movilizaciones generales; piquetes, cortes, boicots, sabotajes, encierros, difusión a pie de calle etc), lo cierto es que fue una jornada de lucha importante en la ciudad Santanderina y, ante todo, una demostración de continuidad en la solidaridad por Palestina en momentos de intentos estatales de desmovilización popular en torno a este despertar de lucha, acompañados de la farsa de alto el fuego del estado israelí en otra vuelta de tuerca de su dominación sobre territorio palestino, utilizado como campo de pruebas de guerra para la industria armamentística y para  occidente.

Colectivos autónomos, la propia organización Interpueblos, así como sindicatos como el STEC,  siguen llevando a cabo movilizaciones propalestinas más allá de la capital cántabra. Es importante poner el foco en ello. Es tarea de todos los movimientos a nivel local, estatal e internacional  que la lucha no decaiga hasta derribar el estado sionista israelí. Para ello, el 15 de octubre debe tomarse, no como un hecho aislado, sino como una experiencia de lucha a repetir, igualar y superar.

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