A todos los apoyos, cercanos o lejanos, del barrio libre de Les Lentillères

Escribimos este texto para ofreceros una cronología de nuestra lucha en los últimos años y de la situación actual que nos amenaza. Es un texto largo, pero describe cientos de horas de reuniones, discusiones, preocupación y rabia… Les Lentillères está ahora amenazado una vez más, por lo que hacemos un llamamiento a todes les que se preocupan por el barrio a permanecer vigilantes.

En noviembre de 2019, tras 10 años de lucha contra la urbanización de las últimas tierras cultivables de la ciudad, el alcalde de Dijon, François Rebsamen, anunció el abandono de la fase 2 del proyecto del ecobarrio «Jardin des Maraîchers».

En un pleno municipal, declaró que las nueve hectáreas del Barrio Libre de Lentillères no se urbanizarían. Nueve hectáreas, es decir, todo Lentillères.

Aquel día estallamos de alegría: ¡habíamos salvado este terreno de ser asfixiado por el hormigón!

Pero, en el fondo, sabíamos que tendríamos que seguir luchando para defender nuestro derecho a cultivar y vivir en esta tierra, nosotres, les que la habíamos cuidado durante los últimos diez años. De hecho, el Ayuntamiento aprovechó el anuncio del abandono para especificar que seríamos desalojados si no se regularizaba la okupación.

Aunque asustades ante la perspectiva de perder lo que enriquece a Lentillères, decidimos entablar un diálogo con el Ayuntamiento sobre la posibilidad de legalización. En un comunicado de prensa anunciamos que, en principio, no nos oponíamos a ninguna forma de legalización, siempre que respetara las prácticas del barrio.

A lo largo de la primavera de 2021 trabajamos en una propuesta concreta para legalizar Les Lentillères. Una nueva zonificación, la ZEC, o Zona de Ecologías Comunal, que permitiría entremezclar todos los usos de la zona -vivienda, agricultura, cultura y biodiversidad-, sin parcelar la zona y confiando la gobernanza de la misma a una asamblea abierta de personas usuarias. En mayo hicimos pública nuestra propuesta. No recibimos noticias ni respuestas a nuestro llamamiento al Ayuntamiento.

En junio de 2021, François Rebsamen dio marcha atrás en sus promesas electorales de 2019 y anunció, de nuevo a través de la prensa, que finalmente quería urbanizar 2 ha en el extremo oriental del barrio libre des Lentillères. Más adelante, en 2022, la superficie se redujo a 1,14 hectáreas, al decidir finalmente el Ayuntamiento excluir las huertas de puerros, patatas y calabazas de la zona urbanizable.

En septiembre de 2022, tras tres años de comunicados de prensa, jornadas de puertas abiertas y llamadas al vacío, el Ayuntamiento dio por fin un paso hacia nosotros. Nos reunimos con el concejal Philippe Lemanceau para crear un marco de debate sobre el futuro de Lentillères. Aunque reticentes, nos tomamos en serio el diálogo, que dura ya año y medio. Nunca dejamos de hacer concesiones, a pesar de nuestra desconfianza colectiva hacia los políticos y sus buenas palabras. Optamos por apostar por la posibilidad de un acuerdo que regularizara Lentillères sin acabar con su espíritu de autonomía y rebeldía.

Pedimos reuniones para discutir los contratos y la legalización, y aceptamos que los representantes electos, los técnicos y los empleados del Ayuntamiento visitaran los edificios colectivos, las casas, los jardines e incluso nuestras habitaciones. Creamos un comité interno para examinar las normas de seguridad, salubridad y energía, y presentamos propuestas técnicas para adecuar a las normas edificios públicos como el granero rosa, el centro comunitario y el foufournil. A día de hoy, tras visitar una decena de lugares, todavía no hemos recibido ninguna propuesta concreta del ayuntamiento.

A pesar de ello, el alcalde de Dijon anunció en la prensa local que estaba «perdiendo la paciencia» con nuestros «métodos de discusión». Dice que no puede soportar más nuestras prácticas: el «cambio de nombres» y el «voto unánime de la asamblea general»… Casi podría tener gracia si este artículo no estuviera realmente destinado a presentar a las personas de Lentillères como una panda de radicales caprichosos que escupen sobre la propuesta de «alquilar por un euro simbólico».

Nunca se nos ha hecho tal propuesta. De hecho, nunca pudimos hablar del estatuto jurídico de Lentillères. Nos enteramos por la prensa de la suspensión del diálogo que condujo a la anulación de una reunión que habíamos solicitado para presentar una propuesta de acuerdo, presentada por una asociación que representa a todos las personas usuarias de Lentillères.

El 28 de enero también nos enteramos por la prensa de que el Ayuntamiento espera que aceptemos la urbanización de las 1,14 ha de la franja oriental. De lo contrario François Rebsamen amenaza con «no tener que rendir cuentas de nada». ¿Por qué esta repentina presión mediática y política sobre un punto de desacuerdo conocido desde el inicio de las negociaciones? Nunca ocultamos nuestro desacuerdo con el alcalde cuando anunció que retomaba el proyecto de urbanizar 1,14 hectáreas. Desde el inicio de las conversaciones, hemos intentado hablar de la franja oriental en vano. ¿Cómo íbamos a posicionarnos hoy sin conocer los detalles de su proyecto y sin haber recibido nunca la menor propuesta concreta?

Así que el Ayuntamiento nos da un «ultimátum» de sopetón, soñando con que estemos dividides y seamos frágiles. Pero, a riesgo de decepcionarles, repetimos una vez más que no hay «moderados buenos» y «radicales malos» entre nosotres. Hay cientos de personas que están discutiendo, tomándose el tiempo de ponerse de acuerdo por consenso, cohabitando y organizándose juntas en una asamblea que ya está lista para regularizar la zona.

Tememos que esta maniobra del Ayuntamiento no tenga otro objetivo que suscitar la incomprensión de les habitantes de Dijon y prepararlos para un posible desalojo de Lentillères. En los últimos 13 años, hemos tenido que hacer frente a numerosas amenazas del Ayuntamiento y siempre hemos encontrado el apoyo suficiente a través de una amplia y decidida red de lucha para no rendirnos. Una vez más, necesitamos sentir que una gran multitud estaría a nuestro lado en caso de desalojo.

Esperamos que el Ayuntamiento reabra rápidamente el diálogo, pero os pedimos a todes que estéis atentos por si en lugar de eso decide abrir el camino a las excavadoras. Estáis invitades a venir al barrio para descubrirlo o redescubrirlo y para ayudarnos de las mil maneras que siempre han surgido cuando Lentillères se han visto amenazado.

Personas usuarias del barrio de Lentillères

Nota de Briega: puedes obtener más info sobre el barrio en este artículo

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