Entrega simbólica de alegaciones populares
Ayer miércoles 26 de agosto, más de un centenar vecinas y vecinos de los municipios afectados —Santa María de Cayón, Penagos, Liérganes, Villaescusa, El Astillero— y de otros puntos de Cantabria participaron en un acto simbólico de entrega de alegaciones en el Ayuntamiento de Penagos contra el polígono eólico Benavieja, promovido por Araste SPV 2021 S.L.U., filial de Repsol Renovables, cuyo proyecto fue publicado en el BOE el pasado 14 de julio.

Con los cuévanos rebosantes de alegaciones, entre rimas surgidas del esfuerzo y la emoción compartida, y al son del tañido de campanos, las canciones de Tudanca Folk y los ritmos de pandereta, gaita y tambor, el Colectivo Vecinal cerró una etapa simbólica y combativa con la lectura de un manifiesto que «alzaba la voz por el futuro», agradeciendo así el esfuerzo de toda la comunidad.

Tras un mes de verano con reuniones, charlas que congregaron a centenares de personas, recogida de firmas y movilizaciones, el Colectivo ha elaborado y presentado alegaciones técnicas, acompañadas de miles de alegaciones populares registradas, que evidencian la fuerza y el compromiso ciudadano en la defensa del patrimonio natural y cultural.
Las voces escritas de miles de personas reflejan lo expuesto en su manifiesto: «El polígono eólico industrial que Repsol pretende imponer no es transición, ni es verde: es despojo. No es para las personas que vivimos aquí. Es para seguir alimentando un modelo de consumo y de explotación que se disfraza de sostenibilidad mientras arrasa con todo a su paso.»

El Colectivo celebró también el respaldo de los ayuntamientos afectados y de entidades como los Colectivos Vecinales para la Defensa del Territorio de Cantabria, Fundación Naturaleza y Hombre, ARCA o el Resbaladero de Lunada, entre otras.
Laura Delgado, vecina de Llanos y encargada de leer el manifiesto junto a su hija Elsa Saceda, destacó: «Nos celebramos y celebramos a toda la gente que ha puesto su granito de arena en este ajetreado verano para frenar el polígono eólico de Benavieja, por amor a su territorio, a su paisaje, a la biodiversidad, a su forma de vida y su cultura».
Clave resulta la respuesta del Gobierno de Cantabria, que el 14 de agosto emitió informes desfavorables sobre los parques eólicos de Benavieja y Ventura, señalando su impacto visual «significativo y negativo», su incompatibilidad con el Plan de Ordenación del Litoral (POL) y la falta de garantías de protección ambiental. A pesar del clamor de miles de firmas en contra, la decisión última está en manos del Ejecutivo Central.
Alegaciones contra el polígono eólico Benavieja
El Colectivo Vecinal ha elaborado un documento técnico sólido y fundamentado en relación con el Estudio de Impacto Ambiental, el Anteproyecto y el marco normativo y de ordenación territorial de Cantabria. Las alegaciones se presentaron a través de la asociación Territorio Cántabro, que proporciona representación legal para continuar el proceso en la fase administrativa y, en su caso, judicial. El informe completo está disponible en la web del Colectivo www.songigantes.net

Se señalan carencias sustanciales en la documentación, con ausencia de una evaluación integral de impactos y limitaciones en el Estudio de Conectividad y Sinergias
El proyecto podría generar impactos significativos sobre el paisaje, los recursos hídricos y la biodiversidad —incluidas especies protegidas y hábitats de interés—, así como comprometer la calidad de vida de los núcleos cercanos y afectar a actividades económicas estratégicas como ganadería, silvicultura y turismo.
A juicio del Colectivo, los beneficios privados de estas instalaciones no compensan las pérdidas sociales, culturales y ambientales que generan.
Nuevos proyectos eólicos amenazan la sostenibilidad del territorio
El aire de celebración no ocultaba la determinación del Colectivo: «Nos mantenemos atentas, organizadas y preparadas para continuar esta lucha, porque sabemos que esto no acaba aquí.»
Su lucha no es solo local: «Desde Campoo hasta el Pas, desde Benavieja hasta El Escudo, sabemos que esto no es un problema local, es una agresión global». En toda Cantabria, las comunidades vecinales se organizan frente a un modelo de desarrollo que consideran lesivo para el territorio, la identidad y la vida rural. Ningún polígono es aislado y ningún pueblo está solo: lo que afecta a uno, afecta a todos.
Sigue en pie un gran número de proyectos eólicos en distintas fases de tramitación, tanto del Ministerio como del Gobierno de Cantabria. Además de Benavieja, la vecindad ha señalado la amenaza de Astillero I —pendiente aún de presentación formal—, así como de Ventura y Briesa en Burgos, cuyos tendidos eléctricos afectarían a Cantabria. A esto se suman otros proyectos en la zona oriental y sur de la comunidad, que en conjunto refuerzan la crítica a la fragmentación de la tramitación y a la ausencia de un Plan Regional de Ordenación del Territorio (PROT).

Ante este escenario, mantienen una convicción clara: este modelo de progreso no es necesario ni aceptable. «Seguimos y seguiremos luchando. Porque no nos vamos a ir».
* Manifiesto acto final alegaciones populares
** Documentos con los argumentos del Colectivo Vecinal frente al proyecto



