Unas 100 personas acudieron, el martes 22 de marzo, a la concentración que Ecologistas en Acción de Cantabria y ARCA habían convocado en Santander para pedir el cierre progresivo de las nucleares, y a la que se han sumado IU, SEO/BirdLife, Regüelta, Traperos de Emaús, la Asamblea de Mujeres de Cantabria, Interpueblos y ABORA.
En el acto se ha querido expresar también nuestra solidaridad con el pueblo japones que está sufriendo los efectos del terremoto-tsunami del pasado 11 de marzo y de la radiación nuclear de la central de Fukushima.
Apostamos por el cierre progresivo de todas las centrales españolas, y su sustitución por fuentes de producción limpia, que contribuyan a la lucha contra el cambio climático.
El poderoso looby nuclear de todo el mundo ha repetido desde Chernóbil que la seguridad de los reactores era absoluta y que accidentes como el que está sufriendo en estos momentos la población japonesa no iban a producirse nunca, pero la realidad les ha desmentido de forma dramática.
La energía atómica no solo es extraordinariamente peligrosa, sino que mantiene la dependencia energética del exterior y, además, los residuos radiactivos suponen una grave amenaza durante cientos o miles de años, con costes económicos desorbitados (en estos momentos pagamos 60.000 euros diarios a Francia para almacenar allí parte de los residuos que generan las centrales españolas)
Por todo esto, abogamos por el cierre progresivo de todas las centrales nucleares, y defendemos un modelo energético basado en la reducción del consumo y en la producción de energía eléctrica 100% renovable.



