El Estado contra el común: El ayuntamiento de Valdeprado intenta robar tierras comunales

En un nuevo ataque a la propiedad comunal, el ayuntamiento de Valdeprado ha iniciado un intento de apropiación de las tierras conocidas como «Dehesa y Rubacente», pertenecientes históricamente al pueblo de Arcera-Aroco. La comunidad, que ha gestionado de manera colectiva estos terrenos durante generaciones, se enfrenta ahora a una amenaza directa contra su patrimonio común.

Este conflicto representa una vez más el intento del Estado de apropiarse de los bienes que pertenecen al Pueblo como sociedad organizada no jerárquica. Bajo la apariencia de gestión pública, se perpetúa un modelo en el que lo común se transforma en recurso estatal, diluyendo la soberanía comunitaria y el derecho ancestral de autogestión.

Las tierras de Dehesa y Rubacente, utilizadas tradicionalmente para el pastoreo y actividades comunitarias, forman parte del tejido cultural y social del pueblo. El intento de apropiación por parte del ayuntamiento ha generado un profundo malestar entre los habitantes, que denuncian la maniobra como un intento de privatización encubierta y una vulneración de sus derechos históricos.

La Plataforma para la Defensa de los Valles del Sur de Cantabria ha denunciado este intento de usurpación y ha señalado la complicidad del organismo de Montes en el proceso. Según la plataforma, esta maniobra refleja una estrategia institucional para despojar a las comunidades rurales de sus tierras colectivas bajo la apariencia de gestión pública.

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