Un miembro de Ecologistas en Acción de Reinosa y otro de la asociación ADEVAL (Asoc. Defensa de Valdeolea), se han declarado en huelga de hambre de una semana en Santander, en la parroquia del Barrio Pesquero. El objetivo es denunciar el proyecto de incineración de residuos tóxicos en la cementera que tiene ALFA en Mataporquera, cabecera del ayuntamiento de Valdeolea. Llevan un largo año de movilizaciones constantes y en la Plataforma contra este proyecto han valorado que era el momento de llevar a cabo una acción de protesta de mayor calibre.
El miércoles 23 de Febrero, a las 11 horas y en la Parroquia de el Barrio Pesquero de Santander, dará comienzo la huelga de hambre de siete días de duración contra el proyecto de Cementos Alfa S.A.de incinerar residuos peligrosos en su planta de Mataporquera. Este proyecto cuenta con el visto bueno del gobierno regional de Cantabria.
El recurso a la huelga de hambre, por parte de un militante de Ecologistas en Acción y otro de ANESVAL estará arropada con la con la presencia de los Secretarios Generales de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT y de CC.OO., la Coordinadora General de IU en Cantabria, el Presidente de la Federación de Asociaciones para la Defensa del patrimonio cultural de Cantabria ACANTO y un representante de CGT-Cantabria. Asimismo estarán presentes los representantes de las asociaciones que vienen coordinando la oposición al citado proyecto de Cementos Alfa.
Durante la semana de huelga de se realizarán diversos actos paralelos de protesta y todo ello culminará con una manifestación.Los dos ecologistas han acudido al suprem orecurso de la huelga de hambre ante la indiferencia mostrada por el gobierno regional a sus constantes movilizaciones contra la mencionada planta de incineración de productos peligrosos.
Hablan los huelguistas
Hoy se cumplen 14 meses del inicio del conflicto generado con motivo de la presentación del proyecto de incineración de residuos peligrosos por parte de Cementos Alfa, en su fábrica de Mataporquera. Posiblemente se trata del mayor conflicto de estas características en la historia de esta región. Las cifras son elocuentes: más de 22.000 firmas recogidas, 6.000 alegaciones presentadas, aprobación de mociones por parte de 6 ayuntamientos, 2 marchas populares, 4 manifestaciones y 50 concentraciones frente a la Fábrica son sólo una breve muestra de las múltiples expresiones de rechazo a este proyecto.
Esto hubiese bastado, en condiciones normales, para que se sucediese una cadena de reacciones entre el Gobierno Regional, los partidos que lo sustentan y la oposición. Sin embargo asistimos a una total ausencia de debate político fruto del pacto de silencio de todos los grupos parlamentarios en descarada connivencia con Cementos Alfa.
Elocuente es la actitud de la Vicepresidenta Regional, Dolores Gorostiaga, que viene rehuyendo durante más de 7 meses reunirse con los vecinos de Mataporquera. Mientras tanto, se suceden las reuniones institucionales y privadas con Cementos Alfa.
Ahora, como pocas veces, sentimos como ciudadanos el desamparo por parte de las instituciones y nuestros representantes parlamentarios frente a poderosos intereses económicos.
Por todo ello y considerando que las acciones de protesta se pueden agotar en sus formas, aunque no en su intensidad y dentro de una lógica progresión en nuestras reivindicaciones realizaremos una huelga de hambre, acto para el cual se ha solicitado un local a la Consejería de Medio Ambiente. Este encierro comenzará a las 11 horas del 23 de febrero.
Por sus especiales implicaciones, esta protesta solo puede asumirse desde una fuerte convicción personal y no cabe un llamamiento público a secundarla. Pero entendemos que su finalidad no puede ser otra que la de servir de altavoz a los distintos colectivos afectados por este proyecto para exigir al Gobierno Regional que cese en su actitud de complicidad con Cementos Alfa, escuche a los ciudadanos, deniegue el permiso para este proyecto y termine definitivamente con este conflicto.



