Fernando Moreno, representante de los grupos ecologistas y conservacionistas en el Patronato del Parque Natural Saja-Besaya y Ecologistas en Acción han denunciado ante la dirección del Parque Natural Saja-Besay, la Confederación Hidrográfica del Cantabrico, las Consejerías competentes, el Ayuntamiento de Los Tojos y la Junta Vecinal de Bárcena Mayor, los graves impactos que podrían causarse en el tramo alto de la cuenca del río Queriendo, dentro de los límites de la Junta Vecinal de Bárcena Mayor, en el Ayuntamiento de Los Tojos.
Según Moreno, el proyecto de tala a matarrasa del pinar de Alceo, adjudicado en agosto de 2015, causará alteraciones hidrológicas y erosiva sobre el ecosistema fluvial y su entorno inmediato que pueden provocar afecciones irreversibles a la flora y la fauna silvestres que aún resiste en aquel lugar particularmente frágil. Además de afectar a la vía de comunicación de origen bajo medieval entre Bárcena Mayor y la Venta de Tajahierro, incluida en el Inventario Arqueológico Regional ( nº de ref. 086.002).
Las actuaciones entran en contradición con las figuras de protección del lugar
Estas alteraciones, unidas la tala de cientos de hayas prevista en el bosque caducifolio colindante, multiplicarían las agresiones ambientales en ambas márgenes del río Queriendo, un paraje único, en pleno corazón del Parque Natural Saja-Besaya, integrado también en la Red Natura 2000 como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). En este espacio confluyen formaciones de ribera, bosques de galería, rodales y densas formaciones caducifolias con calidades ambientales excepcionales y un elevado grado de naturalidad, albergando especies como el pito negro, la nutria, el tritón alpino, el oso pardo, el urogallo, anfibios, reptiles, anguilas y truchas…
Hay otras alternativas
Para Fernando Moreno, los beneficios económicos del futuro aprovechamiento forestal del pinar no puede justificar estas agresiones ambientales. Advirtiendo que en todo caso, se debería hacer un aclarado muy selectivo sin recurrir a la tala a matarrasa, sacando los troncos a través de un vado provisional desde la pista entre la braña del Castillo y las proximidades del pozo de Avellaneo, recurriendo a técnicas manuales o de bajo impacto, y realizando paralelamente, un plan de reforestación de especies autóctonas. Señala además que, actuando de esta otra manera, se podría destinar parte del presupuesto del Parque para la conservación de los valores y el patrimonio natural, a compensar al Ayuntamiento de Los Tojos por el valor del lucro cesante a causa de las restricciones totales o parciales de la explotación del pina.
En la denuncia tanto el representante de los grupos ecologistas y conservacionistas en el Parque Natural como Ecologistas en Acción solicitan ser tenidos en cuenta como parte del expediente, siendo informados puntualmente de las circunstancias en que se encuentra, de los requerimientos y sanciones que hayan podido establecerse y de las medidas o disposiciones concretas que puedan contribuir a garantizar los valores amenazados.
También piden que se exija una evaluación de impacto ambiental que tenga en cuenta los análisis y propuestas recogidas en su denuncia con las prohibiciones o medidas correctoras adecuadas para garantizar la conservación de los valores ambientales y los paisajes que pudiesen verse afectados.
Por último instan a elaborar un programa de rehabilitación conjunto del tramo del camino, los ecosistemas fluviales, los paisajes y los valores etnográficos, respetuoso con sus características originales y base de referencia para su difusión y promoción como ruta de interés didáctico, ecológico y cultural.



