María José Baños Andújar, militante antifascista de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO) y presa política desde hace más de dos décadas, se encuentra en una situación de salud extremadamente crítica en el Centro Penitenciario Murcia II (Campos del Río), con un pronóstico que sus abogados y organismos de derechos humanos califican de «inminente riesgo de muerte».
Un cuadro médico devastador
A sus 61 años, Baños Andújar padece una confluencia de enfermedades graves e incurables que han desgastado su organismo hasta límites insostenibles. Enferma de VIH en estado C3, el más avanzado de la clasificación clínica, padece trombocitopenia crónica que compromete su sistema inmunológico. Su desnutrición calórica es grave y su peso ha caído hasta los 44 kilogramos. Además, padece claudicación intermitente severa y arterioesclerosis sin tratamiento adecuado, trastornos alimenticios, ansiedad y depresión desarrollados durante el encierro, así como problemas renales que requieren intervención médica urgente. Desde noviembre de 2024 le ha sido reconocido oficialmente un grado de discapacidad del 69%.
Su deterioro físico es evidente. Ingresó en prisión sin padecer ansiedad ni depresiones y ahora no puede subir una planta de escaleras, sufre episodios de desorientación y confusión mental, y requiere una operación urgente para evitar el riesgo de trombosis que el sistema penitenciario se niega a practicar.
Las denuncias documentan un patrón de negligencia médica deliberada. No ha visto a un psiquiatra ni a un ginecólogo en años. Sus traslados a hospitales externos se realizan en condiciones indignas que le provocan heridas físicas. Se le niegan tratamientos médicos urgentes por «falta de recursos» o «protocolos». Y, por si esto no fuera suficiente, su entorno carcelario no está adaptado a su discapacidad derivada de su grave estado de salud.
El delito de no arrepentirse y la reacción de los juristas
Lo más grave del caso no es solo su estado de salud, sino la razón explícita que las autoridades españoles han dado para mantenerla encarcelada: la ausencia de arrepentimiento ideológico. La Audiencia Nacional han denegado reiteradamente su libertad condicional y la progresión de grado, argumentando que no ha mostrado «arrepentimiento» ni ha abandonado sus «convicciones políticas». Esta práctica jurídica convierte al sistema penitenciario español, según denuncian los expertos, en una «herramienta de castigo político» que impone penas añadidas por el mero hecho de mantener una ideología contraria al régimen.
No en vano, la gravedad del caso ha movilizado a la comunidad jurídica internacional. Más de 40 juristas de diversos países han denunciado ante mecanismos de derechos humanos de Naciones Unidas y el Consejo de Europa la vulneración flagrante de la libertad ideológica protegida por el Convenio Europeo de Derechos Humanos. Estas autoridades jurídicas argumentan que España mantiene a una persona con enfermedad grave e incurable encarcelada en violación de los artículos 2 (derecho a la vida), 3 (prohibición de tortura y tratos inhumanos), 8 (derecho a la vida privada y familiar), 9 (libertad de pensamiento) y 10 (libertad de expresión) de dicho Convenio Europeo.
Organizaciones como el Movimiento Antirrepresivo de Madrid o la Plataforma Anti repressiva de Barcelona denuncian que su caso es emblemático de la persistencia del franquismo en las estructuras del Estado español, que utiliza el encierro y la enfermedad como armas políticas.
Una cuestión de vida o muerte
Para sus defensores, la situación de María José Baños Andújar ya no es una cuestión jurídica ni política: es una cuestión de supervivencia humana básica. Mantener a una persona con VIH en estadio C3, desnutrición extrema y discapacidad severa en prisión, negándole tratamientos médicos esenciales y libertad condicional por no «arrepentirse» de sus ideas, constituye —según la denuncia internacional— un trato inhumano y degradante que pone en riesgo inminente su vida.
La pregunta que plantean juristas, activistas y organismos de derechos humanos es clara: ¿Hasta dónde está dispuesto el Estado español a llegar para castigar una ideología política, incluso cuando ello puede suponer la muerte en prisión?
Para más información y apoyo: www.presos.org.es
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URGENTE | HUELGA DE HAMBRE
Desde el 23 de febrero, Marcos Martín Ponce, compañero de María José y preso en la misma cárcel, ha iniciado una huelga de hambre indefinida como medida extrema ante la grave situación que sufre la presa política antifascista María José Baños Andújar, a quien se le niega atención sanitaria adecuada. Cada hora cuenta!
Recordaros que el horario de oficina de la SGIP para mandar faxes o llamar exigiendo el traslado al hospital y la liberación de María José Baños es de 9:00 a 17:30.
Texto sugerido:
«Exigimos el traslado inmediato de María Jóse Baños Andujar al hospital y su liberación»

SGIP -Subdireción General de Sanidad Penitenciaria
Telf.: 913354700
Fax.: 913354992
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Patxi Ruiz realizó un día de ayuno en solidaridad con Mª José Baños
El preso político vasco Patxi Ruiz anunció su ayuno en solidaridad con Mª José Baños con el siguiente mensaje:
«Por medio de la presente, informo que mañana, día 25 de febrero, realizaré un ayuno de 24 horas en solidaridad con la presa antifascista María José Baños recluida actualmente en la prisión de Murcia II y gravemente enferma; y en denuncia por la situación de desasistencia médica en la que la mantienen en dicha prisión y que puede provocar un fatal desenlace. ¡NO A LA POLÍTICA DE PENITENCIARIA DE EXCEPCIÓN! ¡NO MAS MUERTES POR DESASISTENCIA MÉDICA!»
A lo que añadió el siguiente comunicado durante el ayuno
DESPERTEMOS LA SOLIDARIDAD QUE HAN DORMIDO
«La solidaridad es la ternura de los pueblos»; está es una frase pronunciada por un revolucionario consecuente hace ya décadas y convertida en proclama de las diferentes organizaciones revolucionarias y movimientos populares de dicha época.
Es tan grande la fuerza innata de la solidaridad que desde que es practicada ha sido reprimida de muy diversas maneras por el capital y sus diferentes gestores, con graves consecuencias para aquellos que la ponían en práctica: desde multas,palizas,torturas, prisión…hasta la muerte en no pocas ocasiones. Pero llevamos décadas padeciendo las consecuencias de llevar la solidaridad a la práctica. Muchos años padeciendo guerra psicológica englobada en esa guerra denominada cognitiva, llevada a cabo por el capital hacia las sociedades en su seno, por no hablar de la dirigida hacia la clase trabajadora a nivel mundial.
Resultado de todo ello es la situación actual. Y sí, puede afirmarse que la estrategia capitalista ha conseguido adormecer la antes tan presente, tan notoria como presente, solidaridad. María José Baños, presa antifascista de 61 años, con cerca de 35 años de prisión acumulados a su espalda, y recluida en la actualidad en la prisión de Murcia II, se encuentra padeciendo una grave enfermedad y, pese a las solicitudes realizadas, vive una situación de desasistencia médica, además de soportar condiciones de vida en prisión no compatibles con su estado de salud.
Varios presos antifascistas han comenzado ya a realizar ayunos para denunciar la situación de María José y exigir un trato digno en la gestión de la enfermedad que padece. Otros presos nos sumamos a esta iniciativa de lucha desde la solidaridad de clase.
Por medio de esta breve comunicación quisiera realizar un humilde llamamiento a la clase trabajadora y, en especial, a las diversas organizaciones revolucionarias, de clase y al movimiento popular en general para que, de la manera que cada cual estime oportuno, ayuden a propagar la denuncia por la situación de María José y con ello puedan practicar la solidaridad para con su situación, ademas de implicarse en la lucha para arrancar al estado fascista un trato digno para ella.
25 Marzo 2026
Patxi Ruiz Romero



