La revista Cantárida, publicación mensual de Cabezón de la Sal y comarca, acaba de lanzar su número 504. Este nuevo número sigue la línea habitual de la revista, abordando temas de actualidad y de interés para los habitantes de la región.
Entre los contenidos de esta edición destaca la cobertura sobre los impactos de la carretera Reinosa-Potes, una infraestructura que sigue generando oposición debido a sus consecuencias ambientales y socioeconómicas. A lo largo de varias páginas, Cantárida analiza los efectos que esta vía supondría para el entorno natural y sus habitantes.
A continuación, la Editorial de este número:
La carretera Potes-Reinosa: Una obra innecesaria, cara y muy impactante ambiental y paisajísticamente
El proyecto de carretera Potes-Reinosa que pretende unir los valles de Liébana y Campoo a través de una zona de montaña especialmente frágil y valiosa, impactará de forma irevesible sobre los suelos, la vegetación y el paisaje, provocando también un deterioro hidrológico y graves problemas geotécnicos y ecológicos.
El área que va a atravesar, es una zona emblemática de nuestra región que sufriría un daño irreversible en sus valores naturales y paisajísticos. A consecuencia de esa infraestructura se alteraría, entre otros valores importantes, los corredores ecológicos y se verían afectadas algunas especies como el oso pardo.
Una ves construida se producirá una canalización del flujo turístico hacia Liébana, que no necesita ya más volumen de visitantes. Por otra parte, el valle de Polaciones tiene carreteras suficientes, sobre todo desde el lado sur de la Cordillera. No olvidemos que el proyecto Potes-Reinosa discurrirá por el lado norte, que en invierno demandará inversiones constantes para su funcionamiento.
Este tipo de obras, y existen muchos ejemplos en otros ámbitos de montaña, no sirven para fijar población en ningún lugar, los vehículos pasarían de largo en un sentido o en otro. En cuanto a la justificación para uso turístico, no parece muy claro que el turista necesite paras por ahí para ir a Liébana. si el potencial visitante de nuestra región, lo que busca es un recurso ligado a la naturaleza y el patrimonio natural, el proyecto irá en sentido opuesto al objetivo de promover la conservación del patrimonio natural y el medio ambiente y de evitar las masificaciones turísticas.
Los 100 millones que ca a costar la obra irán en detrimento del patrimonio y los valores excepcionales propios de la zona. Si ese dinero se invirtiese en conservación de la naturaleza tendríamos unos paraísos y unos valores patrimoniales fantásticos; o en infraestructuras sanitarias, con dotación de profesionales que atendiesen cualquier emergencia médica que se pudiera presentar y no hubiese la necesidad de evacuación sanitaria a Reinosa.



