Excmo. Sr. Alcalde de Torrelavega, la noticia de que la compañía de artes escénicas israelí Mayumaná viene a Cantabria nunca resulta buena, que lo haga a Torrelavega es aún peor.
Está la creencia de que el arte es algo neutro y que debería mantenerse apartado de cualquier movimiento de signo político. Esta extendida concepción del arte es un error y, además, impide a quienes la sostienen percatarse del uso propagandístico y manipulador que con frecuencia se hace de las manifestaciones artísticas. Es notorio cómo el gobierno israelí instrumentaliza la cultura como herramienta de propaganda de primer orden, destina grandes sumas de dinero para enviar por todo el mundo a sus representantes culturales y también para contratar actuaciones de artistas extranjeros. Su objetivo es consolidar una imagen de democracia occidental -de la que carece- y disimular su proyecto colonizador de Palestina.
La presencia de Mayumaná forma parte de la cortina de humo que oculta los crímenes del Estado sionista de Israel y que le permite aparecer ante el resto del mundo como un país cualquiera, diverso, dinámico, democrático, divertido, amable, multicultural… mientras no deja de pisotear la legalidad internacional y el derecho a la vida de la población palestina. Aunque la compañía se define como grupo independiente y no se consideran embajadores de Israel, a efectos prácticos no dejan de serlo, como se pone de manifiesto al observar las publicaciones que hace el Ministerio de Exteriores de Israel y sus Embajadas.
Además, esta compañía contribuye a borrar las huellas de Palestina. Como afirma Victoria Buch, activista israelí contra la ocupación, la existencia de Israel se basa en una continua limpieza étnica de la población palestina, acompañada de la judeización del territorio. Para alcanzar este propósito necesita que el mundo olvide que una vez existió Palestina. Con ese objetivo, destruye el patrimonio cultural palestino, impide su desarrollo actual y potencia la creación y difusión de una nueva cultura israelí que incluya y reconozca elementos de cualquier parte del mundo…excepto de Palestina.
Jaffa –ciudad en la que se encuentra la sede de Mayumaná– era una población eminentemente palestina cuando fue atacada en 1948 por el Irgun, la milicia sionista.
La gran mayoría de sus 70.000 habitantes huyó aterrorizada ante el avance de esta milicia, que, casa por casa, completaban meticulosa y eficazmente su trabajo de limpieza étnica. Terminada la invasión, el Estado de Israel se dedicó a borrar las huellas palestinas, al igual que haría en otros tantos lugares. En este caso, potenciando el establecimiento de colonias de artistas israelíes en las ciudades árabes desalojadas, que disfrutan de todos los derechos que se le niegan a la población palestina, sin preguntarse sobre qué ruinas ni a expensas de qué han logrado esos privilegios. El Gobierno israelí vende al exterior una postal idílica de sus creadores trabajando en entornos bucólicos que han sido restaurados primorosamente, en un intento deliberado de dar una imagen de normalidad y de asimilación a la cultura occidental de la que tanto se jactan de pertenecer.
En estos momentos, la intención de Mayumaná de actuar en Torrelavega mientras el ejército israelí continua sus matanzas en Gaza es indignante y, con la colaboración de las administraciones y la ciudadanía cántabra, pretende hacernos cómplices del asesinato de más de 30.500 personas, en gran medida niños y niñas. Según los organismos de las Naciones Unidas: 155 instalaciones sanitarias han sido destruidas y 85 no funciona con normalidad por falta de suministros; las tasas de desnutrición en mujeres embarazadas y lactantes se han disparado, lo que ha motivado las primeras muertes por hambre; y la cantidad de alimentos y medicinas que llegan diariamente a Gaza no alcanza a la mitad de lo mínimo imprescindible para sobrevivir. Parece que nadie hace nada para que cese el genocidio y cada cual elude sus responsabilidades. En este contexto, se organizan actividades culturales que contribuyen a la propaganda del agresor mientras hace apenas dos años cualquier artista que viniera de Rusia -con independencia de que se hubiera posicionado contrario a la invasión de Ucrania o no- era directamente cancelado.
Como usted bien recordará, el 30/11/2017 el Pleno Ordinario de la Corporación Municipal de Torrelavega aprobó una moción en la que, entre otros puntos, se dice:
2.- Mostrar su solidaridad con la población de los territorios ocupados instando a la ONU a garantizar su protección y a obligar a Israel a cumplir la legalidad internacional.
3.- Declarar el municipio de TORRELAVEGA «Espacio Libre de Apartheid Israelí» (ELAI) y darle difusión entre la ciudadanía…/…
5. No suscribir ningún convenio o acuerdo con instituciones públicas, empresas y organizaciones que participan, colaboren u obtengan beneficio económico de la violación del Derecho Internacional y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
6.- Fomentar la cooperación con el movimiento «Boicot, Desinversiones y Sanciones» (BDS) …/…
El movimiento BDS, creado en el año 2005 por más de 170 organizaciones de la sociedad civil palestina, hace hincapié en la necesidad de boicotear la estrategia israelí de utilizar la cultura y los espectáculos como medios para invisibilizar la colonización, la ocupación y el apartheid y normalizar una situación aberrante desde los puntos de vista jurídicos y humanos. Es en este sentido en el que resulta totalmente inapropiado que el Ayuntamiento de Torrelavega organice un espectáculo con Mayumaná.
¿Dónde estaría la coherencia política de un equipo de gobierno que hace años defendía al pueblo palestino si ahora lo deja abandonado cuando, además de apartheid y limpieza étnica, está sufriendo un genocidio?
Dijo Desmond Tutu, arzobispo sudafricano luchador contra el sistema de apartheid de su país, “Si eres neutral en una situación de injusticia, has elegido estar en el lado del opresor”. Aquellos que se refugian en el mutismo y miran hacia otro lado actúan de igual forma que los alemanes durante la II Guerra Mundial, que fingían no saber qué ocurría en los guetos, campos de concentración y campos de exterminio mientras se dedicaban a sus labores cotidianas –hacían arte, lo programaban o consumían- como si no pasara nada, tal y como recuerdan insistentemente -y con toda la razón histórica y moral de su lado- los israelíes.
Por todo lo anterior, las siguientes organizaciones le pedimos al Ayuntamiento de Torrelavega que no sea colaborador del lavado de imagen del Estado israelí y sus crímenes y proceda a suspender las actuaciones programadas de Mayumaná en el TMCE.
Contra lo que podrían opinar quienes están desinformados o pretenden faltar a la verdad, ésta no se trata de una iniciativa antisemita, sino antisionista. No va dirigido contra el pueblo judío, sino contra un movimiento político supremacista, el sionismo. Éste lleva demasiado tiempo causando dolor en el pueblo palestino, pero también entre el judío. Solo un rotundo rechazo de la comunidad internacional -tal y como mostró contra el sistema de apartheid sudafricano- podrá poner fin a tanto sufrimiento.
Torrelavega, 20 de marzo de 2024
LO SUSCRIBEN:
Alouda Cantabria, Anticapitalistas Cantabria, Asamblea Antifascista, Asamblea
Feminista Abierta de Cantabria (AFAC), Asamblea Feminista de Cantabria,
Asociación Interpueblos, Bar Bolero, Cantabria por el Sahara, Cantabristas, Centro
Juvenil Julio Vázquez, Centro Social Smolny, CNT-AIT Torrelavega, CNT
Santander, Comité de Solidaridad con los Pueblos, Coordinadora Cántabra en
Defensa de las Pensiones Públicas, Dlibros, Ecologistas en Acción, Grupo Municipal
IU-Podemos, Izquierda Unida de Cantabria, Las Gildas, Pájaro Observador, Pasaje
Seguro, Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) Santander, Partido
Comunista de los Pueblos de España (PCPE), Plataforma Ciudadana contra la
Exclusión Sanitaria, Podemos Cantabria, Podemos Torrelavega, Sindicato Cántabro
de Asalariados del Transporte (SCAT), Red Cántabra Contra la Tata y la Violencia
Sexual, Red de Mujeres Verdes EQUO Cantabria, Rincón Cubano Granma, Verdes
EQUO Cantabria.



