El Centro Cívico Lázaro Baruque de Torrelavega se convertirá este viernes, 20 de marzo, en un espacio de resistencia colectiva frente a la intoxicación digital. A partir de las 18.30 horas, la asamblea local de Cantabria No Se Vende (CNSV Besaya) impulsa el taller ‘De los bulos a las narrativas: cómo armarse frente a la ola de odio’, una cita urgente ante el aumento de la violencia verbal y simbólica que busca fracturar la convivencia en los barrios.
La sesión será impartida por el periodista Óscar Allende, director de El Faradio, quien desgranará los mecanismos que transforman un mensaje de WhatsApp o un «meme» en una herramienta política de exclusión. La formación no solo busca desmentir datos, sino dotar a la vecindad de herramientas críticas en un contexto donde la desinformación ha saltado de las pantallas para condicionar la convivencia en las calles cántabras.
El precedente de Cartes: El bulo como arma política
Esta iniciativa no es casual, sino una respuesta directa a la ofensiva reaccionaria vivida recientemente en la comarca. El Besaya ha sido escenario de una agresiva campaña de estigmatización, especialmente visible en el municipio de Cartes. Allí, la apertura de un centro para menores migrantes fue recibida con una batería de bulos que vinculaban, sin prueba alguna, la acogida con la inseguridad.
Colectivos como Pasaje Seguro y Las Calles contra el Fascismo ya advirtieron de la peligrosidad de estos discursos, jaleados por la extrema derecha a las puertas de los centros de acogida. Para CNSV, este taller es la respuesta necesaria para que el «sentido común» popular no sea secuestrado por el miedo fabricado artificialmente.
Desmontar la narrativa para salvar la convivencia
Según los últimos datos del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), Cantabria refleja una tendencia estatal alarmante: la normalización de los discursos de odio en entornos digitales. El objetivo en Torrelavega es revertir este proceso mediante la formación comunitaria, permitiendo a cualquier persona identificar cuándo un mensaje de WhatsApp o un tuit forma parte de una campaña de intoxicación política.
La actividad, que tendrá lugar en la sala cinco del centro municipal (calle General Ceballos, 13), es abierta y gratuita, reafirmando el compromiso de los movimientos sociales por construir una Cantabria diversa y libre de fascismo.




