Desde el colectivo “Cantabria contra la tauromaquia”, inician un año más una campaña de acciones y convocatorias para dar respuesta a la nueva temporada de actos de tortura taurina en lo que consideran “la historia interminable de la tauromaquia en Cantabria”. En esta línea, señalan que el pasado 28 de abril, el Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa, daba el pistoletazo de salida a la temporada de tortura taurina y equina a través de la publicación en el BOC, un año más, de las subvenciones a Municipios de la Comunidad Autónoma de Cantabria en riesgo de despoblamiento, destinadas a la promoción de la tauromaquia en el mundo rural, para el año 2026. El objetivo de esta convocatoria es apoyar económicamente la organización de espectáculos de tortura taurina en municipios rurales de Cantabria con riesgo de despoblación, con el fin de dinamizar su vida social y económica. Este año, el presupuesto es de 41.000€, que se distribuyen según el grado de despoblamiento del municipio y el tipo de festejo.
Según la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia, este tipo de espectáculos de maltrato animal a los que considera «patrimonio cultural» ayudan a impulsar la actividad económica y la vida social en las zonas rurales y, además, con estas ayudas se está cumpliendo su objetivo de luchar contra el despoblamiento. Como justificación, afirma que gracias a la subvención que ofrecieron el año pasado, se dio visibilidad a varios municipios y en Pesaguero hubo una asistencia de alrededor de 1800 personas. Frente a estas declaraciones, la Fundación Franz Weber (FFW) difundió un comunicado el pasado mes de mayo criticando estas subvenciones y señalando que, pese a destinar unos 132.000 euros en los tres últimos años a estas ayudas, la cifra total de nuevos empadronamientos en los municipios beneficiados ha sido de cuatro, por tanto, «ni fijan población ni suponen una actividad dinamizadora real».

Desde el colectivo “Cantabria contra la tauromaquia”, la FFW, y de otras muchas agrupaciones y personas de la sociedad se viene reivindicando que las necesidades reales de estos y muchos otros municipios en riesgo de despoblación en Cantabria no son la presencia de espectáculos de tortura animal, sino de servicios públicos básicos como consultorios médicos que atiendan en horario completo durante todos los meses del año; una red de transporte adecuada que incluya un buen mantenimiento de carreteras y un funcionamiento regular y adecuado de autobuses y trenes; acceso a la educación pública a través de la conservación de las escuelas rurales y su profesorado, evitando los desplazamientos entre municipios para poder acceder a los centros educativos; o el mantenimiento de un servicio cultural esencial como lo es el Bibliobús, un autobús del Sistema de Lectura Pública de Cantabria que recorre mensualmente localidades que no disponen de biblioteca y cuyo funcionamiento acaba de paralizarse por orden de la Sociedad Regional de Cultura y Deporte, entre otros muchos ejemplos. Además, se viene apuntando, como el mejor antídoto contra la despoblación, la facilitación del acceso a la vivienda mediante una regulación de sus precios, el control de los apartamentos turísticos, el fomento de los alquileres de larga estancia o las ayudas para la rehabilitación o la adquisición de una vivienda. Desde la FFW se viene también cuestionando el hecho de que estas ayudas se concentren en pocos ayuntamientos, reflejando así el poco interés que existe por la tauromaquia en Cantabria.
Además, el colectivo “Cantabria contra la tauromaquia” advierte una vez más de la presencia de menores de edad (incluso en algunos casos con entrada gratuita) en estos espectáculos de tortura animal financiados por el Gobierno de Cantabria. En este sentido, destacan que el Comité de los Derechos del Niño (CDN) de Naciones Unidas lleva años advirtiendo de las consecuencias negativas de la asistencia de menores de edad a estos eventos. En la Observación general núm. 26 publicada en 2023 por el CDN, se recoge la necesidad de «proteger a los niños de toda forma de violencia física y psicológica y de la exposición a la violencia, por ejemplo […] la infligida a los animales». Informan de que, en febrero de este año, se publicaron las Observaciones Finales del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas dirigidas al Estado español que estuvieron realizando entre finales de 2025 y principios de este año, según lo que establece la Convención de los Derechos del Niño. En estas observaciones, se dedica un apartado exclusivo a la tauromaquia, en el que se expone la preocupación porque personas menores de edad siguen presenciando violencia y muerte en festejos taurinos. Por ello, se reiteran las recomendaciones previas y se recomienda fijar sin excepciones la edad mínima de 18 años para participar en estos eventos y escuelas taurinas, así como realizar campañas de sensibilización sobre los efectos negativos que la violencia de la tauromaquia puede tener en los menores, incluso como espectadores.

En cuanto al caso particular de Santander, denuncian desde el Colectivo que es una ciudad cuyo Ayuntamiento se siente orgulloso de ser un referente en la tauromaquia, o al menos así lo expresó la alcaldesa Gema Igual en la gala de presentación de la Feria de Santiago que se celebró el 18 de mayo.; y que en 2025 no sólo desoyeron las publicaciones, estudios y peticiones relacionadas con la presencia de menores de edad en los espectáculos de tortura taurina, sino que presumían abiertamente de promover su participación: Promocionando un álbum de cromos con escenas explícitas de tortura animal, ofertando tarifas reducidas para jóvenes y menores de edad para la feria taurina de Santiago, y programando a menores de edad para torturar y matar toros, como fue el caso de Marco Pérez. Este año, por el momento, se siguen ofreciendo descuentos para menores de edad en la web de la empresa promotora de los actos de tortura taurina durante la Feria de Santiago, Lances de Futuro.
Señalan también que este no es el único caso en el que se fomenta la presencia de menores, ya que en mayo de 2026, el ayuntamiento de Castañeda ofreció entradas gratis para menores de cero a siete años en unas sueltas de vaquillas. Por otro lado, los días 26 y 27 de junio, en Solares también se ofrecieron descuentos para menores y entradas gratuitas para edades entre cero y cuatro años. Además, en el resto de municipios en los que se celebran encierros, como Bárcena de Pie de Concha o Molledo, estos actos también son accesibles para menores, o directamente se programan sueltas de vaquillas en el día infantil, como ocurre en Requejo.

Ante todos estos actos de tortura taurina, una año más, el colectivo “Cantabria contra la tauromaquia” vuelve a movilizarse con el objetivo de seguir caminando hacia el fin de la tauromaquia, y todo ello como paso importante en el camino hacia la erradicación de la tortura animal y el especismo. Dentro de su campaña anual, cuya actividad principal hasta la fecha viene siendo durante los meses de verano, se incluyen las concentraciones frente a la plaza de las torturas en la Feria de Santiago de Santander o actividades formativas, informativas o culturales.
Este año, el lanzamiento de la campaña antitaurina será llevado a cabo de nuevo con un acto de presentación en la Librería La Libre, en Santander, el próximo martes siete de julio, en el cual contarán con la presencia de Alberto Peláez, corredor cántabro vegano de larga distancia y activista por los derechos de los animales. Este atleta ofrecerá una charla bajo el título “Más allá de la tauromaquia: ¿tenemos derecho a utilizar a los animales?”. Durante la charla, Alberto se centrará en el hecho de que la tauromaquia es uno de los usos de animales que más debate genera, pero no es el único. Desde el Colectivo informan de que esta charla pretende servir como punto de partida para reflexionar sobre una cuestión mucho más amplia: la forma en la que los seres humanos utilizamos a los demás animales para nuestro propio beneficio. Se hablará de especismo, del uso y abuso de los animales, del veganismo y “de por qué quizá ha llegado el momento de dejar de verlos como recursos y empezar a verlos como lo que son: seres sintientes con intereses propios”.

En el marco de la charla, se anunciarán la convocatoria de una nueva concentración frente a la “Plaza de Torturas” de Santander durante la Feria de Santiago, en la cual apuntan que volverán a mostrar su rotundo rechazo a este tipo de lamentables actos, basados en la tortura y el maltrato animal; desarrollados, además, en un ambiente agresivo, alcoholizado y con presencia de menores. Además, avanzan que están preparando un club de lecturas antitaurinas y varios puntos informativos en festivales o locales de Cantabria, en los que también se podrá colaborar económicamente para ayudar con los gastos derivados de la campaña. Por todo ello, desde “Cantabria contra la tauromaquia”, animan a todas las personas a sumarse al acto de presentación de la campaña, el próximo martes siete de julio, a las siete de la tarde, en la Librería La Libre, en Santander.



