– Por contextualizar, la Guardia Civil os acusa de un delito de odio, injurias a la Corona y enaltecimiento del terrorismo a raíz de los carteles de un concierto de punk.
Kerman: Sí, así es. Contra Santiago Abascal, la Corona y la Guardia Civil, principalmente.
Deborah: Todavía estás en la Audiencia Nacional por un cartel.
Kerman: Sí, primero me ha absuelto la Audiencia Provincial, pero la Audiencia Nacional me ha vuelto a denunciar por otro supuesto cartel.
– ¿Cuál es vuestra situación en estos momentos?
Kerman: En cuanto al juicio inicial, no estamos acusados, porque no tenemos relación, pero no nos han dejado en paz. Pensé que podían llamarme para declarar solo, pero todavía se está investigando otro cartel denunciado.
– Ahora bien, ¿cómo surgió la denuncia?
Kerman: El propio presidente de Vox, Santiago Abascal, denunció los carteles y viendo que me han absuelto, me ha vuelto a denunciar, no por hacer nada contra él, sino por injurias a la Corona. Llevamos un año con estos juicios y la verdad es que ya tengo la cabeza un poco desbordada. De hecho, creí que éramos libres, pero no.
Deborah: Yo estoy fuera del juicio, pero hay más gente denunciada, por ejemplo de la web de música Insonoro.
– Y todo esto comenzó en 2023.
Kerman: Sí, esto se difundió en los medios de comunicación en el verano de 2023. Santiago Abascal denunció la aparición de unos carteles con su imagen para promocionar un concierto de punk. Nosotros organizamos el Kallejeros Fest hace más de 20 años y otras personas han llevado a cabo una iniciativa similar durante dos años. Ellos mismos difundieron el cartel y la Guardia Civil nos acusó a nosotros de haberlo hecho.
– ¿Qué aparece en el cartel?
Kerman: Santiago Abascal como si fuera John Fitzgerald Kennedy en el atentado de Dallas.
– A raíz de ello, la Guardia Civil abrió una enorme investigación.
Kerman: Estuvieron un año investigando.
Deborah: En realidad, la investigación duró seis meses. Nos estuvieron buscando en las redes sociales.
Kerman: Sí, han investigado mucho.
– En concreto, la Audiencia Nacional ordenó a la Policía Local, la Ertzaintza, la Policía Nacional y la Guardia Civil investigar los carteles.
Deborah: La Ertzaintza apareció en el lugar del concierto, pero la Guardia Civil pidió los vídeos. Estos vídeos están captados por las cámaras del Teatro Arriaga y en las imágenes aparece Kaskagorri. Los conciertos que hacemos nosotros no son allí, sino entre Kaskagorri y Bilborock. Así que creen que somos Kaskagorri.
Kerman: Cuando se trata de conciertos, en general, hay policías locales, pero el año de la denuncia estuvo la Ertzaintza, precisamente por eso.
Deborah: Para empezar, se contradicen entre sí. La Ertzaintza dice que no hubo concierto y la Guardia Civil sí, aprovechando las imágenes de Kaskagorri.
– Han comentado que la Ertzaintza acudió y se aseguró que no hubo concierto, pero la Guardia Civil ha llevado la investigación mucho más allá y ha buscado otros carteles.
Kerman: El festival que nosotros no organizamos ha sacado carteles de Santiago Abascal y del Rey durante dos años y eso no le ha gustado a la derecha. Viendo que no nos podían juzgar con el cartel de Abascal, también nos acusaron del año anterior.
Deborah: Y no solo eso, sino también todos los carteles que hay en nuestras cuentas de Instagram. Los de la Guardia Civil, los del Rey… todos. Les explicamos que los que hicimos nosotros llevan nuestra firma —nuestro logo— y que difundimos los demás. Es solo cuestión de difusión.
– Entonces denunciaron a los que tienen logos.
Deborah: Sí, yo hice una en la que aparecían dos agentes de la Guardia Civil -mujeres- y el lema «We are all prostitutes». Es una canción punk y es una denuncia de la naturaleza del capitalismo, todos nos prostituimos, yo también he trabajado por tres euros la hora.
Kerman: Todos somos prostitutas.
Deborah: Antes había una denuncia pública dirigida al alcalde de Bilbao contra los carteles, y cuando nosotros dijimos que los carteles eran nuestros, nos llevaron a juicio. Presentaron una denuncia contra mí una semana después de prestar declaración. Sin embargo, no se trataba de un delito de odio. Ese delito es contra minorías y la Guardia Civil no es una minoría social. Sin embargo, Santiago Abascal ha asumido la libertad de actuar contra nosotros.
Kerman: Está intentando perjudicarnos lo máximo posible. La verdad es que hemos tenido muchísima suerte de que los abogados nos hayan ayudado política y voluntariamente, pero si no hubiéramos tenido esa suerte, todo este proceso nos hubiese costado una fortuna enorme o peor, habríamos acabado en la cárcel. Hemos ido a juicio cuatro veces.
– La investigación de la Guardia Civil ha llegado muy lejos, ¿no? Sobre todo comparando los presuntos delitos con los medios que han puesto.
Kerman: Sí, han creado un diagrama en el que aparece mi foto, también la de Deborah, y a través de las flechas mis grupos de música, como si fuéramos miembros de ETA. Para ello han rastreado internet y las redes sociales. Han destinado bastantes medios a esto. Yo estoy empadronado en Areta porque he vivido allí durante años, pero ahora vivo en Bilbao y eso lo sabían. Eso significa que nos han seguido físicamente. Nosotros no nos hemos dado cuenta. Además, se dirigieron a Dublín para pedir información a Meta. Exigieron las identidades de nuestras IP.

Deborah: Instagram dijo que no, pero luego encontraron los nombres a través de una cuenta de Skype que yo tenía.
Kerman: Pero eso no fue todo, también pidieron permiso para entrar en nuestras casas y llevarse nuestros aparatos electrónicos: ordenadores, discos duros… Tanto los nuestros como los de quienes vivían con nosotros. Por suerte, se lo denegaron, pero podría haber ocurrido lo contrario.
– ¿Y tú, has tenido suerte también?
Débora: Sí, el juicio debería haber sido llevado a cabo por el juez Castellón.
Kerman: Es muy conocido porque es de extrema derecha.
Débora: Por suerte, el caso llegó a la Audiencia Nacional mientras el juez Castellón estaba de vacaciones. Otro juez se hizo cargo y dictaminó que los juzgados de Bilbao tenían jurisdicción. Nos enteramos de todo esto cuando ya había terminado, pero podríamos habernos metido en un buen lío.
Kerman: No nos enteramos hasta que llegó la citación. Mucha gente me lo comentó en aquel momento, pero no supimos nada hasta después. Los organizadores no celebraron el concierto y nos enteramos un año más tarde.
– ¿Te dijeron cuántos años de prisión querían pedir?
Débora: Al menos cuatro. ¡Querían juzgarnos como si fuesemos miembros de ETA! Diría que en total eran ocho años. Supongo que es un intento de amedrentar a la gente.
Kerman: Que organicemos o no nuestros conciertos no afecta a Vox ni a Santiago Abascal, pero quieren fastidiarnos. No es solo contra nosotros. Nos pusimos en contacto con unas chicas de Valladolid que pintaron algunas caras de Santiago Abascal con un punto rojo en la frente y las han denunciado. Centra su actividad en denunciar a antisistemas o antifascistas.
– ¿De qué manera os ha afectado hasta ahora el proceso?
Kerman: Principalmente estrés y ansiedad y un poco de desesperación con los autores de ese cartel, que no han dado la cara.
– Sin embargo, el camino no ha sido fácil.
Kerman: No, recurrieron porque no estaban de acuerdo con la decisión de trasladarlo a Bilbao y no se lo aceptaron. Luego pusieron otra denuncia y tuvimos que volver a declarar en la Audiencia Nacional y descartaron que se celebrara el juicio.
Deborah: Sin embargo, parece que nos van a denunciar una y otra vez hasta encuentren un juez de su cuerda. Hasta ahora hemos tenido suerte y los jueces de Bilbao han sido sensatos, pero quién sabe.
Kerman: Cuando declaramos en Madrid mi abogado me dijo que sólo respondería a sus preguntas para aclararlas. El juez miró sonriente al abogado de la acusación, mostrando toda su complicidad. No tuvieron ningún disimulo.
– El proceso no ha terminado.
Kerman: No, cuatro personas fueron denunciadas, nosotros dos y los responsables de la web Insonoro. Ellos dan difusión de los conciertos y como fueron los primeros en publicar el cartel, todavía están dentro del proceso.
Deborah: Realizan entrevistas relacionadas con la música y difusión de carteles. El día que publicaron el cartel de la denuncia subieron otros 30 carteles.
– ¿Y vosotros cómo habéis conseguido ser absueltos en ese procedimiento?
Kerman: Basta con ver esos carteles y los que hacemos nosotros para percibir que la forma de dibujar, la forma de formar la imagen y las firmas son diferentes. Nuestro festival es el de Kallejeros y el de los demás Callejeros y la única conexión que existe entre ambos es que en ambos aparece el timón DIY. El lema DIY (Do It Yourself) proviene de la filosofía del punk; hazlo tú mismo.
Llevé los 26 carteles que había hecho y era evidente que tenían el mismo tipo de letras y de dibujos que era evidente, no como los que fueron denunciados.
Traje los 26 carteles que hice y era evidente que tenían el mismo tipo de letras y dibujos, no como los que fueron denunciados.
– Después de todo lo vivido, ¿cuál es vuestra actitud?
Kerman: Si han querido atentar contra nuestro espíritu con todo esto, se equivocan. Seguiremos haciendo el festival Kallejeros. ¡Antifascismo siempre!
Deborah: Además, también hemos recibido mucho apoyo y ayuda. Recientemente Abascal ha denunció a un chico del Zaragoza. Creo que tenemos que unirnos entre todos para luchar contra esto.
Kerman: Nuestros abuelos lucharon en las trincheras contra el fascismo, nosotros tendremos que hacerlo de otra manera.



