Recordando a las Rote Zora

-Nota de Briega-

Con motivo del día de la visibilización lésbica, aprovechamos para hacer un ejercicio de memoria sobre las Rote Zora – grupo autónomo de MujeresLesbianas dentro de las Células Revolucionarias (Revolutionäre Zellen, RZ) en 1977

Para ello extraemos unas palabras recogidas en el libro “La danza de Mili sobre el hielo” de la editorial Diaclasa. Palabras que ayudan a contextualizar el texto de balance y autocrítica que este grupo llevó a cabo posteriormente a su actividad.

 

«Deseamos discutir con MujeresLesbianas que tienen una perspectiva feminista-revolucionaria en la cabeza, en el vientre y en el corazón, y que la llevan a la práctica en distintos niveles. Nos entendemos como parte de esta lucha a la que queremos entregar nuestras posiciones, nuestras experiencias, nuestra forma especial de organización y de praxis. Sólo vamos a avanzar en ello cuando reunamos los diferentes niveles de resistencia, de desarrollo de nuestra fuerza de mujeres, de ataque a este sistema y cuando nos tengamos en cuenta unas a otras, nos apoyemos, nos critiquemos y (con todas las diferencias) nos comprendamos como unidad»

Rote Zora

Somos mujeres de entre 20 y 51 años. Algunas de nosotras vendemos nuestra fuerza de trabajo, algunas cogemos lo que necesitamos y otras somos «parásitos» de la sociedad del bienestar. Algunas tienen hijas, otras no. Algunas son lesbianas, otras aman a los hombres. Compramos en supermercados asquerosos, vivimos en casas feas, nos gusta dar paseos o ir al cine, al teatro o a la discoteca. Realizamos fiestas y cultivamos la holgazanería. Y por supuesto, vivimos en la contradicción de que muchas de las cosas que queremos hacer no se pueden hacer espontáneamente. Pero después de las acciones exitosas nos divertimos mucho.

(Extracto de una entrevista a Rote Zora publicada en la revista Emma en 1984)

 

Rote Zora se constituyó como grupo autónomo de MujeresLesbianas dentro de las Células Revolucionarias (Revolutionäre Zellen, RZ) en 1977, todo y pese a que los inicios se puedan rastrear en una primera acción en 1975: el atentado contra la Corte Suprema reivindicado por las «mujeres de las Células Revolucionarias» en el marco de la campaña contra el artículo 218 de la Ley del aborto, que lo prohibía y condenaba con penas de hasta 3 años de cárcel. En abril de 1977, también en el marco del rechazo a esta ley, atentaron contra el Colegio Oficial de Médicos en Colonia, acción en este caso ya reivindicada como Rote Zora.

Las Células Revolucionarias surgieron junto a otros grupos en Alemania Occidental (como el Movimiento 2 de Junio y la RAF) como resultado de la radicalización de una parte del movimiento del 68 después de su descomposición. Estos grupos vieron la necesidad de la violencia revolucionaria como un factor indispensable para la transformación social: la lucha en «el corazón de la bestia». No obstante, «las Células Revolucionarias no querían construir una organización vanguardista o hacer una política representativa. Pretendían que todas y todos supiesen hacer de todo»

En un principio Rote Zora compartió con las Células Revolucionarias su enfoque social-revolucionario y anti-imperialista orientado hacia los movimientos de liberación nacional de los llamados Tres Continentes, o tricont, refiriéndose a África, América Latina y Asia. También en los años posteriores mantiene una visión internacionalista, pero sobre todo dirigida a las mujeres, sus luchas y sus movimientos; contribuyendo a la lucha antipatriarcal, antiracista y anticapitalista. Este cambio coincide con los procesos que se dieron en esa época en Alemania Occidental, ya que en los años 80 revivió la lucha feminista. Se crearon grupos de mujeres y lesbianas que visibilizaban el sexismo dentro del movimiento autónomo y en los espacios sociales, supuestamente liberados y radicales.

Criticaron la imagen del militante fuerte que combate heroicamente contra la injusticia como fantasía machista que separa la acción política de las formas y relaciones de la vida cotidiana, en las cuales a menudo no se realizaba una crítica radical.

En esos años surge además una resistencia potente en contra de las nuevas tecnologías de reproducción y genética (que las Rote Zora consideraron clave para la lucha antipatriarcal), impulsada sobre todo por MujeresLesbianas a través de diferentes formas de lucha, desde investigaciones públicas hasta todo tipo de acciones directas.

En los años 90 las cosas cambiaron: la reunificación de Alemania, la disolución de los grupos armados, una decaída del movimiento autónomo, el aumento de la presencia de grupos neo-nazis —que usaban y usan métodosde ataques incendiarios para sus fines, la integración y la pacificación de ciertos movimientos sociales por parte del Estado, marcaron este período. Muchas personas se replantearon la resistencia militante ya que se veían aisladas del resto de la gente.

El último comunicado de Rote Zora, con el que se reivindicaba un ataque explosivo contra un astillero donde se fabricaban buques de guerra para la armada turca en solidaridad con la lucha kurda, data de julio de 1995. En el texto se manifiestan contra el universalismo de la perspectiva feminista blanca y a favor de una solidaridad práctica, acabando el texto con el lema: «¡Contra los nacionalismos, por una banda, y bandas internacionales de mujeres!».

 

La danza de Mili sobre el hielo

Dos años antes de esta última acción reivindicada, algunas Rote Zora escriben el texto que presentamos a continuación llamado Mili’s Tanz auf dem Eis y que traducimos como «La danza de Mili sobre el hielo», aunque aclaramos que el título se construye a partir de un juego de palabras intraducible que hace referencia a la palabra alemana Militanz (militancia), cuyo significado es «accionar combativo», y la palabra Tanz, que significa danza.

Este texto, cuya finalidad es la transmisión de los debates internos para poder abrir un canal de discusión con otras MujeresLesbianas con una perspectiva feminista-revolucionaria, abarca la autocrítica y el análisis de acciones pasadas, los procesos históricos que atravesaron, las perspectivas actuales, etcétera. Con la idea denhacerse parte de una lucha feminista internacionalista más amplia, de servir como invitación a continuar con una praxis feminista radical del ahora, pero sin caer en los errores pasados y en los viejos esquemas del pensamiento patriarcal-occidental y eurocentrista que avala al progreso y a la ciencia. Critican firmemente al universalismo como dogma homogeneizador y racista, y al desarrollo tecnológico como forma de dominio per se

Desde luego proponen un camino desconocido a recorrer, que no anula nuestras diferencias, sino que las toma como punto de partida para diversas perspectivas y prácticas que se dirigen contra el sistema patriarcal dentro y fuera de nosotras y que tomen en cuenta el sinfín de realidades que nos rodean.

Tenemos claro que los más de 20 años y los territorios que separan estos escritos con nuestras realidades actuales han de ser tenidos en cuenta a la hora de reflexionar sobre ellos. Pero nos parecen de gran interés a la hora de articular tácticas y discursos antipatriarcales/antiracistas/internacionalistas que se complementen a partir de las distintas realidades, pues la mayoría de las reflexiones y críticas que se hacen son profundamente actuales.

 

Pinchar aquí para entrar en Diaclasa

Aquí el pdf para descargar el libro «La danza de Mili sobre el hielo».

Y si os ha gustado el tema y os habeis quedado con ganas de más:

va este otro libro… «Rote Zora – Si luchas puedes perder, sino luchas estás perdida!»

y el audio… «Historia de Rote Zora, grupo armado feminista en Alemania (1977-1995)»

y este otro audio… «Rote Zora, feminismo desde la barricada», escuchando punk del 79 al 85 alemán hecho por mujeres.

 

Contenido reciente

Contenido relacionado