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¿Es el apoyo mutuo en salud mental una práctica revolucionaria?

Es imprescindible recuperar el apoyo mutuo en su esencia. Esto significa defender espacios realmente horizontales, libres de intervención externa, donde las personas puedan compartir experiencias como iguales y repensar colectivamente cómo vivir, resistir y transformar. No se trata de gestionar el sufrimiento, es necesario desafiar las condiciones que lo generan.

Género y psiquiatría: Emociones patologizadas

Cuando se trata de entender los conflictos y malestares que mujeres y disidencias viven en su día a día, sorprende la inmediatez con que esos sufrimientos son transformados en diagnósticos y polidiagnósticos. Entre las mujeres, los trastornos de humor y de alimentación triplican a los diagnósticos atribuidos a los hombres.

A veces la gente se rompe

Cualquiera sabe que no hace falta tener un diagnóstico de salud mental para que esto suceda. Es algo humano. Romperse sin consuelo es parte de la experiencia humana. Hay razones de sobra para ello. Siempre las ha habido. Y todo pinta que las seguirá habiendo durante tiempo. Pero también es cierto que a las personas atravesadas por un diagnóstico psiquiátrico este hecho nos es familiar.

Seguimos en el manicomio

En los últimos años hemos asistido a la mágica transmutación de “La Psiquiatría” en “Salud Mental”. Las lógicas de control social y exclusión que combatió la antipsiquiatría siguen estando vivas en la patologización del sufrimiento (esa tendencia a diagnosticar cualquier malestar y convertirlo en “enfermedad mental”) y su consiguiente medicalización.

Experiencia psicótica y discurso; entrevista realizada por Ken Stewart a Michael White

"... muchas personas con diagnóstico psiquiátrico acaban por perder la oportunidad de otorgarse la valía moral que se les supone a los demás miembros de nuestra comunidad, lo que les hace sufrir de forma particularmente intensa. Por si esto no fuera suficientemente estresante, continúan sujetos a una gran presión en cada uno de sus intentos de manejar su vida de acuerdo con lo que esas nociones de salud y normalidad especifican. Acaban perpetuamente paralizados. Est

La psiquiatrización de la vida cotidiana

Se castiga el sufrimiento, se margina a la persona, se droga y evita el problema, no se va al origen del mismo y además, se etiqueta (en ocasiones, de por vida) con un diagnóstico clínico establecido según criterios dirigidos a catalogar a las personas y a hacerles culpables de todas las circunstancias que le sobrevienen en la vida sin parar a mirar cual es el origen de las mismas.

Tres herramientas en defensa de la salud mental y contra la violencia psiquiátrica

Muchas son las novedades teóricas y prácticas que van surgiendo en estos últimos años en materia de salud mental  dentro y fuera del estado español, desde  perspectivas críticas con la psiquiatría y con el sistema que la necesita . Independientemente de las diferencias ideológicas o metodólógicas de estas,  todas ellas son un claro indicador de que, tanto desde el ámbito profesional, como desde el ámbito de las personas psiquiatrizadas, y/o desde aquellas  críticas

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