En castro Urdiales un tejido social de vecinas que ya existía se está activando cada vez más como dique de contención de las minorías reaccionarias que intentan instrumentalizar el descontento social a través del odio racista y que promueven un caldo de cultivo ideal para que se produzcan persecuciones, linchamientos y agresiones racistas a la población migrante más precarizada. El pasado domingo 7 de junio, decenas de personas salieron a las calles de Castro en repulsa por la agresión racista a una de las personas acogida en el centro de acogida de Mioño. El lema de la pancarta decía «nativa o extranjera, la misma clase obrera». A continuación os dejamos con el comunicado que se leyó en la movilización:





