Comunicado de cierre de la campaña antirrepresiva de Juntas lo paramos todo
Las personas que conformamos, a día de hoy, la asamblea de Juntas lo paramos todo, ni desahucios ni represión, hemos decidido por consenso poner un punto y final a la campaña antirrepresiva que hemos estado llevando a cabo a lo largo de los últimos 4 años.
La sentencia del juicio a nuestros dos compañeros que tuvo lugar el pasado 14 de noviembre salió a la luz hace algunas semanas: absolución para uno de ellos, 6 meses de cárcel y una multa económica para el segundo. Si la comparamos con la exagerada pena inicial que pedían la fiscalía y la Guardia Civil, la sentencia puede parecer satisfactoria, sin embargo consideramos que hemos sido más que castigadas. Porque estos casi 4 años de espera, de incertidumbre, de miedos y de ansiedades para nuestros compañeros, no los devuelve nadie. Pero no queremos victimizarnos. Sabemos que ese es el papel de la represión, más allá de sentencias condenatorias: paralizar la movilización social y militante, desviar sus fuerzas hacia la actividad antirrepresiva, desgastar, meter miedo y servir de escarmiento.
No han conseguido hundirnos. El balance que hacemos de todos estos años de movilización a favor de nuestros dos compañeros encausados (y otros muchos que fueron multados) es positivo. Hemos tenido nuestros altibajos, hemos vivido conflictos duros, momentos de flaqueza, compañeras de la asamblea que nos dejaron atrás… Y, sin embargo, hemos estado a pie de cañón en todo momento. Hemos llevado a cabo varios eventos potentes para recaudar dinero, como las dos ediciones del mundialuco de bolos, entre otros. Hemos organizado y hemos participado en charlas y debates sobre el movimiento de lucha por la vivienda. También hemos puesto nuestros cuerpos para seguir parando desahucios y hemos participado en concentraciones y manifestaciones. Hemos llenado las calles de diversa propaganda. Y finalmente, hemos estado el día del juicio delante de los juzgados para mostrar nuestra rabia y ese mismo día manifestándonos en Santander para clamar contra los desahucios y la represión. Si hacemos una lectura de nuestra trayectoria sí que podemos decir, no obstante, que consideramos haber estado más presentes y haber sido más certerxs como asamblea antirrepresiva que como grupo de vivienda.
Por supuesto, toda esta actividad no habría sido posible sin todos los apoyos que hemos recibido. Desde los espacios que se nos han cedido para llevar a cabo nuestras actividades, las personas que sin formar parte de la asamblea se han implicado con nosotras en eventos o momentos puntuales de mayor necesidad, las personas que han acudido a nuestras convocatorias, las que han aportado dinero, las que nos han dado muestras de afecto y nos han dado ánimos, las que han difundido nuestra campaña y a nuestro abogado que se ha implicado al 100% hasta el final y de forma solidaria. Consideramos que todas estas personas son las que han hecho posible que esta campaña saliera adelante, las que han demostrado que el apoyo mutuo y la solidaridad son una realidad y no solo lemas. Sin ellas, este golpe represivo hubiese sido mucho más duro.
Ha llegado el momento de despedirnos. Cerramos la puerta, pero dejamos entreabierta una ventana. Porque somos conscientes de que, tarde o temprano, el poder nos va a golpear de nuevo. Ya sea porque nos toque a nosotras directamente o a otras compañeras de los movimientos sociales de Cantabria, sabemos que vamos a tener que enfrentarnos a nuevos casos represivos. Ahí vamos a estar, y contaremos con la experiencia acumulada de todos estos años. Como ya hemos señalado en anteriores comunicados, los motivos que llevaron a nuestros compañeros a parar aquel desahucio en el Astillero siguen estando hoy más que presentes. Por ello, ya sea a través de viejos o nuevos colectivos o simplemente a nivel individual, tenemos la firme voluntad de que vamos a seguir en la lucha, de que vamos responder a todas las agresiones a nuestros hogares y a los de nuestras vecinas por parte de bancos, fondos buitre, administraciones y otros componentes de la clase capitalista. Ni sus multas, ni su policía, ni su sistema judicial, ni su represión nos va a parar. No nos arrepentimos de nuestra lucha, porque sabemos que la causa es justa. Por ello decimos:
Ahora y siempre,
¡Juntas lo paramos todo, Ni Desahucios ni Represión!
29 de diciembre 2023



