Josefina Solano nació en la cárcel, de donde la sacó su abuela paterna, que la crió, y a los doce años se fue a vivir a Estados Unidos. Hace tres meses que ha regresado a España con una idea, la de recuperar el apellido de su padre, José Lavín Cobo, más conocido como «El Cariñoso».
La hija del maquis cántabro es una de las integrantes de la Caravana de la Memoria 2008, que está recorriendo España con el objetivo de reclamar «verdad, justicia y reparación» para quienes lucharon por la libertad y la democracia y que estos días se encuentran en tierras cántabras.
La Caravana de la Memoria estuvo ya en Cantabria hace ocho años, cuando entre otras cosas reclamaron al entonces alcalde de Santander, Gonzalo Piñeiro, la retirada de la estatua de Franco. Decisión tomada recientemente por el Ayuntamiento.
En esta ocasión los miembros de la Asociación Archivo, Guerra y Exilio (AGE), que viajan al frente de la caravana, reclaman al Congreso de los Diputados la derogación de la Ley de Bandidaje y Terrorismo, de 1945, que impide que los guerrilleros antifranquistas sean considerados iguales al resto de los ciudadanos ante la ley y que actualmente continua considerando a estos luchadores como «bandidos».
Sólo cuando esa ley sea derogada, Josefina Solano, que se plantea la posibilidad de establecerse en España después de toda una vida en Estados Unidos, recuperará los apellidos de su padre. La hija de José Lavín ha confesado que, en el momento de su vuelta, no estaba «muy al tanto» de lo que estaba ocurriendo en su país de nacimiento, pero ahora tiene claro que después de tantos años la democracia «sigue muy atascada», especialmente, en su opinión, en lo que se refiere al derecho a la libre expresión.



