Ayer, domingo se realizó una nueva marcha a las obras del polígono eólico de El Escudo, convocada por los Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio, la plataforma Son Gigantes y el movimiento STOP macro-eólicas sur de Cantabria. Desde los Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio relataban que esta vez la situación ha sido diferente a las anteriores, puesto que desde hace un mes las obras se encuentran paralizadas sin conocerse oficialmente la razón. En este sentido, detallan cómo “impresiona ver las piezas de los dos eólicos que faltan por ensamblar sobre los camiones allí paralizados desde hace cuatro semanas, la grúa de montaje como congelada en el paisaje, las excavadoras inmovilizadas, el cableado en las zanjas abiertas como si fueran, parafraseando a Galeano, las venas abiertas de la Cantabria expoliada”. En el día de ayer observaron con tristeza e indignación cómo “en los pocos espacios de la sierra que no han quedado invadidos por las pistas, los aerogeneradores, las zanjas y la maquinaria, la vida sigue abriéndose paso: florecen anémonas de bosque y arándanos silvestres, crecen renacuajos en cada charco de agua, pastan algunas tudancas en las brañas”.
En este sentido, denuncian una vez más que precisamente son estos montes de incalculable valor cultural y natural, vigilados ahora por un pequeño “ejército de guardias de seguridad”, los espacios que el Gobierno de Cantabria pretende transformar en zona de expolio industrial. Señalan que este es el objetivo evidente del discriminatorio PROT inicialmente aprobado, que se ha diseñado a la carta de la banca y de grandes empresas como el Banco Santander, Iberdrola o Repsol, y con la presunta complicidad de los informes emitidos por entidades como la Universidad de Cantabria, a través de la Fundación Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria y la Fundación Leonardo Torres Quevedo.
Vuelven a destacar que se sigue sin conocer la razón de la paralización de las obras y el tiempo que va a estar vigente. Esta inesperada medida llegó después de que el pasado 9 de marzo el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD) emitiera un documento por el cual las autorizaciones del polígono eólico El Escudo, es decir, la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), la Autorización Administrativa Previa (AAP) y la Autorización Administrativa de Construcción (AAC), quedaban afectadas en su ejecutividad. Como ya señalaron en una reciente nota de prensa, los Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio apuntan a que la paralización podría tener que ver con la presunta implicación en este proyecto del ex Subdirector General de Evaluación Ambiental y supuesto cabecilla del caso “Forestalia”, Eugenio Domínguez, ya que aparece como destinatario y firmante de varios documentos relacionados con el Polígono Eólico El Escudo.
Sea como fuere y tras años de denunciar el ecocidio en la sierra de El Escudo, los Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio exigen que sean las administraciones implicadas y las empresas promotoras quienes asuman la responsabilidad de la restauración de los daños ambientales ocasionados.
Anuncian también que, durante el resto de la primavera y el verano, seguirán organizando y apoyando actividades en defensa del territorio: “ya sea en las calles, en los montes o en
los tribunales, como hemos venido haciendo estos últimos años, continuaremos con la lucha frente a la voracidad empresarial apoyada por los diferentes gobiernos”, han afirmado. Todo ello para enfrentarse a un modelo de gobernanza que pretende dejar una Cantabria fragmentada en función de intereses económicos de grandes empresas y administraciones a su servicio, y con un mundo rural reducido al escaparatismo: turismo paisajístico en unas zonas y ecocidios en otras.



