Presxs en lucha comienzan una nueva huelga de hambre colectiva

*Presxs en lucha comienzan una nueva huelga de hambre colectiva, con una de ellas, Carmen Badía en situación muy delicada, tras más de 50 días de ayuno

*Nota: así titulamos el artículo en el boletín de mayo. Desde que lo escribimos a su publicación Carmen Badía ha dejado la huelga de hambre al empezar a inyectarle glucosa por vía intravenosa. Su estado sigue siendo muy delicado y las condiciones que la llevaron a la huelga siguen siendo las mismas. Mucho ánimo y fuerza para Carmen y para todxs lxs presxs en lucha.

Este primero de mayo, como ya hicieran el año pasado, el colectivo de presxs en lucha se declaran en huelga de hambre exigiendo que quienes lxs tienen prisionerxs por quebrantar la ley cumplan la legislación vigente y respeten sus derechos. Para ello, vuelven a hacer pública su tabla reivindicativa a la que añaden dos nuevos puntos, quedando en 14 las reclamaciones que hacen a Instituciones Penitenciarias y a sus jefes (el gobierno que esté de turno). La lucha de las presas y los presos esta a ambos lados de los muros.

«Las cárceles se arrastran por la humedad del mundo,
van por la tenebrosa vía de los juzgados:
buscan a un hombre, buscan a un pueblo, lo persiguen,
lo absorben, se lo tragan. (…)
Cierra la puerta, echa la aldaba, carcelero.
Ata duro a ese hombre: no le atarás el alma.
Son muchas llaves, muchos cerrojos, injusticias:
no le atarás el alma».

Las cárceles. Miguel Hernández

Castigada, castigado. ¿Os suena? Seguro que en vuestra más profunda memoria ahora mismo se están creando resonancias porque es una de las primeras palabras con la que nos manejamos en nuestros mundos.

El castigo ya sea como forma de venganza o como de supuesta pedagogía viene de muy lejos en la historia, no así  la cárcel, que tiene alrededor de dos siglos de existencia. Siempre ha estado asociada a alguna forma de Estado y cumplía distintas funciones, la principal encerrar a la disidencia que la mayor de las veces tenía relación con la pobreza. Sin mucho margen de error podríamos afirmar que las leyes se dictaron para proteger a la/el ricx y las cárceles se construyeron para encerrar al pobre. Hasta aquí ningún caminante sobre la mar.
En nuestras democracias de mercado, el castigo, en su forma social adoptada por la cárcel, se ha convertido en una industria y las grandes empresas (financieras, constructoras, de servicios, …) participan del delito aumentando sus dividendos a cuenta de la explotación de la delincuencia.

Pero la delincuencia explotada no acepta el crimen explotador y le exige que tenga la mínima decencia de cumplir su propio reglamento. Fueron condenadas a la privación de libertad, con unos derechos reconocidos mientras durase su cautiverio pero el estado de excepción se ha hecho fuerte tras los muros y las rejas del estado de derecho. Falta absoluta de atención sanitaria (la salud de la personas presas depende del ministerio del interior en lugar del ministerio de sanidad), torturas (agresiones físicas y psicológicas), humillación, aislamiento permanente, sujeciones mecánicas, trato degradante a familiares y amigxs, alejamiento y dispersión, hipermedicación, robo de la correspondencia, muertes bajo custodia, …, son condiciones habituales en los centros penitenciarios, a las que un grupo de presxs en lucha ha dicho basta. Desde 2016 vienen organizándose como colectivo, realizando ayunos y enviando escritos al congreso de los diputados, a la secretaría general de instituciones penitenciarias,  al “defensor del pueblo”, a los juzgados de vigilancia penitenciaria y a cualquiera que tuviera algo que ver con las situaciones que estaban viviendo dentro de las cárceles. En febrero de 2018 proponen coordinarse para una huelga de hambre colectiva a partir del 1 de mayo, que durase 15 días y que sirviese para exigir una tabla reivindicativa con 12 puntos. Volvieron a repetir las huelgas de hambre en octubre y en diciembre siempre con las mismas reivindicaciones, que se resumen en el respeto a sus derechos, haciendo hincapié en la catástrofe médico-sanitaria que sufren y en la excarcelación de lxs enfermxs muy graves con padecimientos incurables.

El primero de mayo de este 2019 comienzan una nueva huelga de hambre colectiva, añadiendo dos nuevos puntos a la tabla reivindicativa y con Carmen Badía Lachos (62 años, aquejada de cáncer y diversas dolencias severas) exigiendo la concesión del tercer grado (le corresponde según el reglamento penitenciario) mediante una huelga de hambre que comenzó el 11 de marzo. A continuación los 14 puntos de la tabla reivindicativa:

1- Exigimos el fin de las torturas, agresiones y tratos crueles, inhumanos y degradantes y de la impunidad de los carceleros en su práctica en todas las cárceles del Estado español, con la creación de mecanismos de control y garantía de que no van a volver a producirse, y de procedimientos de vigilancia y prevención totalmente independientes de las administraciones estatales. Que los juzgados tramiten todas las denuncias, que el médico forense examine inmediatamente a los denunciantes y que se mantenga fuera del contacto con la población reclusa a todxs lxs carcelerxs que hayan sido denunciadxs por malos tratos, trato inhumano, vejatorio, tortura, abuso de poder o exceso de rigor de obra o de palabra.

2- La erradicación de los FIES, abolición del llamado “régimen especial” de castigo y cierre absoluto de los departamentos de aislamiento, porque conducen a la persona presa que los sufre a estados vegetativos, anulando y destruyendo su personalidad a través de la sumisión y las privaciones de todo tipo: sensorial, cultural, relacional, afectiva…

3- El fin del alejamiento y la dispersión de presxs. Exigimos que cada presx pueda cumplir sus condenas en sus comunidades de origen o allá donde se encuentre su entorno afectivo. Y, por supuesto, para evitar que nuestras amistades y familias se arriesguen a sufrir accidentes de tráfico, muy frecuentes por venir desde cientos de kilómetros para vernos 40 minutos de mierda tras un cristal.

4- Exigimos que los servicios médicos no estén adscritos a Instituciones Penitenciarias para evitar la complicidad corporativista.

5- Exigimos la aplicación inmediata de los arts. 104.4 y 196 RP a todxs lxs enfermxs crónicxs, sin que exista el requerimiento de que entren en fase terminal. En una fase media ya deberían ser excarcelados para poder ser tratados y cuidados dignamente, cosa imposible dentro de las cárceles. ¿Qué justicia permite morir a seres humanxs como están muriendo muchxs compñerxs presxs? ¿Acaso no merecen vivir sus últimos días con su entorno afectivo?

6- Respecto a lxs presxs con problemas de salud mental, exigimos que se les trate adecuadamente en lugares apropiados para ello y no en las cárceles, y mucho menos en régimen cerrado o en aislamiento. Nosotrxs, como presxs en lucha, nos comprometemos a velar por todxs ellxs. No permitiremos que se les torture ni que se haga negocio con ellxs.

7- Exigimos que los “programas” con metadona, tratamientos psiquiátricos, etc. vayan acompañados de grupos de apoyo, psicólogxs, terapeutas, etc. independientes de Instituciones Penitenciarias, con el único fin de que sirvan para dejar las drogas, no para sustituir las adicciones de lxs presxs por adicciones a drogas legales que les llevan a depender del Estado. Consideramos el mal uso de estos “programas”, sin apoyo, tortura continuada.

8- Exigimos que haya apertura de investigación, esclarecimiento y delimitación de responsabilidades por lxs compañerxs muertxs en las cárceles del Estado español desde el principio de lo que llaman “democracia” hasta el día de hoy.

9- Queremos que las estructuras carcelarias abran sus aulas, talleres, gimnasios, etc., accesos formativos y culturales a lxs presxs que tachan de “irrecuperables” y que las unidades docentes nos impartan clases como al resto de presxs. ¿Qué justicia permite la privación del derecho a la cultura? Se llenan la boca de palabras grandilocuentes como “reinserción”, “rehabilitación”, etc., pero sus cárceles fomentan la prisionización, la degradación humana, el deterioro de la salud, la drogadicción, el desarraigo social y familiar…

10- Exigimos que los “módulos de respeto” no sean utilizados como escaparates, para pasear a los visitantes ¿Por qué no los pasean por las celdas de castigo o por los “módulos conflictivos”? Exigimos que no se utilicen como se hace ahora estos “módulos de respeto” para chantajear a lxs chavalxs con supuestos beneficios penitenciarios a cambio de degradarles moralmente y esclavizarles.

11- Exigimos que se deje de cachear integralmente a las familias y amistades visitantes y que se deje de utilizar rayos X para revisar a lxs presxs. Y que se pueda comunicar por cualquier vía con amistades sin ninguna limitación ni requisito burocrático.

12- Exigimos a los juzgados, fuerzas de seguridad del Estado y represrxs varixs que no criminalicen la solidaridad entre personas. Lxs presxs y lxs grupos de apoyo a presxs somos unx. Si lxs tocáis a ellxs nos tocáis a nosotrxs.

13- Exigimos la desaparición de la cadena perpetua encubierta que existe desde siempre para lxs presxs que tienen varios bloques de condenas entre los que no existe “conexidad”, pudiendo cumplir consecutivamente varios “máximos” de ente 20 y 40 años, cuando solo la suma de dos de ellos ya es una vida entera. Exigimos asimismo la derogación de la nueva “prisión permanente revisable”, porque el mínimo de 25 años ya es una cadena perpetua. Y, finalmente, exigimos que se reinstaure la redención de penas  por trabajo, estudios, cursos, actividades formativas, terapéuticas, creativas, culturales, artísticas, artesanales o deportivas.

14- Exigimos el fin de la situación de indefensión jurídica que padecemos las personas presas en las cárceles del Estado español, por la arbitrariedad de las comisiones disciplinarias y juntas de tratamiento, por la inoperancia de los juzgados de vigilancia penitenciaria, por la dificultad para recurrir las decisiones de unas y otros, a falta de asistencia y asesoramiento profesionales, por la escasez e ineficacia de los servicios de orientación jurídica penitenciaria, de la defensa de oficio y de la justicia gratuita y por la gran dificultad para obtenerlas.

«La administración penitenciaria
busca siempre hacerte participar de tu castigo:
este es el dialogo, no hay otros posibles.»

Enviamos un abrazo inmenso a Pastora.
Siempre en nosotras Nai

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