La guerra civil y el 15M

Recordando el devenir histórico de los 75 años transcurridos intentaré analizar crítica y autocríticamente, con criterio personal independiente, elaborado después de haberme liberado del “secuestro mental” de toda mi juventud, en un medio familiar, social y religioso muy conservador autoritario, cuya cultura retrógrada me creó creencias perturbadoras dificultando la interpretación natural de valores humanos, sociales y cristianos, transmisores de justicia social igualitaria realmente digna; pilar fundamentalmente ético de toda política emancipatoria, que libere la mente lastrada de prejuicios y complejos con frecuencia imperceptibles. Ahora bien, ¿qué relación tendrá esta introducción con el epígrafe?. Espero comprendan que me refiero a mis experiencias liberadoras. Respecto al 15-M, pienso que en la filosofía de este movimiento subyace la antítesis sociopolítica de la predominante hace 75 años. Es significativo, que cuando la situación es deprimente por las injusticias sociales y la corrupción generalizada, en vez de propugnar la violencia para solucionar las causas del malestar e indignación –como ocurrió entonces- sorprende con el plan socialmente inteligente, producto de cierta madurez humana con el método alternativo horizontal asambleario –sin vanguardias- abierto a toda persona que desee cooperar generosamente en el desarrollo de “esta escuela” de democracia real actuando en plano de verdadera igualdad en derechos y oportunidades. Toda persona participante, descubrirá el placer de comprometerse en unión colectiva por una sociedad decente, habitable, etc. ¿Por qué será noviolento, predominando la violencia institucional: militarista, represiva, competitiva…, generadora de miedo, corrupción y crueles conflictos sin salida digna?. Porque no molan estos valores, dadas sus consecuencias demoledoras.
Por otro lado, hay que reconocer que los avances tecno-científicos y culturales, prioritariamente al servicio del capital y la degradación humana, por su efecto social negativo ha logrado despertar conciencia a la sociedad civil desheredada, porque quienes ostentan privilegios, normalmente apoyan a los poderes institucionales y fácticos. El cambio sociológico ha sido astronómico desde el 36. Entonces la sociedad comprometida de cualquier signo, andaba con pistola “a tiro limpio”, destacando el fascismo por su filosofía “de la dialéctica de los puños y las pistolas” (Primo de Rivera). Aquella cultura violenta hizo “el caldo gordo” al fascismo, dando paso al golpe de estado franquista, cuyas consecuencias convivenciales de odio y venganza aún persisten. Entonces, la sociedad estaba estructurada en clases definidas. Destacaban la proletaria, la campesina, la media con distintos matices, la intelectual-estudiantil y la capitalista oligárquica. El resto era institucional y/o parainstitucional. Por lo que la sociedad civil no tenía espacio reconocido como ahora que esta desestructurada por el cambio de relaciones laborales y el traslado del campo e industria a servicios. Este fenómeno histórico como nunca había ocurrido ha posibilitado esta amplia perspectiva de la sociedad civil. Este “totum revolutum” y el avanzado proceso de descomposición del sistema, ha hecho posible el fenómeno del 15-M. Por su diversidad ideológica y la metodología asamblearia, produce un virus transformador que provoca el potencial humano de la cultura colectiva solidaria de apoyo mutuo místico-fraternal, que cuestiona y desplaza la cultura parasitaria individualista del sistema.. En principio, produce fuerza y avances sociales, gracias a ser independiente y al alto valor aglutinador y convivencial de la no violencia activa, experimentada durante muchos años y ¡oh, paradoja! siempre ahogada en sangre. La convocatoria de elecciones en Noviembre, revitalizará la actividad como en las de Mayo. Probablemente movilice menos gente, pero la consolidación del movimiento realizará avances cualitativos, informando nuevamente a la sociedad de por qué “¡no nos representan, que no…!” y por qué “¡la llaman democracia y no lo es…!”, para que no olviden que les seguimos vigilando y no camuflen la corrupción bajo el telón de la crisis, que no es económica sino del sistema caduco. Asunto que el señor Diego, presidente de Cantabria, ignoró el día de las instituciones cántabras al pedir apoyo a la sociedad para remontar el vuelo económico, es decir, seguir destruyendo Cantabria al albur de las exigencias de los Botines, con proyectos salvajes como el AVE y el “fracking” -extracción de gas de pizarra- en el Occidente de Cantabria. Refiriéndose a éste, dijo que si la ley lo permitía habría que recurrir a ello. Lo que no sabe el señor Diego, es que, la sociedad afectada apoyada por el 15-M no lo permitirá, porque las leyes se pueden cambiar (como hacen para evitar derribar vergonzosamente lo construido ilegalmente destruyendo la costa) al servicio del bien común y no permanecer al de la mangancia mafiosa…
En todo caso, la sociedad no debe deslumbrarse con el prometedor trabajo liberador del 15-M, dado que se retroalimenta de ella y no esta compuesto por personas “galácticas”. Además, las diferencias de criterio también llevan a “cocer habas” que retrasan actuaciones. Sin olvidar que al sistema, cuando le salen estos forúnculos, le produce ansiedad, por lo cual, siempre existirán planes para chantajear, defendiendo sin escrúpulos –como es habitual- sus infames intereses. Para ello, el Estado Español esta apuntalando al imperio americano cuando padece económicamente colapso de muerte apoyándole militarmente con las criminales ocupaciones y saqueos más escandalosos en Afganistán y en Libia, con el agravante añadido de la manipulación informativa.

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