EL ESTADO ISRAELÍ ES LOGÍSTICO
ACCIÓN DIRECTA POR PALESTINA DESDE LAS ENTRAÑAS DE OCCIDENTE

Imagen extraída de Palestine action
El genocidio llevado a cabo por parte del estado israelí y su proyecto sionista de ocupación de Palestina se ha saldado, desde principios del pasado octubre, con miles de personas de todas las edades y géneros asesinadas. Tanto en Gaza, territorio en el que opera la organización Hamás, como en Cisjordania, dónde Al Fatah tiene el protagonismo político. Sin embargo, cometeríamos un error si pensáramos que este genocidio y esta limpieza étnica son algo reciente que se ha iniciado a raíz de los ataques de Hamás el 7 de octubre. Como apuntan prácticamente todos los análisis internacionales que abandonan la falsa neutralidad y se posicionan a favor del pueblo palestino; la ocupación de Palestina lleva décadas produciéndose, con asesinatos, torturas y encarcelamientos de personas, y se sostiene por un colonialismo de asentamiento que mantiene a la población palestina en un estado de excepción permanente.
Sin ir más lejos, en septiembre de 2023, previamente al estallido del horror actual, se hacía público en medios de distinta índole que dos niños de 16 años habían sido asesinados por las fuerzas israelís. Por aquel entonces, 2023 era ya uno de los años con más asesinatos de niñes palestines bajo la ocupación. Si nos vamos un año más atrás, tal como recoge un artículo del periódico Todo por hacer: “Israel siembra muerte en la Palestina ocupada: La ocupación que no importa a la comunidad internacional”, hay una amplia documentación de la violencia del estado israelí contra les palestines en los últimos años. Así podríamos seguir retrocediendo en la historia durante más de 70 años y entenderíamos mejor todo lo que está ocurriendo.
En esta atrocidad de estado amparada por la indiferencia de la comunidad internacional y el papel activo en blanquear el genocidio israelí por parte de los grandes medios de comunicación, Estados Unidos y Europa están jugando un papel importante en permitir la masacre y en reprimir las protestas que nacen en el interior de sus territorios. Por otro lado, la solidaridad internacional con el pueblo palestino y su resistencia se extiende por todo el planeta. Pero esta resistencia del pueblo palestino debe ser entendida como ampliamente diversa con distintas facciones y sensibilidades que, algunas veces luchan conjuntamente, contra la ocupación israelí y por el derecho a decidir su futuro.
A nivel internacional, hemos visto manifestaciones multitudinarias en grandes y pequeñas ciudades exigiendo el fin del genocidio. Hemos visto la intensificación de las llamadas a boicotear las marcas y los productos de origen israelí y un sin fin de formas creativas a la hora de intentar hacer presión mediática y material. Sin embargo, un halo de impotencia rodea todo este tipo de expresiones que, aunque necesarias, como se suele decir, es lo mínimo que podemos hacer. Por ello nos resulta importante resaltar otro tipo de acciones que se están llevando a cabo, fundamentalmente en países anglosajones con una fuerte responsabilidad de sus autoridades con la situación histórica de Palestina. Hablamos de Inglaterra y Estados Unidos principalmente. La estrategia está siendo la de señalar los vínculos empresariales israelís y ocupar o sabotear sus instalaciones. Fundamentalmente esto está ocurriendo con las fábricas de armamento o centros logísticos de carga de mercancías, a través de bloqueos y ocupaciones. Es importante puntualizar que estas prácticas ya estaban ocurriendo también antes del 7 de octubre. El medio anarquista británico Freedom news lleva siendo una fuente importante de documentación sobre estas acciones, fundamentalmente las llevadas a cabo por el colectivo Palestine Action, que hemos difundido en contadas ocasiones.

Imagen extraída de Freedom News
Uno de los ejemplos de esta amalgama de acciones que demuestran que sí podemos hacer algo más, empieza con los estibadores de Barcelona, que a principios de noviembre decidieron plantarse y “no permitir la actividad” de barcos que envíen armas a Palestina e Israel. También, a principios del mes de noviembre, Palestine Action actuó el día del llamado internacional a la acción bajo el lema «Shut it down for Palestine«. Dos activistas bloquearon y rociaron de pintura roja las oficinas londinenses de la empresa de armas Thales. También en esas mismas fechas varios centenares de personas se presentaron en el puerto de Tacoma, en el estado de Washington, para bloquear el acceso a un buque de transporte marítimo que tenía previsto entregar material al ejército israelí. El 13 de noviembre, manifestantes del sur de California bloquearon las instalaciones de un contratista de defensa en solidaridad con el pueblo palestino que recibe las bombas que produce. Sin duda, una de las campañas más fuertes con acciones de este tipo está apuntando a Elbit Systems a través de, por ejemplo, piquetes de trabajadoras en fábricas de armas o bloqueos de entradas y ocupaciones de tejados.

Imagen extraída de Palestine action
Imagen extraída de Crimethinc
Solidaridad con el pueblo palestino desde Cantabria

Cabecera de manifestación por Palestina en Santander 2023 Interpueblos
Parte de la sociedad cántabra no se ha quedado impasible ante lo que está ocurriendo. Se han llevado a cabo manifestaciones contra la ocupación y el genocidio en localidades como Castro Urdiales, Torrelavega, Santander y Cabezón de la sal. En una de las manifestaciones por el centro de la capital cántabra acudieron unas 3000 personas. Las compañeras de Radio argayo han estado presentes en todas estas convocatorias y en uno de los últimos programas de El pájaro Observador, entrevistan a una activista palestina llamada Dina, del movimiento Palestine Solidarity Campaign en Reino Unido, que nos cuenta su parecer sobre la situación actual. También lo hicieron la Tertulia de las Comadres, un programa de carácter feminista en esta radio libre de Cantabria. Por otro lado, se han producido otros actos de difusión y apoyo al pueblo palestino por parte del colectivo Interpueblos, que lleva trabajando décadas el internacionalismo y que, como en tantas ocasiones, ha estado divulgando la solidaridad con el pueblo palestino, esta vez a través de la proyección del documental “Hijas de la Nakba.” Además la asamblea antifascista de Cantabria organizó una charla con el militante Fayez Badawi y La Vorágine varios actos en solidaridad con el pueblo palestino. Otro hecho muy relevante ha sido la suma de estudiantes de Cantabria a la huelga estudiantil convocada por el sindicato de estudiantes a nivel estatal el pasado 16 de noviembre.
En 2021 publicábamos “La pelea por Palestina es nuestra pelea por la libertad”. En dicho artículo proponíamos entender el internacionalismo de una manera diferente que pasa por identificar los intereses del estado israelí a pie de calle en los lugares que habitamos para señalarlos y articular protestas. Una buena herramienta para ello sería trazar un mapa de intereses que sostienen la ocupación y el colonialismo de asentamiento del sionismo en nuestros contextos más cercanos. No hablamos sólo de supermercados Carrefour, tiendas de ropa con marca Puma, Macdonalds o un largo etcétera. Hablamos de otros muchos ámbitos, como el armamentístico, el securitario y el fronterizo.
Gracias al informe «Defensa, seguridad y ocupación como negocio –Relaciones comerciales militares, armamentísticas y de seguridad entre España e Israel–2014» sabemos que el estado israelí tiene un papel protagonista en nuestras sociedades ampliamente securitizadas a través de sus exportaciones de armamento y otros dispositivos o productos relacionados. También recibe importaciones. Un ejemplo lo tenemos en la empresa Electro Crisol Metal S.A. (Ecrimesa) con sede en Parayas, que encontramos dentro del documento, y que ha sido exportadora de partes y/o productos que sirven para armamento a Israel.
El territorio palestino es utilizado como campo de pruebas militar para que Israel se lucre exportando dispositivos securitarios a occidente. Este hecho es ampliamente visible en la seguridad privada, en la estatal y en el control de fronteras. En el ámbito de la seguridad privada, grandes empresas securitarias israelíes como Mydas o ISDS nos llevan a hablar de clientes como Repsol, el Banco Santander o Telefónica. Como indica Oscar F.Civieta para La Marea, «España “utiliza los servicios de espionaje e interceptación de comunicaciones que proporcionan empresas de Israel. Entre los clientes, destacan el Ministerio de Defensa, el CNI, el Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y distintas policías autonómicas.» basándose en el informe de 2022 «Negocios probados en combate. Exportar la marca Made in Israel para mantener la ocupación y normalizar la injusticia» Por supuesto, Indra, no podía faltar en dicho documento.
Para trazar este mapa de intereses israelís y colaboradores con la ocupación colonial israelí del territorio palestino en el estado español y en Cantabria se necesita tiempo y dedicación. Con este artículo hemos intentado aportar alguna pincelada de la diversidad de tácticas que activistas están llevando a cabo en distintos lugares, en solidaridad con el pueblo palestino, desde la acción directa local así como fuentes para conocer más sobre ello. Os recomendamos los medios Crimethinc, Freedom news y Workers in Palestine, además de nuestra propia web. Desgraciadamente, esta situación no va a acabar mañana y necesitamos observar los cambios de estrategia para inspirar e inspirarnos, para pasar de lo más simbólico a lo más efectivo en aras de llevar la solidaridad a buen puerto.
Artículo publicado en el Boletín Briega en papel nº50 Diciembre 2023 y ligeramente actualizado en digital.





