La práctica de la autogestión en la Grecia actual:

EL ESPACIO SOCIAL DE SALUD DE PETRALONA Y EL PERIÓDICO ANARQUISTA APATRIS.Textos traducidos del inglés y del francés al castellano por parte de compañerxs de Santander.experiencias de autogestión en grecia.pdf Para leer e imprimir directamente.
1. INTRODUCCIÓN
Los dos textos que plasmamos en esta publicación tienen orígenes diversos. El primero de ellos fue distribuido a raíz de una charla informativa que tuvo lugar en Bilbao en abril de 2015 en el Hika Ateneo, mientras que el segundo proviene de otra charla que se dio en la ZAD de Notre-Dame-des-Landes, en noviembre de 2015. Ambos textos tienen por autoría a los compañerxs griegxs que impartieron dichas charlas. Nosotrxs nos hemos encargado simplemente de traducirlos del inglés y del francés al castellano y de editarlos. A modo de advertencia, cabe decir que se trata de una traducción aproximada y libre, y aunque hemos tratado en todo momento de ser fieles al contenido de los textos originales, es probable que hayamos cometido algunos errores de traducción, o que hayamos adaptado algunos términos y expresiones de cara a su comprensión. En cualquier caso, consideramos que el interés en la traducción y edición de estos textos no reside en su calidad literaria sino más bien en su contenido político.
Los textos que siguen difieren en cuanto al contenido y la autoría. El primero de ellos fue escrito por lxs compañerxs del Espacio Social para la Salud de Petralona, y está centrado en la cuestión de la autogestión de la salud, mientras que el segundo de los textos corresponde a lxs companerxs provenientes de Heraklion (Creta) e impulsores del periódico Apatris, y en él explican su proyecto de contrainformación. A pesar de las diferencias, los dos textos tienen un fuerte nexo común. Ambos presentan proyectos promovidos por anarquistas o personas procedentes del movimiento antiautoritario. Proyectos en los que priman valores como la solidaridad, la autogestión, la horizontalidad o la lucha contra el capitalismo y las estructuras autoritarias. Proyectos que, en nuestra opinión, no caen en la mera estética o autocomplacencia como lamentablemente suelen caer muchas de las iniciativas de aquellos que se autodenominan libertarios; sino que, por el contrario, están contribuyendo a la transformación radical de la sociedad griega. En definitiva, se trata de proyectos revolucionarios, que ofrecen alternativas reales de vida al tiempo que desafían de forma directa el poder del Estado y del Capital.
Nuestro objetivo no es presentar estos proyectos como curiosidades sociales o antropológicas. Deseamos que estos textos sirvan de base para el surgimiento de iniciativas de autogestión similares en el ámbito del Estado español. No es que pensemos que haya que reproducir al pie de la letra los proyectos de lxs compañerxs griegxs, pero sí vemos necesario encaminarnos en tal dirección.
Ancla Querríamos hacer especial hincapié en el tema de la salud. Habrá quien piense que la realidad social y económica de Grecia poco tiene que ver con la situación del Estado español; que aquí, a diferencia de en el país heleno, todavía está en pie el sistema público de salud, y que, por tanto, es innecesario empeñase en abrir espacios alternativos de salud. Habrá quien considere, por lo contrario, que es mejor anticiparse al futuro desmantelamiento de la sanidad pública planteando tales alternativas. En nuestra opinión, ambas posturas son erróneas. Los espacios alternativos de salud no deberían ser pensados o contemplados como paliativos del quebrado Estado del bienestar, ni deberían reproducir el sistema de salud jerárquico y mercantilizado que rige en la actualidad. No deberían tampoco concebirse como espacios meramente defensivos, como islas refugio en las que resguardarnos de las tormentas de la privatización de los servicios médicos y de la exclusión sanitaria. Compartimos la postura de lxs compañerxs del Espacio Social para la Salud de Petralona, que plantean su proyecto como una ruptura radical con el sistema, como el camino para emanciparse de la tutela sanitaria del Estado, pero también como una forma de atacar al mismo Estado. La apertura de espacios alternativos de salud debería plantearse de acuerdo a una serie de principios básicos como son la horizontalidad en las relaciones entre “médicos” y “pacientes”, la solidaridad, la autogestión y la no dependencia y colaboración con el Estado o las empresas (farmacéuticas y otras), el rechazo a la mercantilización de la salud y la exclusión de las personas de la salud por su condición social. De forma paralela, nos parece fundamental que estos espacios se planteen desde el ámbito local, que estén fuertemente arraigados entre lxs vecinxs y conectados con los movimientos radicales locales. Deberían oponerse, de tal modo, a la centralización de la salud en grandes y masificados hospitales. En definitiva, planteamos la necesidad de avanzar hacia la construcción de una idea nueva de salud, opuesta a la que se concibe en este momento, la cual pasa por construir también una nueva sociedad. Hay que tener en cuenta que muchos de los problemas físicos y psicológicos que actualmente afectan a las personas tienen su origen en capitalismo y en las relaciones sociales que en él se desarrollan. La explotación a través del trabajo asalariado, además de ser el caldo de cultivo de asesinatos y mutilaciones por “accidentes laborales”, supone el agotamiento mental y físico de lxs trabajadorxs en pocos años, lo que lleva a la multiplicación de los problemas de salud. La destrucción del medio ambiente, la contaminación y el envenenamiento del agua y de los alimentos provocados por el capitalismo, están originando a su vez innumerables enfermedades y muertes. En fin, podríamos seguir enumerando miles de factores de enfermedad y muerte directamente ligados al sistema socioeconómico actual, como la pobreza, las drogas, el modo de vida consumista, individualista y competitivo, el crimen, las guerras, las cárceles, las migraciones, etc. Con ello queremos mostrar que la autogestión de la salud solo es un paso más de los muchos que se deben dar si queremos realmente lograr el control de nuestras vidas. Unos pasos que deben encaminarse hacia la abolición del capitalismo y de todas las formas de opresión ligadas a éste.
2. EL ESPACIO SOCIAL PARA LA SALUD DE PETRALONA
De centro médico-social a Espacio Social para la Salud
Cuando abrimos el centro médico-social en marzo de 2009 en la ciudad de Petralona, tuvimos como objetivo conectarlo con la asamblea local de vecinos. Desde entonces, los asuntos relacionados con la salud se han convertido en una parte imprescindible de la asamblea de vecinos. Esto es debido a que la salud es una cuestión demasiado importante como para ser tratada de forma exclusiva por los trabajadores del sector sanitario. De hecho, muchas de las movilizaciones y reivindicaciones de este sector suelen estar inconexas con las demandas del resto de la sociedad. (Como por ejemplo, cuando su lucha se centra exclusivamente en el ámbito laboral).
A día de hoy, están apareciendo cada vez más iniciativas para crear nuevos centros sociales médicos y se están haciendo nuevas proposiciones en esta dirección. Esto nos muestra que la crisis económica ha actuado como un catalizador al exponer la necesidad de la gente de movilizarse por este asunto, tomando así el control de sus vidas. La ruptura del contrato social y el ataque al bienestar social han acabado con cualquier noción previa sobre la gratuidad sanitaria que pudiera haber existido hasta ahora en el convaleciente sistema sanitario griego, lo que ha llevado a la exclusión de cada vez más sectores de la población de éste.
Nosotros creemos que los centros de salud no deberían intentar enfrentarse a estos problemas rellenando los huecos dejados por el Estado. Por un lado, deberían servir para atacar la realidad existente, y por otro lado, mediante la construcción de espacios alternativos, deberíamos practicar nuestra visión de la salud en un mundo distinto. Deberían entenderse, entonces, como núcleos de resistencia posicionados para atacar y a la vez recibir la influencia de otros proyectos sociales, así como de asambleas de vecinos y otras luchas sociales.
El objetivo de este texto es la presentación de proyectos involucrados en la salud para compartir experiencias, errores, y aprender de ellos. No presentamos nuestra experiencia creyendo que hemos descubierto la fórmula mágica, sino que pretendemos compartir nuestras experiencias con otros proyectos similares, intercambiar puntos de vista y, si es posible, afianzar la base para la creación de una red de proyectos movilizados alrededor de la salud.
Lo que sigue es una breve presentación de nuestra experiencia.
Diciembre de 2008
Durante la revuelta de 20081, la asamblea por la salud fue creada por trabajadores del sector sanitario y por personas externas a él; la idea era reflexionar y actuar en asuntos que concerniesen a la salud: asistencia sanitaria, servicios de salud gratuitos y condiciones laborales de los profesionales médicos. En esta dirección, ocupamos simbólicamente las salas de recepción de dos hospitales principales, difundiendo la proclama de “salud para todxs” y reivindicando el acceso gratuito para los pacientes de urgencias. En este momento, surgió la idea de crear un centro social médico. Era una idea vaga, llena de interrogantes y contradicciones.
Es entonces cuando comenzamos a hablar de la idea de “otra salud”, un concepto que subvertía el papel de los expertos, y que rompía con la visión que se tiene de las personas sanas y enfermas como antagonistas. De forma paralela, proyectamos una idea alternativa de salud con la cual poder tratar problemas de una forma holística y empoderar al individuo para que participarse activamente y fuese involucrado en las decisiones que afectan a su vida y su cuerpo. Mientras se formulaban estos principios, consideramos que era importante que los compañeros no provenientes del área médica participasen en los debates, quienes, junto a los profesionales médicos, transformarían estas ideas en acción. También pensamos que era importante la participación de la comunidad local en la autoorganización y la acción directa.
Debido a que las personas que estaban participando en la asamblea por la salud también estaban participando en la asamblea de vecinos (sucediendo esto en el mismo momento y espacio, en Petralona), ambas asambleas se juntaron y decidieron okupar el edificio abandonado Ex Pikpa en abril de 2009, para poder satisfacer sus necesidades. La okupación se organizó desde la asamblea de vecinos, mientras la asamblea por la salud desarrollaba el proyecto de centro social médico. La decisión de okupar fue tomada para mostrar el posicionamiento político de la iniciativa y para acercarla a otros proyectos autogestionados.
Centro social médico, 2009-2011
Desde el primer momento de apertura del centro social médico, hubo un intento de superar la relación de poder dominante entre el experto (doctor) y el paciente. En las asambleas semanales, se hizo un esfuerzo por atender asuntos teóricos en torno a la salud, así como por analizar la realidad de entonces. Un practicante médico asistía a Pikpa dos veces a la semana para ofrecer consejos y responder dudas relacionadas con la salud. Nuestra intención fue proporcionar consejos a nivel individual, aprovechando el conocimiento de los profesionales de la salud y nuestros contactos con los hospitales públicos, o bien a nivel colectivo en el seno de la asamblea.
Al mismo tiempo, el espacio acogía charlas sobre salud (sobre la gripe porcina por ejemplo). El contacto con otros colectivos y con asambleas de vecinos de otras zonas de Atenas, fue un objetivo perseguido activamente con el fin de compartir información sobre la evolución del sistema nacional y otras cuestiones del ámbito sanitario. La asamblea por la salud publicó un panfleto titulado Mirando a través de la bola de cristal. Mientras tanto, se produjeron ocupaciones simbólicas de las salas de recepción de varios hospitales en coordinación con otras asambleas de vecinos.
Experiencia y reflexión
En los últimos dos años se ha llenado un baúl de experiencias importantes para la asamblea por la salud. Los errores en el modo de funcionamiento inicial han sido evidentes.Desde el principio, los participantes en el centro social médico planteamos abordar y arropar principalmente a la comunidad local de Petralona, esperando que ésta se implicara a su vez en el proyecto. Sin embargo, las personas que se involucraron en dicho proyecto fueron mayoritariamente individuos politizados, cercanos a nuestra ideología y que compartían nuestras perspectivas y puntos de vista. Por un lado, la comunidad local no tuvo la fuerza para acoger el proyecto ni participar en su formación. Por otro lado, la asamblea por la salud falló al no poder conectar eficazmente con dicha comunidad, y esto porque no estaba preparada ni deseaba realmente funcionar como una unidad autónoma de “expertos” sobre salud. En definitiva, la lógica de los participantes de la asamblea chocó con los límites de la sociedad local.
Para lograr la salud personal de uno, su bienestar y equilibrio, se requiere la participación de la comunidad entera sin delegar responsabilidades en otros. Este objetivo no se ha logrado. Por ello, queda pendiente que el centro social médico se integre en la comunidad y que esta consiga participar activamente en su coordinación, en el espíritu de solidaridad, el apoyo mutuo, la esperanza y la visión de un mundo nuevo.
Crisis socioeconómica. Espacio social para la salud 2011.
En un momento de colapso sanitario provocado por las políticas del FMI y del Estado griego se generó una importante respuesta social. Por un lado, la asamblea por la salud no podía ignorar la exclusión de cientos de personas sin seguro así como el proceso de privatización del sistema de servicios sanitarios. Al mismo tiempo, varios centros sociales centrados en el ámbito de la salud, con características heterogéneas, comenzaron a florecer alrededor de Grecia. En este contexto la asamblea por la salud coincidió por segunda vez con la asamblea de vecinos de Petralona-Thissio-Koukaki. Y ya desde octubre de 2011 se tomó la decisión de trabajar de manera conjunta, continuando con el proyecto de centro social médico en el espacio okupado Pikpa, el cuál fue renombrado como “Espacio social para la salud”.
Este espacio permanecía abierto cada semana durante tres horas por la tarde y se gestionaba a través de una asamblea semanal. Por otro lado, en el marco de la asamblea se realizaban cambios mensuales en los horarios en función de la disponibilidad del personal médico así como del resto de participantes en el proyecto. Parte del espacio funcionaba como un lugar de encuentro, y la otra parte se utilizaba para atender a los pacientes.
¿Cuál es el objetivo del “Espacio social para la salud”?
1 ¿Se trata de organizar un centro destinado a servir de apoyo a las personas, en asuntos relacionados con la salud, como forma de paliar el evidente incremento de las deficiencias del sistema nacional de salud?
2 ¿Consiste en difundir nuestra visión alternativa sobre la salud?
3 ¿O es quizás la creación de una comunidad “terapéutica” y un intento de afrontar la alienación de las personas?
Este espacio se encuentra aún en construcción; no se pueden dar respuestas fijas, pero sí se puede decir que se trata de un proceso colectivo de formación de estructuras radicales, desde la base.
¿Quiénes participan?
En el proyecto de “Espacio social para la salud” participan personas provenientes de diferentes contextos y con diferentes visiones de la medicina, la salud o del sistema en general. Sin embargo, por ahora nuestras posibilidades se ven limitadas debido a la falta de una mayor implicación de la comunidad local en el proyecto. Por ello, nuestra intención es construir una cultura de participación teniendo en cuenta las necesidades de las personas y conseguir así que el proyecto evolucione de acuerdo con tales necesidades.
Cuatro líneas de acción del “Espacio social para la salud”
-Proporcionar un espacio de asistencia primaria en el cual recibir consejos y cuidados de la salud. Por supuesto, no hay posibilidad de prescribir medicamentos; sin embargo, existe la oportunidad de encontrar medicación para la gente que no puede comprarla a través de contactos con varios compañeros y con otros profesionales de la salud. Además, estos contactos nos han permitido acceder a cierto equipamiento como: estetoscopio, monitor de presión sanguínea, medidor de oxígeno, monitor de glucosa en sangre, otoscopio, libro de incidentes y más tarde un cardiógrafo.
-Difundir conocimiento-autoeducación. Dentro del ‘Espacio social para la salud’ se han llevado a cabo cursos sobre primeros auxilios, diversos seminarios y un taller de reflexología. A su vez, el grupo de trabajo sugiere temáticas alternativas en la asamblea de vecinos para que sus intereses y necesidades se vean reflejados en los cursos y talleres.
Al mismo tiempo, se ha estado traduciendo y editando un libro de botánica de los zapatistas, con el propósito de difundir la experiencia y tradiciones de este pueblo indígena insurgente de México.
-Compartir información sobre problemáticas actuales teniendo en cuenta el sistema nacional de salud, mientras se explora la posibilidad de una respuesta colectiva radical.
-Limitar el papel del experto con el objetivo de cuestionar la relación entre médico y paciente. En primer lugar, las necesidades del paciente se dan a conocer en el espacio de encuentro donde acuden tanto profesionales de la salud como personas que no pertenecen a este ámbito. Este acercamiento colectivo refleja la idea de que la comunicación y la solidaridad pueden ser la respuesta más dinámica a los problemas de la salud, entendiendo que no consideramos ésta como meramente la ausencia de enfermedad. Además, este enfoque particular nos da la oportunidad de enfrentar el problema desde múltiples perspectivas, tanto profesionales como alternativas. También ha sido creado un grupo de debate y autoayuda en materia de salud mental.
Experiencias, preguntas y preocupaciones.
A raíz de este espacio se formaron nuevas relaciones entre quienes gestionan el proyecto y quienes venían buscando consejo. Las relaciones recíprocas cuentan con y aspiran a compartir la experiencia, el conocimiento y en definitiva, el sentido del contacto humano. Se trata de relaciones no mediadas por el dinero, las instituciones, las fundaciones ni las ONG. Relaciones construidas con el esfuerzo de la autogestión y la autoorganización. Relaciones que promueven reflexiones y debate.
El intercambio de servicios no se limita a la relación individualista entre el profesional médico y el paciente, sino que existe y se involucra en el procedimiento colectivo. Todo esto ayuda a los que acuden al espacio a comprender, a cambiar su día a día, su vida entera dentro del podrido sistema capitalista que, inmerso en su decadencia, se lleva consigo todas las certezas que hemos tenido hasta ahora.
Está en proceso de creación una nueva forma de comunidad basada en la solidaridad. Los “pacientes” y profesionales médicos llevan una lucha en común (no sólo en asuntos de salud sino para la vida en su totalidad). Por lo tanto, el abastecimiento de recursos sanitarios no llega a ser un acto de caridad ni beneficencia, sino un acto consciente de solidaridad y un esfuerzo por conectarlo en una lucha social más amplia. Hay una perspectiva crítica hacia el rol del experto, no hacia sus habilidades técnicas ni cómo llevarlas a cabo, sino hacia la autoridad que surge del elitismo y la negativa a compartir el conocimiento. La experiencia de los procesos colectivos que tratan asuntos de salud, tras la creación de grupos de apoyo de “afectados” puede llegar, en la medida de lo posible, a adoptar un papel terapéutico.
En la coyuntura actual surge una contradicción puesto que, por un lado, está aumentando la exclusión de cada vez más personas del sistema sanitario y por otro lado, la demanda de acceso a dicho sistema se está incrementando. La salud es un derecho innegociable. Sin embargo, en este momento el ‘Espacio social para la salud’, carece de la estructura y la fuerza para afrontar el reto de satisfacer la totalidad de las necesidades de las personas en materia de salud. Solamente se podrá alcanzar cuando derribemos el sistema capitalista y cuando retomemos verdaderamente el control de nuestras vidas.
Lo que deseamos es que la gente con la que establecemos contacto entienda que la autoorganización de nuestra vida cotidiana es posible, y que sean capaces de proyectar otro mundo donde la salud signifique un equilibrio físico, social y mental, y que signifique la armonía con una misma y el entorno, dentro de un marco comunitario más allá del individualismo. Resulta obvia la necesidad de crear nuevos centros sociales de salud. Por ello, el ‘Espacio social para la salud’ cree que esta experiencia tiene y debe ser difundida en la sociedad. No como la verdad absoluta, sino como una herramienta que cada uno puede emplear a su manera para poner en marcha procesos colectivos que proporcionen otra visión del mundo y otra percepción de nuestras vidas.
3. EL PROCESO DE AUTOORGANIZACIÓN DE LA SALUD EN PETRALONA
El espacio social para la salud está ubicado en el espacio okupado ExPikpa, en Ano Petralona (Timodinou y Antoniadou). Está abierto todos los martes y miércoles de 5 a 8 por la tarde.
Puedes contactar con nosotros a través del teléfono de la asamblea de vecinos 69727251620 y a través del email pikpapetralona@espiv.net.Para más información, acudid al blog de la asamblea:
http://laikisineleusipetralona.espivblogs.net
Este texto se escribió con motivo de la presentación del evento “salud y autoorganización” que trascurrió el sábado 19 de mayo de 2012 en la escuela politécnica de Atenas, en el contexto de la presentación general del proyecto espacio social para la salud.
El comienzo de la okupación:
El ESS está ubicado en el espacio okupado que anteriormente era el edificio Pikpa en Ano Petralona. Es una casa de piedra (como el resto de las casas del vecindario) donde hasta finales de los años noventa las familias de inmigrantes y la gente de Petralona y Thissio recibían atención primaria.
A comienzos de los años 2000 Pikpa fue cerrado y la casa de dos plantas quedó abandonada. En abril de 2009, la asamblea de vecinos de Petralona, Koukaki y Thissio, motivados por las revueltas de diciembre de 2008, decidió okupar la casa y usarla para cubrir las necesidades del vecindario.La asamblea para la salud.
La gente de la asamblea para la salud (un colectivo formado por personas del ámbito de la salud y otros, formado en diciembre de 2008) también participaba en las asambleas del vecindario. Es entonces cuando se inició un proceso paralelo en el que se abordaron diferentes temas: salud como derecho, atención sanitaria, acceso gratuito a los servicios médicos, y condiciones laborales en el ámbito sanitario. Además de intervenir en estos temas y en crear un ESS (que no iba dirigido exclusivamente a los pobres), el objetivo principal de la asamblea fue desarrollar un método teórico y práctico sobre otra forma de salud y de sanidad fuera de la mercantilización, las relaciones de poder y la medicalización. Un tipo de salud y de atención sanitaria que pretende difundir el conocimiento y potenciar que todos los individuos participen y tomen decisiones sobre su propia salud.
Después de estudios teóricos e intervenciones en hospitales, el siguiente paso fue okupar la casa de piedra de Petralona. Poco después, se creó el espacio de consulta, abriendo dos días a la semana durante dos horas. Fue el primer intento de establecer un proyecto de asistencia primaria en el vecindario. A lo largo del verano de 2011, el espacio siguió evolucionando, y a partir de noviembre de 2011, la estructura de atención primaria en el antiguo Pikpa fue reformada, la implicación de los participantes aumentó tanto en número como cualitativamente, y el proyecto pasó a llamarse Espacio Social para la Salud (ESS). Además, en mayo de 2012 se publicó un artículo de cómo se había venido trabajando, titulado Proceso actual de autoorganización de la salud en Petralona.
El nombre
¿Por qué un espacio social para la salud y no simplemente un centro social de atención a la salud?
Porque queremos enfatizar que el proyecto no es meramente un sitio donde uno puede pedir una cita con un profesional, sino que hemos querido crear un espacio donde el conocimiento especializado de los profesionales interactúe con la opinión de los “pacientes” acerca de sus cuerpos y sus vidas. Además, esta interacción no está basada en relaciones de poder entre dos partes, sino en una continua búsqueda del equilibrio. Creemos haber alcanzado esta meta, por ejemplo, en casos en los que alguien visita el espacio con una duda particular y ésta es contestada antes de la consulta con el médico. Otro visitante que por casualidad se encuentra allí da las respuestas, comunica síntomas similares y ofrece diferentes vías de tratamiento basadas en su experiencia.
El nombre de nuestro proyecto significa que los médicos y otros miembros participan por igual en él. No damos más valor a ninguna parte pues creemos que están entrelazadas. El ESS es un proceso permanente de aprendizaje para todas, a través de debates con personas con conocimientos médicos, que a menudo están basados en las consultas que recibimos. En algunos casos, personas que no son profesionales han obtenido la habilidad de afrontar peticiones específicas y simples de “pacientes”, como por ejemplo, medir la presión sanguínea.
Nosotras utilizamos el término “ESS” porque a través de seminarios y clases de autoformación, buscamos difundir este conocimiento a la sociedad. Utilizamos este término porque tratamos de organizar una respuesta colectiva al colapso del sistema sanitario y la exclusión que se deriva del mismo, que cada vez abarca a más gente. Utilizamos este término, porque no tenemos uniformes médicos ni paredes esterilizadas, sino una atmósfera cálida donde una puede sentirse a gusto y hablar de su problema con nosotras. Este proceso de acercamiento diferente a la salud contribuye a empoderar al “paciente”, que toma entonces parte activa y decisiva en él.
Abrir un debate sobre los problemas de salud de una, en medio de una asamblea, nos hace avanzar en tal proceso. No vemos la enfermedad como una patología crónica que deba quedar encerrada dentro de deprimentes pasillos. Es un estado que necesita su propio tiempo, espacio y cuidados. Incorporar en la red social un ESS que también combina otras actividades sociales y grupos de gente (grupos de niños, clases de castellano y proyecciones) crea una relación más cercana entre los asistentes con la salud, como parte de su vida social y no como una intromisión en la misma. Además, utilizamos este nombre porque nos consideramos parte de la sociedad con acciones de y para la misma. Consecuentemente, cualquier mediación y conexión con la solidaridad institucional es impensable e innecesario para nosotras.
Comunicación
El ESS abre dos veces por semana (martes y miércoles) durante 6 horas en total (de 17:00 horas a 20:00 horas). El plan mensual se difunde entre las vecinas a través de posters y carteles fijos (farmacias, panaderías, pequeños comercios, fruterías, librerías y a través de Internet).
Esta práctica genera un punto fijo de referencia donde los vecinos pueden ver y buscar el programa en cualquier momento. Crea una familiaridad que puede hacer sentirte lo suficientemente a gusto como para acudir. Las farmacias toman un rol importante en esta red, tanto difundiendo la información, normalmente a las personas mayores de edad, que están buscando los medicamentos (los cuáles no pueden pagar) o un médico específico, así como abriendo una invitación abierta a los farmacéuticos para participar en el proyecto.
Trabajadores del ámbito de la salud: Categorías de especialización.
Actualmente, en el ESS participan los siguientes profesionales: un médico de cabecera, un otorrinolaringólogo, un pulmonólogo, un traumatólogo, un psiquiatra, psicólogos, farmacéuticos, dentistas y un técnico dental. De vez en cuando, también participan un reflexólogo, un neurólogo y un cirujano. A través de un proceso que está en evolución (conseguido no por casualidad, sino fruto de los objetivos principales del proyecto) se ha logrado formar un grupo de apoyo sociopsicológico que ahora funciona plenamente. También participaron en crear este grupo participantes que no forman parte del ámbito profesional sanitario y que dieron con el proyecto para encontrar un apoyo psicológico. El proyecto cuenta también con una consulta de medicina natural, la cual, interactuando con la medicina convencional, pretende ampliar el margen de soluciones a los problemas de salud. En el ESS hay además un taller de medicina herbolaria. Se trata, en definitiva, de una iniciativa de autogestión de la salud donde gente de la comunidad y más allá de ella, trata de romper, en la medida de lo posible, su dependencia con las empresas farmacéuticas y fabricar sus propias medicinas para las enfermedades comunes. (Ej; jarabes para la tos, gotas de equinacea para la gripe y resfriados comunes).
Por otro lado, el ESS alberga un grupo de familiares y amigos de la red de escuchadores de voces (hearing voices) de Atenas. Finalmente, cabe destacar que quienes visitaron el espacio buscando apoyo, actualmente participan por igual en el proyecto asambleario. La asamblea semanal del ESS junta acerca de 30 personas.
Las cifras
Desde Noviembre de 2011 (y hasta final de Febrero de 2013) el espacio social para la salud ha recibido cientos de peticiones o solicitudes. La mayoría de estas tienen que ver con problemas de traumatología, seguido de apoyo psicológico. En los últimos meses, el apoyo sociopsicológico ha llegado a ser muy popular. Muchas peticiones que en principio parece que tienen un origen patológico, albergan raíces sociopsicológicas y requieren el tratamiento apropiado. Esta estadística es consecuencia de la estructura social y de la intensidad de la degradación económica. De media, el ESS recibe 4 solicitudes por turno, la mayoría, de gente entre 21 y 40 años. Hay, sin embargo, un número importante de personas de más de 60 años que visitan el espacio. Es un paso significativo, porque generalmente la gente de cierta edad tiene más prejuicios que la gente joven, teniendo en cuenta el hecho de que no es solamente un ESS sino que se está okupando un edificio. (Los espacios okupados son recibidos de forma bastante agresiva por los medios de comunicación dominantes y por las reacciones de la pequeña burguesía).
La mayoría de los asistentes, como el lógico, provienen del vecindario de Petralona. No obstante, tenemos un constate flujo de peticiones provenientes de otras partes de la ciudad, especialmente de Keratsini y del suburbio de Kifisia. Respecto a las personas migrantes, no hemos desarrollado todavía un modo de establecer contacto con ellas. (Muchas de las personas migrantes de origen asiático viven en Kato-Petralona, mientras que en Kankaki son sobre todo de territorios balcánicos). Sin embargo, algunas de ellas ya han visitado el espacio, gracias, sobre todo, a través de contactos establecidos previamente, el movimiento y las relaciones personales. Reconocemos que en este punto nos queda mucho por hacer. El análisis cualitativo de las demandas de las personas migrantes, confirma que son de clase trabajadora y se encuentran en la base de la pirámide social: principalmente Hepatitis (ya que trabajan como traperos y son expuestos a diversas infecciones) y traumatismos (los cuáles a menudo derivan de accidentes laborales).Hace un tiempo, mientras la asamblea local estaba activa, una de las anotaciones que sacamos en claro era que la mayor cantidad de solicitudes recibidas venían de gente que participaba en la asamblea de vecinos. Fue una forma de constatar hasta qué punto el proyecto conectaba con los movimientos locales y sus procesos. La práctica de analizar y almacenar las peticiones que entran, sirve para entender el tipo de demandas que el ESS ha sido capaz de responder. Además, nos ayuda a saber cuáles tienen que ser los siguientes pasos a tomar, por ejemplo; conseguir un mayor equipamiento para ir mejorando nuestra actividad con el paso del tiempo.
Recepción; el contexto
El ESS está abierto a todas. Personas migrantes y no migrantes, vecinos de Petralona o de cualquier parte, asegurados o sin seguro. Aspiramos a un sistema de salud que esté disponible para todo el mundo, de ahí que en nuestro espacio autogestinado hayamos optado por no preguntar nunca por papeles, facturas ni tarjetas sanitarias. En caso de que hubiese un crecimiento muy grande de visitantes, antes de imponer condiciones y límites en la asistencia y participación, preferiremos esforzarnos para pensar en otro modo de actuar.
Una razón crucial para haber elegido no poner condiciones es que para nosotras este proyecto va más allá del paso inicial de cubrir necesidades de salud. Nuestro objetivo es poner en tela de juicio temas biopolíticos y recuperar el control de nuestros cuerpos, oponiéndonos a aquellos que, como los médicos, aparecen como expertos en la materia.
Licencias
La idea de que nosotras consigamos licencias del Estado suena a una broma. El ESS es un espacio okupado que siempre ha estado fuera de la legalidad, no desde el punto de vista médico, sino desde el criterio impuesto por el lenguaje del poder, el cual pretende que todo esté bajo su control. Albergar este proyecto en un espacio okupado no es una elección arbitraria o de importancia secundaria. Elegimos esta opción en yuxtaposición al abandono, por parte de las autoridades, del centro de salud primaria que estaba ubicado en el edificio Pikpa. Naturalmente, también defendemos esta elección como herramienta de lucha para responder a las necesidades sociales. Albergar nuestro proyecto en Pikpa ha tenido desde el principio un doble significado; práctico y simbólico. Parte del equipo que fue abandonado está siendo usado ahora. Al mismo tiempo, el simbolismo reside en el hecho de que la comunidad local ha tomado las riendas de sus necesidades médicas, practicando la autogestión, allí donde el estado ha fallado, mandando el centro de atención primaria a la ruina. La continuidad de nuestra actividad durante 4 años es una prueba de que una opción así es tan deseable como posible.
La única licencia que un proyecto autogestionado requiere es la responsabilidad de la gente que lo compone y su legitimación social
No es necesario cumplir ningún criterio médico que esté reconocido por una institución oficial, ya que no estamos tratando con obligaciones que nazcan del acuerdo entre dos partes (por ejemplo; el personal médico y el ministerio), sino que es un posicionamiento de lucha que hacemos voluntariamente, altruistamente y con sentido de la responsabilidad. Hoy en día, la confianza en cualquier producto se obtiene a través de certificados estatales que luego se prueban falsos (véanse los escándalos en la alimentación y otros ámbitos). Es hora de que recuperemos la confianza y el contacto entre personas fuera del concepto de “servicio” como una mercancía.
Absorción /Integración
Percibimos la existencia de clínicas sociales y de otros proyectos vinculados a la ESPA2 como un intento de absorber y/o integrar los proyectos sociales. Es cierto que este proceso de integración no es promovido ni subvencionado desde la UE, sino que se manifiesta a través de la actividad de ONG, algunos medios de comunicación (como Sky Network) y de partidos políticos. Este tema ha generado debate en nuestra asamblea, a pesar de lo cual hemos expresado nuestra opinión en nuestras publicaciones. La más actual de éstas se titula “Hablaremos por nosotros mismos”, y consiste en una respuesta a la web “Solidaridad para todos”3. De forma breve, queremos mencionar algunos aspectos de esta cuestión:
1.- El slogan “Solidaridad para todos” es un intento de integrar los proyectos sociales con el objetivo de neutralizar el caldo de cultivo de oposición radical al sistema. Al mismo tiempo, el Estado, a través de la elección de qué proyectos son integrados y cuáles se quedan fuera, genera una distinción artificial que puede ser manipulada por las personas que ponen las normas de acuerdo con sus propios objetivos.
2.- ¿Voluntariado en lugar de un Estado de bienestar? Si hemos de señalar un objetivo fundamental de la reestructuración capitalista que ha tenido lugar durante los últimos cuatro años, sería que el Estado ha abandonado sus obligaciones de bienestar (las cuáles han servido para pacificar la lucha de clases en las décadas anteriores). A día de hoy, al trabajo no pagado se le llama voluntariado y se esconde en las cloacas de la caridad, perfectamente conjugable con el tono melodramático de los años de crisis. Nuestra postura es que las clínicas sociales deben defender su autonomía y rechazar integrarse en planes futuros. Una autonomía basada en la solidaridad y no en la caridad, así como en la participación activa y no en el mero voluntariado.
Financiación
El ESS no recibe financiación ni mantiene relación con ningún partido político, ni con la ciudad de Atenas, ni con ONG, ni con empresas médicas. Hemos elegido ser autónomos y autofinanciarnos. El hecho de que este proyecto no sea un ente aislado ni autorreferencial, sino que forma parte de algo más amplio, se demuestra en la solidaridad expresada por los trabajadores y colectivos (de Grecia y de otras partes del mundo). Por ejemplo, en abril de 2012, un grupo de trabajadores del banco de correos nos dio equipamiento médico de alto nivel, comprado con el dinero proveniente de sus propios bolsillos.
El ESS no pone precio a los servicios que proporciona. Hay una caja de donaciones en el espacio para afrontar los gastos médicos y el mantenimiento del edificio.Hemos elegido alejarnos completamente de las instituciones, no solo porque no creamos que el fin justifique los medios, sino además, porque si nos planteáramos la posibilidad de cubrir nuestras necesidades de cualquier forma, sin tener en cuenta el precio político a pagar, contribuiríamos a reforzar los mecanismos que han impuesto las condiciones de escasez que ahora necesitamos cubrir (por ejemplo, desmantelando el sistema público de sanidad y provocando la escasez de trabajadores e infraestructuras y la exclusión social).
En consecuencia, creemos que cualquier colaboración con esta máquina mortal alimenta dicho círculo vicioso y consiente los planes de la clase dominante. Si percibiésemos subvenciones, estaríamos legitimando al Estado, al tiempo que cada vez más y más gente empobrecida se situaría a las puertas de las clínicas sociales. Seríamos cómplices de los responsables de las políticas destructivas, quienes, por otro lado, verían satisfechos como una parte ingenua de la población hace el trabajo por ellos a cambio de nada. Desde hace décadas y hasta ahora, las ONG han estado asistiendo las necesidades de aquellos que son rechazados por el sistema nacional de salud a través de su caridad (aunque el rechazo de una persona por parte del sistema nacional de salud es una cuestión profundamente política), y centrándose únicamente en el aspecto técnico-médico. Cualquier trabajador sanitario preocupado por atender su elevado número de demandas, podría fácilmente tomar parte de dichas organizaciones y dormir tranquilo por haberse entregado a una causa humanitaria. Por contra, los que encuentran sentido a resistir frente a la esclavitud, deteniendo la producción de excluidos por parte de las políticas institucionales, deberían asistir a las clínicas sociales autónomas.Finalmente, consideramos que el argumento de que aceptar subvenciones de instituciones más pequeñas como pueden ser ayuntamientos locales o pequeñas empresas, no suponen una seria ruptura con nuestros principios (al contrario de lo que sucede con las subvenciones gubernamentales o de la UE) es ingenuo. No vamos a caer en el error de solicitar futuros votos, ahora que las elecciones municipales se acercan, ni en hacer creer que existe una mediación “buena” o “mala”. Tanto nuestras palabras como nuestras acciones son valores en sí mismos y forman parte del movimiento. No son un vehículo para hacer carrera política o para ganar puestos en oficinas.
Modelo organizativo
El ESS no es producto de la crisis capitalista, aunque ha sido utilizado para sobrellevar las consecuencias de ésta. Incluso si no estuviésemos en un momento de declive social, seguiríamos encontrado un millón de razones para crear este proyecto. Porque tenemos un modo particular de entender la salud: armonía física, mental y social con uno mismo y con el entorno en un contexto de colectividad. Porque aspiramos a experimentar la autogestión de la salud que tiene lugar hoy en PIKPA, en una futura sociedad sin clases. También, porque creemos que para llegar hasta allí, tenemos que construir nuestras propias estructuras autogestionadas aquí y ahora; experimentando y probando nosotras mismas.
Nuestro objetivo es la difusión de conocimiento así como la comunicación de temáticas que giran en torno a la salud. Para ello, hemos organizado varios eventos, charlas y talleres que por sí mismos ofrecen una oportunidad para profundizar en nuestro análisis, para desarrollar relaciones y construir relaciones de afinidad contando con el vecindario. Algunos ejemplos son: una charla sobre “drogas de la crisis” (coorganizados con la iniciativa “acción colectiva de solidaridad social a partir de 18 años (Over18)”4), una charla sobre medicina durante el Tercer Reich, medicina en crisis, temas de salud en el lugar de trabajo, talleres de primeros auxilios y medicina natural, talleres de relajación, así como varias proyecciones de películas y documentales.
Queremos llevar este proyecto todavía más lejos. Nos gustaría ver que cada vez más gente (del mundo de la medicina y de fuera de éste) se animase a apoyar este proyecto de atención primaria y a mejorar su infraestructura. Poco a poco queremos mejorar el centro. Por ahora, de cara al próximo año, estamos creando una clínica dental en el espacio. Paralelamente, estamos intentando conseguir equipamiento para incorporar un oculista dentro del programa.
Por último, uno de los objetivos iniciales que creemos haber conseguido es la difusión y reproducción de este proyecto. Obviamente, no como una especie de franquicia. Nos da mucha felicidad y satisfacción ver nacer clínicas sociales tanto en Grecia como fuera de ella (hay clínicas en Roma y en Barcelona relacionadas con nuestra experiencia), incluso aunque no coincidimos en nuestros valores centrales. Desde el principio hemos aspirado a ser testigos de la creación de muchas clínicas sociales, que no sean una mera respuesta estéril y mecánica a la crisis, incluso aunque rechacen la caridad. Que sean en cambio puntos de lucha células vivas de autogestión social dirigidas a construir los prerrequisitos materiales y sociales para realmente tener el control de la salud en nuestras manos.
Este último punto no es tanto una visión general sino una propuesta para otras clínicas sociales porque pensamos que la lucha en el campo de la salud debe ser abordada teniendo en cuenta un contexto de comunidades de lucha integrado en el tejido social, en nuestros vecindarios y más allá. La salud debería ser algo tangible, accesible y comprensible, algo que nos pertenece, algo por lo que merece la pena luchar. Deberíamos integrar el tema del cuidado de la salud dentro de un contexto de lucha social, a través de la realización de acciones en hospitales, de la difusión de propaganda que fuera más allá del ámbito de la salud dentro del espacio social, contribuyendo a integrar nuestra actividad como un punto de lucha dentro de otras luchas sociales más amplias. En otras palabras, estamos hablando de solidaridad y no solo de cuidado de la salud.
4. APATRIS
Apatris nació en el año 2009 en Heraklion, en Creta. Fue la respuesta de algunas personas frente a las amenazas de desalojo de la okupa de Evaggelismos, en verano del año 2008. Cesadas estas amenazas, el levantamiento de diciembre de ese mismo año nos llevó a concretar nuestras ideas para que se transformasen en un proyecto realizable. Este proyecto comenzó con la publicación de un periódico anarquista local de “prensa libre” con una tirada de 3000 ejemplares, que se convirtió, en junio del año 2013, en un proyecto a escala nacional, y que se ha mantenido, desde entonces, en una tirada de 15.000 ejemplares.
Concebimos Apatris como un medio para difundir por todos lados la expresión del movimiento Anarquista/Anti-autoritario. Funcionamos como un amplificador de las diferentes voces del movimiento social, de manera crítica, y promovemos el pluralismo, basado en el respeto mutuo y dejando de lado toda interpretación dogmática de la realidad, con la idea de favorecer la riqueza y la fecundidad de las discusiones.
Apatris no es una publicación editada por anarquistas dirigida exclusivamente a anarquistas. Deseamos, por el contrario, hablar de la sociedad sin encerramos en nosotros mismos. Esto significa que aspiramos a abordar temas que conciernen a la gente fuera de los movimientos radicales, para conseguir así que se acerquen a nosotros.
No aceptamos ningún tipo de patrocinio, publicidad y mercantilización de nuestro trabajo. Los recursos financieros provienen de los beneficios de fiestas, de las contribuciones de los “infoshops”, de los grupos de militantes que requieren de una cantidad importante de copias a distribuir, de conciertos y de cajas de solidaridad para financiar nuestro proyecto. Cada miembro de nuestro proyecto participa de forma voluntaria y aporta al movimiento sus competencias y su trabajo, sin recibir a cambio ninguna retribución.Nuestro proyecto funciona a través de una estructura descentralizada, de tal manera que las características locales han podido ser preservadas después de la evolución del proyecto en una publicación a escala nacional. En consecuencia, Apatris se edita a escala nacional, pero mantiene un fuerte anclaje local, gracias a la autonomía de los distintos equipos editoriales. A día de hoy, existen siete equipos de redactores repartidos en todo el territorio griego, que cooperan, discuten, organizan y desarrollan cada publicación.
La red de distribución de Apatris apunta a ayudar a los pequeños grupos de militantes que se encuentran fuera de las grandes ciudades y del centro de la metrópoli, y a dar una visión concisa de la situación corriente. Uno de nuestros objetivos primordiales es organizar mejor la distribución del periódico de tal manera que se convierta en una fuente estable de contrainformación, disponible de forma sistemática en los numerosos barrios de la metrópoli, así como en otras ciudades y pueblos. Además, intentamos dar voz a personas que normalmente son inaudibles e informar de acontecimientos y noticias ocultados por los medios de comunicación de masas. Enriquecemos, por tanto, nuestro periódico con reportajes de informaciones locales e internacionales, con análisis, con cartas y con contribuciones externas.
De igual modo, creemos que los medios de comunicación militantes deben tomar parte activa en el movimiento de lucha, en vez de posicionarse de forma externa a éste. Es por ello que buscamos interactuar y cooperar a nivel local con grupos militantes, organizando actividades, eventos, debates abiertos y presentaciones, y participando de forma individual o a través de otros grupos políticos en las diversas luchas sociales.
Hemos creado un periódico en versión papel porque vemos que ofrece todavía muchas ventajas. Dado que, debido a la crisis, la impresión se ha vuelto mucho más barata que en los años 1980, hemos optado por comunicar de forma directa, cara a cara, con la gente, y porque nos hemos dado cuenta de la importancia de tener una presencia “física” en todos los espacios. Una versión papel es, igualmente, menos efímera e impersonal que una versión digital, y puede llegar a personas que no están acostumbradas a utilizar las nuevas tecnología e internet (personas mayores o que se encuentran en pueblos aislados, y que tienden a ser más conservadoras).
Así, fuera de la distribución en okupas y centros sociales, distribuimos el periódico en manifestaciones, en la calle, en los mercados, en los lugares de trabajo, en edificios públicos, en edificios administrativos del Estado como centros de impuestos o agencias de empleo, en hospitales, en estaciones, en los puestos de periódicos gratuitos, etc. Además, hay una distribución regular en las cárceles, con una excelente acogida por parte de los presos/as (políticos o no).
Planes de futuro, posibilidades y perspectivas
Desde el verano del año 2015, Apatris ha decidido crear una editora de libros. Hemos notado que los proyectos de publicación por parte de los movimientos militantes han ido aumentando en los últimos años. Estos ofrecen un amplio espacio favorable a la reflexión política y teórica, y constituyen herramientas de propaganda eficaces. De forma paralela, la publicación y la venta de libros pueden proporcionar una estructura de apoyo crucial para financiar nuestro proyecto de, una forma más política, alejada de los bares y las fiestas.
Además, la creación y configuración de una página web constituye igualmente un gran reto para nosotros, sobre todo a día de hoy, cuando los últimos cambios políticos han provocado que la contrainformación no controlada o influenciada por el gobierno o por los círculos de amigos próximos al gobierno haya decaído considerablemente.
Los proyectos de contrainformación como herramientas del movimiento radical en el periodo actual
La necesidad de un proyecto de contra-información, que ha emergido y se ha desarrollado en el seno del conjunto del movimiento radical, siempre ha estado presente, puesto que los medios de comunicación, oficiales y no oficiales, están controlados por las autoridades. No obstante, determinados cambios tecnológicos y políticos han intensificado la necesidad para una parte del movimiento radical de participar de manera organizada en la batalla de la información a la sociedad y de extender la contra-información a todos los ámbitos de la vida cotidiana.
Los medios de comunicación alternativos y la propaganda dominante
Hasta el presente, una parte de la información alternativa ha sido copada por algunos medios que, aunque forman parte del circuito comercial, presentan un perfil de “izquierdas” y se dirigen a un público más exigente. Siempre han estado en una posición más ventajosa que los medios de contrainformación por el hecho de su influencia sobre el público, por distribuir sus periódicos en el conjunto del territorio, y por su estatus financiero. Estos medios desempeñaban el papel de opositores al gobierno derechista, y transmitían una imagen positiva del movimiento social, acompañando las manifestaciones por calles y plazas.
Sin embargo, con la victoria de Syriza en las elecciones bajo el eslogan “por primera vez, la izquierda en el gobierno”, estos medios alternativos, en vez de centrarse en la organización de la sociedad desde la base, han favorecido una crítica benevolente y la tolerancia hacia “nuestro gobierno”. Esto ha llevado, igualmente, a reforzar el discurso “nacional” de la crisis, que han adoptado principalmente para preservar la coherencia con las bases sociales que han elegido este nuevo gobierno.
Todos estos elementos nos han llevado a implicarnos en un proyecto de construcción de un sistema de conexión con otros proyectos de contrainformación, como radios libres y webs como Indymedia.
¿Qué deseamos promover?
En tanto que proyecto editorial, apoyamos y buscamos la cooperación internacional entre movimientos radicales. De forma específica, en el ámbito de la comunicación y de la información, intentamos cooperar para poner en marcha una red de afinidad entre medios libres y militantes de diferentes países, con los objetivos futuros de reforzar la colaboración y contribuir al avance del movimiento radical.
Las retransmisiones en directo de los disturbios, de los levantamientos y de otros acontecimientos políticos radicales que se han convertido a día de hoy en un fenómeno común en la metrópoli capitalista, la transferencia de textos y de tesis de nuestros camaradas al extranjero, que dan un punto de vista más realista y próximo a la realidad de los movimientos sociales, las entrevistas y las traducciones de análisis importantes desde y hacia Apatris, resultantes de la difusión de la información y de la comunicación sin delegación, adquieren un valor considerable en nuestra era la información globalizada. Apatris ha creado ya una red de cooperación (nacional e internacional), que puede convertirse en una estructura de base, llamada a evolucionar. Todo ello aumenta la necesidad de crear también una potente red de traducción.
Creemos firmemente que este tipo de proyectos autogestionados y sin intermediarios deben consolidarse, apoyarse y expandirse en la sociedad para poder asumir por nosotros mismos la gestión de la información, y que debemos también utilizar también nuestras fuerzas de forma más eficaz en múltiples terrenos. De esa manera, la contrainformación podrá expandir su función de ser una herramienta para una parte cada vez mayor del movimiento.
1 Para más información sobre los acontecimientos griegos de diciembre del 2008 véase por ejemplo: http://www.editorialklinamen.net/maderos-cerdos-asesinos-cronicas-del-di…
2 La ESPA es una institución del gobierno encargada de gestionar las subvenciones europeas
3 Se trata de una organización vinculada al partido izquierdista Syriza. En su página web se refieren al ESS como una de las estructuras sociales de solidaridad que operan en la ciudad sin permiso (siendo, por tanto, ilegal).
4 “Over18” es un grupo de apoyo para la rehabilitación de drogas que rechaza el uso de drogas o medicamentos sustitutivos.

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