Defensem els Blokes Fantasma

Después de 31 años de okupación, el propietario de los Blokes Fantasma ha emprendido acciones legales para desalojarnos. Quiere destruir un proyecto de vida comunitaria que, desde 1993, ha sido hogar de cientos de personas y multitud de proyectos sociales. Desde sus inicios, los Blokes Fantasma apostaron por no ser sólo una vivienda, sino por construir un espacio abierto, donde generar y compartir contracultura al margen de la mercantilización del tiempo y el ocio. Este edificio se construyó hace casi 40 años, y el propietario, que pertenece a una familia de grandes tenedores de la ciudad, lo abandonó antes de terminar las obras, sin pagar a los trabajadores y poniendo en peligro la vida de las vecinas, abandonando una grúa a merced del viento. Tras su muerte, los hijos nunca han reclamado la herencia; hasta ahora, momento en el que todas las deudas han prescrito.

Una de las muchas razones para defender a los Blokes es que forman parte de una lucha por la conquista de otro modelo de vida. Y en esta lucha somos muchas, desde varios sitios, pero con un mismo objetivo: construir un mundo al margen de la opresión y la acumulación material. Un mundo que defienda a ultranza el derecho a la vivienda por encima del derecho a la propiedad privada. El acceso a la vivienda se ha convertido en la esclavitud del siglo XXI y es esencial para el mantenimiento del capitalismo. ¿Cuánta gente dejaría su trabajo de mierda si no tuviera que pagar alquiler?

Parar nosotres, al igual que la tierra es de quien la trabaja, las casas son de quien las habita. O, lo que es lo mismo, queremos para todes lo que queremos para nosotres: lo queremos todo. Queremos casas para todas. Para las que están en situación irregular, para las que estudian, las que trabajan, las que están en paro; las que maternan y para las que dedican su tiempo a implicarse en causas sociales sin recibir nada a cambio. No queremos que nadie pueda especular con la vivienda. Pero, sobre todo, no queremos dejar a nadie atrás.

No queremos ser cómplices de la mercantilización de la vivienda y, en esa lucha, nuestra herramienta es la okupación. Pero no nos conformaremos sólo con esto. Queremos terminar con el saqueo de recursos naturales que supone este modelo de ciudad basado en el turismo de masas. Queremos dejar de satisfacer los caprichos de los ricos. Queremos que los recursos se repartan en función de las necesidades y aportar en función de nuestras posibilidades. Queremos que nadie pueda acumular riqueza para así poner fin a la pobreza. Queremos unos Blokes Fantasma por todas. Queremos estos Blokes y todos los que vendrán.

Con Los Blokes no podréis, todas somos fantasmas!! Contra su codicia, nuestro amor y nuestra rabia. Barcelona es nuestra y tenemos las llaves de todas las casas.

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