Entrevista a Daniel Pont sobre la lucha de La Copel en el Penal del Dueso

ENTREVISTA A DANIEL PONT SOBRE LA LUCHA DE LA COPEL EN EL PENAL DEL DUESO

Daniel Pont Martín (Madrid, 1949 ) es uno de los 12.000 presos sociales que poblaron las cárceles españolas del último período de la dictadura y del inicio de la Transición. Daniel fue  uno de los impulsores y miembros más activos de la Coordinadora de Presos en Lucha (COPEL), nacida en 1976 en la cárcel de Carabanchel con el objetivo de conseguir la Amnistía General y el cambio de las normas de vida en el interior de las prisiones. Le agradecemos que haya sacado un rato para contestar a nuestras preguntas sobre la COPEL en el Penal del Dueso en Santoña y nos haya enviado documentos históricos para acompañar la entrevista.

1. La primera pregunta que queríamos hacerte es desde dónde y cuándo te trasladan al Penal de El Dueso.

1 – Me trasladaron al Penal de El Dueso desde Carabanchel el dia 4 de Febrero de 1978 , según consta en «mi» expediente penitenciario por «razones regimentales». Junto a decenas de compañeros fui «secuestrado» de madrugada por varios carceleros y antidisturbios sin poder recoger mis pertenencias, ya esposado en la misma celda, entre empujones y gritos de compañeros apaleados, hasta la llegada a esa cárcel tras unas 10 horas sin poder beber agua, ni comer, algunos con muy poca ropa. A la llegada a El Dueso, muchos compañeros relataron las palizas que sufrieron al ser trasladados y a algunos les raparon el pelo al cero… una situación muy parecida al terror nazi.

2. Cuando se inicia la auto-organización de la Copel en El Dueso? Existían otras formas de autoorganización política dentro de esta cárcel?

2 – Antes de nuestra llegada a El Dueso no existía ninguna forma de auto-organización política en esta cárcel. Este penal era una Colonia Penitenciaria donde cumplían condena presos obligados a trabajar. La auto-organización de la Copel  se inició a los pocos días de ser trasladados unos 600 presos de diversas cárceles del estado, con muchas dificultades , pues el régimen de vida cotidiano era gestionado por carceleros y antidisturbios especiales armados permanentemente con subfusiles. Comenzamos a hacer asambleas abiertas frecuentes a las que asistíamos unos 60-70 presos.

Recorte de periódico; 1º Imagen; «Recogiendo el rancho: La comida depende de que algún preso sepa cocinar». 2º Imagen; Díaz-Mayordomo Director del penal. Duro y jesuístico dicen los abogados

3. En una entrevista anónima que hicimos en 2018 a un compañero que pasó la última etapa de su reclusión en ésta prisión, describe las peculiaridades y excepcionalidades actuales de dicha cárcel. ¿Qué función cumplía el penal del Dueso en los años de la transacción democrática? ¿Qué características tenía?

3 – El penal de El Dueso antes de la llegada de los presos de la Copel ( algunos no lo eran…), era una Colonia Penitenciaria Agrícola en la que trabajaban muchos presos condenados por la Ley de Peligrosidad Social o por sentencias penales, realizando trabajos agrícolas, de cestería, cosido de balones  «Adidas», etc. Su director era el «Capitán Veneno», Domingo Mayordomo, conocido como un gran represor, autoritario, que fue trasladado desde la cárcel de Cartagena, denunciado por un grupo de presos de «ETA político-militar» por su disciplina despótica y la práctica de malos tratos que el estimulaba o consentía.

4. ¿Puedes hacernos un breve repaso de la actividad de La Copel en El Dueso y por qué acontecimientos sociales estuvo marcada?

4 – La actividad de la Copel en El Dueso desde el comienzo mismo de la vida  excepcional de tensión y miedo  ante el régimen disciplinario que sufríamos,  estuvo marcada por la valoración de la nueva situación para organizarnos en asambleas, por la resistencia para evitar los malos tratos, por el intento de recuperar la coordinación de las luchas  con otras cárceles para optimizar nuestra energía y estrategia. Y para continuar con las fugas por todos los medios posibles, como doble estrategia: la lucha por nuestras reivindicaciones legitimas y por la libertad a través de las fugas. De hecho, tras la visita de García Valdés a la cárcel de El Dueso, conseguimos la fuga de 3 compañeros mediante una maniobra de diversión de la que fui «obligado protagonista»: pedí hablar con el subdirector para poder ver una obra de teatro en la TV hasta un tiempo más tarde del horario establecido, para coincidir con el traslado de los guardias civiles de las garitas perimetrales de vigilancia al interior de la cárcel, quedando así sin vigilancia el sitio por donde consiguieron fugarse los 3 compañeros. Al día siguiente, vino a pedirme explicaciones sobre el interés que tuvimos por ver teatro en la TV y me reafirmé en nuestro crecimiento intelectual crítico.

Durante el tiempo que estuve en la cárcel de El Dueso (desde el 4 de Febrero hasta el 15 de Junio de 1978), se organizaron varias asambleas para redefinir la necesidad de crear una nueva estrategia ante la dificultad de coordinarnos. En una de estas asambleas se debatió y aprobó la propuesta de establecer y difundir un «código ético», ante el aumento imparable del consumo de heroína, de la amenaza de ruptura de la convivencia de respeto, la aparición de los Grupos de Incontrolados en Lucha (GIL) que comenzaron de nuevo con los abusos y las «sirlas» para conseguir establecer su dominación carcelaria y fomentar la confrontación con la Copel, hasta el punto de que un día de abril de ese año, a través de la ventana de la celda que ocupaba, presencié una pelea colectiva a puñaladas de miembros del GIL y/o enganchados a la heroína.

También consideramos necesario redefinir una nueva estrategia ante la evidencia manifiesta de la imposibilidad de conseguir la Amnistía y reivindicar un Indulto general que era apoyado por diversos sectores sociales y políticos.

En ese tiempo  la primera visita que hizo García Valdés fue al Penal de El Dueso. Su interés era entrevistarse conmigo a lo que le respondí que eramos una organización colectiva y asamblearia y que consultaría con los compañeros para formar una comisión representativa de 15 compañeros y entrevistarnos con él, como así sucedió.

También acordamos proponer una jornada de lucha coordinada con otras cárceles (que no tuvo mucha aceptación…) ante las torturas y muerte de Agustín Rueda y compañeros de Carabanchel.

También el día 26 de abril, mediante un comunicado difundido a otras cárceles y medios de comunicación, propusimos otra jornada de lucha sumándonos a la Semana por la Amnistía de Euskalherria y fijada para el día 10 de mayo, mediante Autolesiones e Ingestión de objetos metálicos. Por ello, varios compañeros, el día 8 de mayo, (se adelantó dos días la acción), fuimos trasladados al Hospital Marqués de Valdecilla de Santander ciudad para ser cosidas las autolesiones y, en mi caso, expulsar una pequeña llave inglesa de llavero que había ingerido. En dicho hospital enseguida empatizamos con varias enfermeras y médicos a los que entregamos una estrofa de una poesía de Miguel Hernández con una rosa. En la planta ultima de dicho hospital habilitaron un departamento especial para presos, custodiado por policías antidisturbios. Allí intentamos de nuevo fugarnos, gracias al apoyo de 2 compañeros en libertad, que a través del personal medico, conseguimos unos «pelos de sierra de diamante» y unas cuerdas de alpinismo: cuando estaba a punto de deslizarme a través de los barrotes aserrados de la ventana, de pronto apareció un policía con la pistola apuntándome a la cabeza. Sin embargo otro compañero de otra habitación consiguió escaparse, siendo detenido a las pocas horas deambulando por las calles de Santander.

¡La Copel desde El Dueso grita libertad!

5. ¿Cómo valoras las distintas producciones audiovisuales que se han llevado a cabo
recientemente desde distintos ámbitos? Hablamos del documental COPEL: Una historia
de rebeldía y dignidad, la película Modelo 77 y «Pocos, buenos y seguros» ¿Existe el
riesgo de que el público que relacione el aislamiento, la tortura, la represión y la
desatención únicamente con una problemática del pasado?

5 – Las distintas producciones audiovisuales relacionadas con la lucha de la Copel en estos
últimos tiempos, destaco el documental «Copel: una historia de rebeldía y dignidad«, hecho con mucho esfuerzo, tiempo y solidaridad colectiva, por ser un testimonio directo y critico de
muchxs protagonistas. Y por la diversidad de sitios y medios donde se ha presentado ( y todavia se sigue …) : Colectivos, Ateneos,Facultades, Librerías,Centros sociales autogestionados, algunos cines comerciales y Cine clubs , en innumerables sitios y países, estando en Internet en visión libre y «Creative Commons«, con subtítulos en Ingles,Francés, Italiano,Alemán y Griego.

La película «Modelo 77 » , pese a sus carencias tanto de contenido en la representación e
historia de la Copel, como en la falta de referencia a la grave situación carcelaria actual, esta’
siendo importante porque contribuye al conocimiento por el «gran publico«, diverso, de la lucha de la Copel, de su legitimidad, en el contexto de la Farsante Transición .

El corto de «Pocos , buenos y seguros«, es muy importante también porque es un excelente
trabajo
que contribuye a conocer, (mediante una interpretación particular de los guionistas), el origen de la lucha de los presos sociales a través de la Copel , destacando la enorme dificultad que tuvo por el régimen de terror y miedo que existía en las cárceles en los últimos años de la Dictadura franquista y la «Transacción».

Es evidente que, al menos en la película «Modelo 77«, se puede dar el riesgo de que el/la
espectador/a se lleve la impresión de que lo que se narra no tiene conexión con el presente. Y
es evidente que es una oportunidad desaprovechada para denunciar ( al menos con un texto al final) la grave situación de las cárceles en la actualidad.

Quizás es «coherente» con la tradición de narrar luchas sociales, convertidas por el paso del
tiempo en Historia, desde una perspectiva exclusivamente histórica, desactivando así su
potencial de denuncia en el presente.

6. Si una cuestión característica de La Copel fue la de ser capaces de generar un entorno de apoyo mutuo, de lucha contra el canibalismo social entre presos, contra las agresiones, contra la heroína, ¿puedes contarnos en qué punto esto se vivió o no en El Dueso y de qué manera?

6 – En los meses que permanecí en el Penal de El Dueso y pese a las enormes dificultades que teníamos, especialmente en los primeros 2 meses, fuimos capaces de mantener un clima de respeto y de sentimiento de participar en una lucha colectiva. Pero poco a poco, los miembros mas activos de la Copel, fuimos comprobando como iban surgiendo frecuentes disputas y enfrentamientos, principalmente promovidos por los yonkis, fuesen o no miembros del GIL. Hay que tener en cuenta que la heroína entró con mucha fuerza en las cárceles en los últimos meses de 1977: en la cárcel de Carabanchel yo presencié como un numeroso grupo de presos enganchados, afilaba en la acera del patio la aguja de la única jeringuilla que tenían, pues de tanto inyectarse había perdido su filo, lo que supuso un rápido contagio vía intravenosa de enfermedades «oportunas» como la hepatitis y, aunque sin detectarse todavía, seguramente el SIDA, que acabo con la vida de centenares de presxs.

Recorte de periódico; Daniel Pont «Rompimos el pánico dentro de las cárceles»

7. Coincidiendo con el destape actual de infiltrados policiales en los movimientos contestatarios afuera de las prisiones, te preguntamos ¿Quiénes eran los incontrolados y qué papel jugaron para contribuir al fin de la Copel en el estado y aquí?

7 – Los miembros de los Grupos Incontrolados en Lucha, desempeñaron un papel importante en la creación del caos necesario para dificultar la lucha de la Copel, pues con ello se beneficiaban al reproducir los abusos, las sirlas, las violaciones haciendo el juego al Estado y la Administración penitenciaria, rompiendo así el clima de unidad en la comunidad de lucha por unas reivindicaciones comunes. En algunos casos, seguramente, fueron utilizados por determinados carceleros ultraderechistas y/o responsables de la entrada de heroína en Carabanchel: en los primeros meses de 1978 fue detenido un carcelero con 24 kgs de heroína.

También yo viví similares situaciones de enfrentamiento, solo dialécticas, con algunos miembros del GIL, que no solo enturbiaban la convivencia de respeto con su desvarío, sino que dificultaban la coordinación de las dinámicas de fugas, que en esos meses de 1978 eran muy frecuentes en muchas cárceles del estado.

8. ¿Hubo en esos años algún grupo o individualidad familiar, cercana y/o militante que os brindara apoyo e hiciera de altavoz fuera de prisión en el contexto de Cantabria o territorios aledaños?

8 – En los meses que yo permanecí en El Dueso recibimos importantes muestras de apoyo y solidaridad por parte de la CNT y el ateneo libertario de Cantabria, de algunas enfermeras y médicos del Hospital de Valdecilla, de las cuales guardo un profundo agradecimiento que jamás olvidaré. Fueron tan generosxs que en algunos casos, me consta que pusieron en riesgo su libertad. Su solidaridad fue fundamental para difundir nuestra lucha en determinados sectores de Cantabria, especialmente en la Sanidad y la Enseñanza.

9. Para terminar, queríamos preguntarte que cuestiones de la dominación actual crees
que impiden que las pequeñas muestras de solidaridad y lucha entre presas y presos se
extiendan e intensifiquen.

 

9 – En la actualidad, la lucha coyuntural de presos y presas en las cárceles del estado español
son un fiel reflejo del individualismo y la manipulación social que vivimos. El estado y el
capitalismo depredador que sufrimos, en esta gran farsa política que llaman «Democracia«, ha conseguido alejar del Foco social legitimo el interés de saber lo que sucede en las cárceles a través del alejamiento físico ( las cárceles ya no están dentro de las ciudades) y de la manipulación y el silencio de los medios. Lo mismo que aceptamos pasiva y sumisamente la explotación laboral,la precariedad en nuestras vidas,las dinámicas de violencia policial y judicial contra el pueblo, la amenaza progresiva de aceptar las guerras como algo necesario… aceptamos también la gravísima situación que se vive en las cárceles hoy : cientos de muertes en prisión cada año, un porcentaje altísimo de presos y presas hipermedicalizados con metadona o psicotrópicos, la mayor población penitenciaria femenina de Europa de origen especialmente migrante…un escenario que nos define como sociedad sumisa,amorfa, sin capacidad critica necesaria para denunciar y combatir la crueldad carcelaria existente.

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