Rita es una mujer rarámuri que abandonó su comunidad en la Sierra Tarahumara, emprendió camino sin un destino aparente, pero que concluye con su llegada a un poblado en Manter, Kansas, donde fue internada en un hospital psiquiátrico en contra de su voluntad, pues las autoridades del hospital no podían determinar quién era esta mujer, de dónde venía o qué idioma hablaba.
Durante 12 años Rita permaneció internada, sus creencias y costumbres fueron miradas bajo la perspectiva de la psiquiatría, medicalizada en contra de su voluntad; este documental reconstruye la historia de Rita, antes, durante y después de su hospitalización, nos deja ver las dificultades que surgen cuando la diferencia se criminaliza y patologiza, así como las complejidades del regreso a la comunidad después de una vida de exclusión.
En esta ocasión tuvimos oportunidad de conversar con Santiago Esteinou, director del documental, quien nos comparte un poco sobre su experiencia en la realización de la película y de su acercamiento a la historia de Rita Patiño.
Luis Arroyo: Primero que nada, agradecerte que nos des este tiempo y el chance de seguir difundiendo este trabajo que han estado realizando.
Santiago Esteinou: Al contrario, gracias a ustedes por la invitación.
Luis Arroyo: Justo consideramos que este ha sido un trabajo muy importante, y ahora sí, para ir comenzando, algo que me genera mucha curiosidad es el saber como llegaron al tema de Rita, pues me parece que es un caso sumamente complejo, pero que en su momento no tuvo alcance mediático, no sé si haya sido por el origen rarámuri de Rita, por su condición de ser psiquiatrizada, que hayan sido causa de que sea pasado por alto.
Santiago Esteinou: En realidad si es un caso conocido, sobretodo en Chihuahua, yo no conocía el caso de Rita, no sabía absolutamente nada de ella; a mi toda la vida me ha gustado correr y en algún momento un amigo me regaló un libro de Christopher McDougall, un escritor norteamericano, un libro que se llama Born To Run, es un libro que habla un poco sobre los corredores rarámuri, y por ahí de la página 80 hallé una oración brevísima que dice: una mujer corrió desde Chihuahua hasta Kansas, y cuando llegó a Kansas fue encerrada en un hospital psiquiátrico, en donde la mantuvieron doce años sin que nadie entendiera el idioma que hablaba, me encontré con esta oración y pensé que este hombre estaba mintiendo, que eso no podía pasar, en ese momento dejé el libro de lado y me fui a Google a buscar todas las posibles combinaciones que se me ocurrieran (para encontrar algo de información).
Y obviamente lo primero que me salía eran las maratonistas, etc., pero empecé a dar con artículos del Kansas City Star en una base digital, donde pude empezar a consultar algunos archivos, de ahí entré a otra base de datos que se llama LexisNexis que es una base de datos que permite acceder a resoluciones sobre casos, entonces, ya con un nombre (ya ahí sabía que la mujer se llamaba Rita) logré dar con un caso en la corte de apelaciones en Colorado, escribí a la corte y solicité la información del caso, unas semanas más tarde me llegó a México un expediente, grande, con la información del proceso legal, era lo único que tenía ya en ese momento y empecé a entender un poco que fue lo que pasó.
Digamos que yo empecé por el final, con la resolución del caso, sobre si las personas trabajadoras del hospital habían sido culpables o no de algún tipo de negligencia profesional por lo que le pasó a Rita.
Y de ahí le propuse a una compañera de trabajo que hiciéramos el documental, que investigáramos si Rita seguía viva y donde vivía, cada uno comenzó a hacer llamadas, un día estaba en mi oficina, suena el teléfono, y era Anais, la productora ejecutiva y me dijo “Santiago, ya se dónde está Rita, nos vamos el fin de semana para Chihuahua, así que haz tu maleta” y nos fuimos a conocerla, fue el inicio de estos varios años de trabajo, y de relación con ella y sus familiares.
Luis Arroyo: ¿Cuál fue la impresión que ustedes tuvieron cuando pudieron tener a Rita ya de frente? Después de leer su historia, su expediente, porque realmente desde el pensar en una mujer que pudiera correr tan tremenda distancia y después pasar toda esa situación…
Santiago Esteinou: pues mira, lo primero fue que nos encontramos con una situación familiar muy compleja y difícil, y con un estado de salud de Rita ya avanzado, sin acceso a un sistema de cuidados adecuado, entonces, fue duro al inicio, pero me pareció interesante poder documentar un poco el asunto del cuidado.
Nos encontramos con una situación difícil de Rita, y me pareció importante también documentar el trabajo que hacía su cuidadora, su sobrina.
Luis Arroyo: Hace no mucho publicamos un texto que nos hicieron llegar sobre este documental (Estrellas paridas por dioses de Cecilia Guillén), donde toman el documental no solo para plantear el encuentro de la condición de diferencia de Rita con el contexto de Kansas, sino también para plantear el tema de los cuidados en una comunidad rural en el contexto mexicano, y me parece que en el documental cuando lo vas viendo y llega la parte en donde Rita será devuelta a su comunidad uno espera que la historia tome otro rumbo… pero creo que es una constante de la historia de Rita el encuentro de su condición con barreras sociales, prejuicios, y un esperaba que en su comunidad fuera distinto.
Santiago Esteinou: Yo creo que los procesos de discriminación hacía las personas que tienen alguna diferencia en su forma de ser, en su forma de vivir el mundo, cuando se dan condiciones como la de Rita, cuando tienes a una persona con una discapacidad psicosocial de algún tipo, que no se sabe bien como comenzó, dañada por la medicación excesiva que recibió en el hospital, además una persona indígena, una persona de escasos recursos, entonces, lo que se dan son ciclos de discriminación que operan como bola de nieve y que una vez que arranca es muy difícil pararla y no existen varitas mágicas que hagan que digamos “hagamos que Rita regrese a México y todo se arregle”.
Se necesita abatir esas barreras que generar esa discriminación sistemática, entonces, creo que queda muy claro en el regreso de Rita como esas barreras de discriminación no se rompieron, y al no romperse el regreso de Rita a México no fue precisamente un final feliz, claro que creo que bajo los cuidados de su sobrina, a pesar de las dificultades y circunstancias que eran bastante adversas yo considero que Rita quizá vivió una vida más feliz, pero definitivamente no era un paraíso, y nos lleva a cuestionar esas formas de intersección y las formas en que se repiten las exclusiones hacía las personas indígenas, hacía las personas no hablantes del español en México, hacía las mujeres y hacía personas que tienen alguna discapacidad en el ámbito de su salud mental.
Luis Arroyo: justo como lo comentas, este ciclo de discriminación que se da y en el que se encuentra Rita me imagino que se va complejizando, y uno esperaría que al llegar a su comunidad ese ciclo se rompería, pero solo se afianza.
Incluso con los testimonios que surgen a lo largo del documental uno se va dando cuenta de que Rita ya era sujeta de discriminación desde antes de encontrarse con el hospital psiquiátrico, su comunidad ya tenía ciertos prejuicios hacía ella, adjudicándole supuestos desde hacer brujería hasta haber matado a un hombre, que hacían que su misma comunidad la excluyera incluso antes.
Santiago Esteinou: Si, como te digo, es una bola de nieve, que empieza desde “no se le entiende lo que dice”, hasta el que no sigue los roles de género de la comunidad tal como se supondría hacerlo, y empieza a crecer la exclusión… hasta que se vuelve la persona “apestada” de su pueblo, excluida de su comunidad, se va, llega a otro país, la meten a un hospital psiquiátrico sin que lo requiera, la sobremedican, regresa a México en condiciones adversas como dijimos.
Luis Arroyo: me impacta el como Rita rompe con un rol de género, y como de alguna manera parecía ser una mujer muy fuerte, muy empoderada y justo eso que uno pensaría como emancipatorio es parte de lo que genera el inicio de este ciclo constante de exclusiones.
Santiago Esteinou: y también de muchos factores que están diseñados para romper a esa figura disruptiva, empoderada, para hacerle su vida lo más difícil posible, eso me parece motivo de reflexión en la historia de Rita, porque como bien dices, era una mujer muy empoderada que el mundo se empeñó en romperla.
Luis Arroyo: Me surge la duda sobre como logran ustedes aterrizar la imagen e idea sobre lo que fue y es Rita, porque yo al ver el documental, al leer y conocer su historia tuve cierta tendencia a romantizar quien fue Rita, incluso idealizarla como esta mujer en constante lucha contra un montón de sistemas de opresión, y creo que eso hace que en algún momento borré ciertas complejidades sobre ella, ¿cómo fue que ustedes mediaron un poco esta situación y abordar todas estas partes de lo que fue Rita?
Santiago Esteinou: por una parte, lo que conocimos al principio fue su historia dentro del hospital, que fue una historia de mucho abuso, nadie entiende que idioma habla, la mantienen medicada innecesariamente, privada de su libertad durante 12 años, eso fue completamente inadecuado, violatorio de derechos humanos, en fin, pero en la medida que conocemos a Rita la pregunta es “¿quién es esta mujer realmente?” esa pregunta te la tienes que hacer como director, y en el responder esa pregunta es que conocimos esa otra parte, y nos dimos cuenta de que no fue solamente una persona que tuvo una vida difícil durante ese tiempo que estuvo en el hospital psiquiátrico, sino que venía de una vida difícil y tuvo una vida también difícil una vez que salió del hospital.
Yo creo nos fuimos dando cuenta, al intentar responder esa pregunta que no es nada fácil, a partir de testimonios, de personas que la conocieron en su juventud, tratamos de reconstruir su biografía.
Luis Arroyo: la historia de Rita te lleva, de alguna manera, de una decepción a otra, en el sentido en que cuando parece que libra una situación aparece otra barrera, desde el inicio hasta el final, y en ese sentido, para ustedes como realizadores de este proyecto, ustedes que conocieron a Rita, ¿cuál fue, tal vez incluso en un sentido más personal, el momento de mayor complejidad al abordar?
Santiago Esteinou: hubo dos momentos difíciles, uno al estar filmando, realizando el proyecto, no esperábamos que Rita fuera a morir al inicio del rodaje; filmábamos en semanas distribuidas a lo largo del año y cuando nos fuimos ella falleció, y la primera gran pregunta fue “¿ahora que hacemos?” ya no estaba Rita para contar su historia en primera persona, que era el plan original, Rita accedió a participar en el documental, a pesar de las dificultades en comunicación, habíamos conseguido un intérprete con quien estábamos logrando hacer algunas entrevistas, cuando todo iba caminando bien, de pronto ella fallece, “¿qué hacemos? ¿seguimos adelante con el proyecto o mejor ya no?” …
En ese momento dije “le dijimos que íbamos a hacer una película, ahora hay que cumplirlo, aunque no este ella y no pueda contarlo en primera persona”, entonces, aparecieron estas otras personas, gente que la conoció en su comunidad, una entrevista con su hijo, varias entrevistas con su sobrina, tratando de reconstruir su biografía.
Y el segundo momento complicado fue en el momento de la edición, en el balance sobre que tanto enfocábamos esta película en la parte norteamericana que daba para una telenovela, o de la parte mexicana que daba para otra telenovela y solamente con recursos para hacer un largometraje de cien minutos, ¿cómo haces un balance de toda esa historia? Que es muy muy compleja.
Luis Arroyo: cuando uno da cuenta de que Rita fallece al inicio del rodaje es realmente sorpresivo…
Santiago Esteinou: algo que apoyó mucho y que hizo crecer mucho el proyecto fue la participación de Ángeles Cruz, ya en ese momento dijimos “ya que no esta Rita vamos a evocar algunas imágenes de lo que imaginamos que pudo ser su vida” y Ángeles se subió al proyecto y desde su posición como actriz, también como directora, aportó mucho, hizo crecer mucho la película.
Luis Arroyo: parte del impacto del fallecimiento de Rita es el pensar que no tuvo chance de contar su propia historia, como que siempre fue contada por otros, incluso en el intento de resolución son los grupos de activismo quienes hablan a nombre de ella, y parecía que esta iba a ser la gran posibilidad de que pudiera ser ella quien diera cuenta de toda su historia, sin embargo me parece que el documental logra reivindicar la figura de Rita y aterrizar la situación de un modo que brinda algo de justicia sobre lo ocurrido.
Santiago Esteinou: pues eso intentamos hacer, espero no haberlo hecho tan mal (risas)
Luis Arroyo: a mi parecer lo logra, independientemente de lo que uno este buscando en el documental uno no puede no sentirse indignado, no puede no sentir que algo más debió haberse hecho por ella, aunque finalmente el poder ver que se cuente la historia de Rita, bajo estos términos, me parece que si apunta a una cuestión de restauración.
Santiago Esteinou: también hay una obra de teatro que escribió Víctor Hugo Rascón Banda, se llama La Mujer que Cayó del Cielo, que también habla un poco sobre su caso, es una obra más centrada en la vida de Rita en el hospital, pero me parece es también una obra obligada en esta historia.
Luis Arroyo: en el documental lo comentas, se intentan contactar con el hospital psiquiátrico allá en Kansas, hay un rechazo por parte de la institución, entonces, solamente se puede especular sobre lo que ocurre ahí adentro, ¿no?
Santiago Esteinou: si está todo el expediente que logramos conseguir, está bastante documentado,
Luis Arroyo: creo que algo que nos ha llamado mucho la atención es que la historia de Rita es extraordinaria, el cómo recorre cientos de kilómetros, como se mantiene fuerte a sus convicciones, pero al mismo tiempo es una historia bastante común sobre como se enfrentan las personas frente a la exclusión social, el estigma psiquiátrico, frente una institución que no hace un esfuerzo mayor por buscar comprender o dialogar.
Santiago Esteinou: enfocándonos en esa parte de la historia de Rita, en el hospital, si es muy criticable su papel, tuvieron información desde el principio de que Rita venía de Chihuahua, a pesar de que ella no hablaba inglés de alguna manera se dio a entender con una trabajadora social y esa trabajadora social escribió en el reporte que la mujer decía venir de las montañas de Chihuahua y de una comunidad, y en lugar de Cerocahui escribió algo así como Churuchui o algo así, se comunicó en ese momento con el consulado de México, el consulado de México dijo “si vamos a ir a ver” y nunca fueron.
Pero, digamos, no hicieron más por buscar, digo no había Google, buscar cuales eran las comunidades rarámuri con mayor presencia en Chihuahua, una vez que llegó la organización que la sacó en realidad les tomó muy poco esfuerzo conseguir un traductor, había un traductor disponible en la Universidad de Nuevo México, lo primero que hicieron fue ponerla al teléfono con él, un antropólogo que hablaba rarámuri, entonces, si el hospital no hizo mayor cosa, finalmente un punto de vista muy asistencialista de “bueno está aquí, aquí le damos de comer, no pasa frío, mejor a que esté aquí a que esté en la calle”, y yo creo que no necesariamente era lo mejor para Rita.
Por otra parte, había muchos prejuicios respecto a su forma de bailar, a llevar su vida religiosa en su propia concepción, su forma de vestir, por ejemplo, en el hospital se criticaba que Rita se ponía muchas faldas una arriba de otra y en lugar de identificar eso como que las mujeres rarámuris utilizan faldas que son muy anchas, incluso en algunas comunidades dicen que para hacer una falda se necesitan 5 metros de tela en el hecho de que son muy anchas, y probablemente Rita se ponía un par de faldas superpuestas para que se viera ancha su falda, y ellos lo veían como un comportamiento maniático, también veían como comportamiento maniático la forma en que rezaba y bailaba, que tenía patrones circulares, en el documental comenta el psiquiatra Fructuoso Irigoyen Rascón, si bien, los rarámuris no suelen bailar así solos cuando están en comunidad, y cuando hacen celebraciones como el Yúmari u otras celebraciones religiosas, son celebraciones donde se baila por horas enteras, a veces durante días, y se tienen esos patrones en forma de circulo o forma de cruz, y están muy documentados, era cuestión de investigarle tantito.
Por otra parte, eran los años 80’s-90’s, eran primeras generaciones de algunos medicamentos, con efectos secundarios mucho más fuertes, Rita desarrolló, después de muchos años de tomar Navane, una enfermedad que se llama discinesia tardía, que se ve en la película incluso al final, que es una especie de Parkinson, cuando regresó a México quizá se pudo haber llevado a Rita con un especialista para tratar de palear un poco los síntomas de la enfermedad, y sin embargo, eso no se hizo y no se hizo por falta de recursos.
Finalmente, otra cosa muy indignante en la historia tiene que ver con el proceso de reparaciones que se dio en el caso, la organización que defendía a Rita presenta una demanda contra treinta y tres funcionarios que trabajaban en el hospital, el director del hospital, todos los psicólogos, todos los trabajadores sociales y digamos el organismo estatal de la salud pública en Kansas encargada de este hospital, todas estas personas son demandas y el caso se estanca un poco, no llega a juicio, porque ambas partes estaban pidiendo realizar peritajes o entrevistas psiquiátricas a Rita, sin embargo, no había dos psiquiatras autorizados en Estados Unidos, hablantes del idioma rarámuri, solo había uno, y las partes no estaban de acuerdo de que el mismo psiquiatra fungiera como perito para las dos partes en el juicio, entonces, estaba muy atorado el proceso judicial, la organización comete algunos errores, el caso no avanza y la jueza toma la decisión de darle la mejor indemnización posible a partir de los seguros de responsabilidad profesional que tengan cada una de las partes demandadas, en ese momento se reúnen cerca de 200,000 dólares, que en los 90’s eran mucho dinero (aún en este momento), era una cantidad muy suficiente para que Rita pudiera vivir cómodamente por el resto de su vida.
Lo que se hace es que se nombra a una persona como conservadora, es decir que administrará los bienes de una persona interdicta, se nombra a una religiosa (monja), y esta persona administro el dinero negligentemente, como posteriormente una corte pudo constatar, y en lugar de administrar el dinero para el beneficio de Rita, lo administró para su beneficio personal.
Luis Arroyo: justo llegando a esa parte en el documental, es uno de los momentos en donde uno piensa que está por llegarse a algún tipo de justicia y se da un giro tremendo, al pensar en los historiales y casos de abuso que se han cometido contra personas psiquiatrizadas o con alguna discapacidad uno ya no se sorprende (tristemente), y en este caso parecía que después de todo este pleito Rita iba a poder hacer uso de un recurso que hubiera cambiado su vida completamente, y da un giro y nos encontramos ahora con esta situación en donde aún continúa el abuso, me parece que ese es uno de los momentos del documental donde más indignación se llega a sentir.
Una cuestión que comentas que me parece muy llamativa, es como el peritaje para resolver esta situación durante el juicio depende nuevamente de la psiquiatría, es decir, es desde la psiquiatría que generó esa situación de abuso y es desde la psiquiatría que se busca resolverla, cayendo en una situación paradójica un tanto absurda.
Santiago Esteinou: lo que se buscaba en ese momento, de los diez puntos que reclamaba la defensa (diez derechos violados de Rita), y los cargos que al final subsistían iban, sobre el hecho de que había sido medicada sin su consentimiento, no había sido informada de los efectos secundarios de la medicación y el hecho de que la defensa decía que no había razón por el cual ella debía haber estado en el hospital, y por eso se quería traer a los peritos en psiquiatría, para poder preguntarle eso en corte a ella.
Luis Arroyo: pareciera llamativo como se genera más presión sobre la medicación, el consentimiento y la información que se brinda, pero queda de lado la cuestión del internamiento involuntario como medida de tratamiento.
Santiago Esteinou: una cosa muy interesante es que si lees los documentos del caso, es que cuando Rita se encontraba en la Iglesia se le traslada a la Corte, hay un altercado entre Rita y una de las oficiales, parece ser que Rita golpea a la oficial, cuando la oficial intenta ayudarle a quitarse la ropa para lavarla, se hace entonces una audiencia y la Corte determina que Rita debe de ir al hospital únicamente por tres meses, y le asignan un abogado de oficio, esta persona tenía la obligación de cada tres meses presentar el caso en Corte, y que la Corte tenía que decidir si era apropiado que Rita o no permaneciera en el hospital, pero lo que pasó es que esta persona durante doce años declinó todas las audiencias que Rita tenía en la Corte, fue la persona que pagó la mayor cantidad de la indemnización de Rita, él ni siquiera digamos, se opuso a los cargos, asumió el error y el pago que cubría el seguro de responsabilidad profesional y no apeló a los cargos.
Pero si, habla mucho del acceso a la justicia de las personas indígenas, situación que te aseguro que debe de haber personas hoy, privadas de su libertad, en prisiones, centros de reclusión y hospitales psiquiátricos, que probablemente no estén teniendo el debido acceso a la justicia.
Luis Arroyo: justo con esto último que comentas, es necesario seguirlo visibilizando, creo que en el caso de Rita algo que llama la atención es toda la distancia que recorrió, la distancia entre su lugar de origen y donde fue recluida, pero aquí mismo en territorio nacional es algo que ocurre, entonces todo este movimiento que genera Rita, incluso el enigma que representan sus antecedentes, dan la posibilidad de construir todo esto para visibilizar estos problemas.
Santiago Esteinou: ojalá sea una historia que nos lleve a pensar, o reconocer las diferencias, a reconocerlas como parte de la existencia de la humanidad, a dejar de criminalizarlas como en este caso se hizo, eso es lo que creo que se puede aprender de esta historio, y destacar el respeto al derecho de las personas indígenas.
Luis Arroyo: no criminalizar, no psiquiatrizar las diferencias, regresando al inicio de la conversación, comentabas como encuentras el caso de Rita y como llegan con ella, al plantear un documental sobre una persona rarámuri, mujer, psiquiatrizada, encontramos un montón de barreras sociales y prejuicios, ¿cuál fue el reto para ustedes como equipo o producción para plantear y concretar este documental?
Santiago Esteinou: Son muchos retos, no hay uno solo, creo que a nivel creativo era el como acercarse de manera respetuosa, como acercarse a esta historia cuestionando cualquier prejuicio propio, intentándolo reconocerlo, reconocer desde donde estas mirando las cosas, para no presentar una visión muy sesgada, eso para mi a nivel creativo era importante.
La otra parte era documentarse bien, documentarse lo más posible, y ya en la producción implicó un montón de retos, en uno de los rodajes yo me caí, estuve en el hospital bastante mal como dos semanas, filmar en la Sierra Tarahumara no es fácil, no es sencillo por muchísimas razones, pero por su situación geográfica, su lejanía es bastante complicado realizar un rodaje ahí, toda una serie de retos prácticos, ¿cómo cargas tus baterías en una comunidad que no tiene acceso a la luz?, ¿ya que filmas y se llenaron tus tarjetas donde las descargas?, había muchos retos logísticos, pero lo que tengo de ventaja diría es que el equipo con el que trabaje en esta película y en todos los documentales que he hecho es un equipo que se pone la camiseta, y ahí vamos viendo como nos las ingeniamos para sacar los provechos.
Luis Arroyo: y ahora, viendo el documental realizado, ¿cuál ha sido el recibimiento de la gente hacía esta historia?
Santiago Esteinou: para mi fue muy enriquecedor el recibimiento del público, hay veces que sacas una película y en los festivales empieza la crítica elogiando el proyecto, recibiéndolo muy bien, y abres en un gran festival o así, a nosotros nos costó poder sacar la película, tuvimos muchísimos rechazos en muchos festivales de cine, nos decían que no y que no, hasta que finalmente logramos tener un estreno mundial en un festival de documental en Grecia, que es un festival muy importante el festival de Thessaloniki y ahí fue la primera vez que se presentó, si bien, no le fue muy mal, no le ha ido mal en festivales, tuvo un estreno adecuado, pero no fue maravilloso, sin embargo, ver como se han abierto otros caminos que no han sido los más tradicionales de una película, algo muy interesante es que la UNESCO nos invitó a presentarla en el foro mundial contra la discriminación, se hicieron funciones relacionadas con el día internacional de la lengua materna, entonces, la película estuvo bastante tiempo en carteleras, lo cual para los documentales no es tan sencillo, y le fue muy bien, creo que le público se conmueve mucho con la historia de Rita, y es muy importante, es un motivo de mucha satisfacción.
Luis Arroyo: ¿Por qué crees que se dieron esos primero rechazos? ¿habrá sido por la temática, por la persona?
Santiago Esteinou: los festivales de cine son una cosa incomprensible para mi, lo que te puedo decir es que hay muchas películas y muchos factores que influyen en la decisión de que se presente una película u otra, al principio no noes taba yendo para nada bien, pero no puedo decir una causa sobre eso, pero si nos costó bastante trabajo.
Y en los documentales si es importante poder tener un recorrido de festivales lo mejor posible, porque es lo que va abriendo el camino, porque no tienes posibilidades de sacar un gran estreno, necesitas calentar los motores.
Luis Arroyo: me es muy llamativo, y es algo muy grato, Rita seguramente no se hubiera esperado que su historia se estuviera contando en Grecia, y con lo que comentas sobre como la gente se ha conmovido con su historia, creo que un gran acierto de como cuentan la historia de Rita es que logra si conmoverte, pero generar indignación, en el sentido de que no ves la historia de Rita desde un enfoque asistencialista, tampoco idealizándola, sino sentirse identificado con algunas de sus dificultades, y creo que el documental si apela mucho a esa noción de diversidad humana que todos compartimos.
Santiago Esteinou: si es una historia muy compleja como para simplificarla y verla de una manera asistencialista, simplificada, yo creo que muchas veces la forma en que se representa a los pueblos indígenas en el cine tiende a eso, a ser asistencialista, simplificadora, folclorisante, y para nosotros era importante intentar no hacerlo, aun siendo personas que no pertenecíamos a la comunidad.
Luis Arroyo: con esto último que comentas ¿cuál fue su experiencia al ustedes acercarse a la comunidad y hablar de un tema un tanto estigmatizado? ¿cómo fue el recibimiento que tuvieron, la relación con la gente? ¿y cuál fue la mayor complejidad para abordar el tema de la salud mental dentro de esta comunidad?
Santiago Esteinou: yo creo que es importante acercarse con respeto y sobre acuerdos claros, en cualquier documental. Desde mi perspectiva una de las cosas que hay que aclarar muy bien es que muchas veces las personas tienden a pensar que el impacto de la película va a ser gigante, que van a recibir un Oscar, que van a ir al festival de Cannes, entonces, hay que plantear un escenario realista, de hasta dónde puede realmente llegar la película, plantearlo y platicarlo de manera realista.
En el caso de Rita, ella nunca había ido al cine, nunca había visto un documental, había que tener un consentimiento de ella, pero tenía que ser ajustado a algo que pudiera ella comprender, y tener la autorización también de sus familiares, en este caso su sobrina que era su cuidadora y los gobernadores indígenas de la comunidad, en esta comunidad hay 3 gobernadores, entonces, el primero y segundo gobernador nos dieron la autorización de hacer la película.
Luis Arroyo: sobre este acercarse a la comunidad, obtener el consentimiento, contextualizar el trabajo, ¿en algún punto se preocuparon o llegaron a pensar con que fuera a tomarse con alguna intención de extractivismo? ¿o siempre fue todo muy tranquilo en ese sentido?
Santiago Esteinou: en general te podría decir que fue tranquilo en ese sentido, para nosotros fue muy enriquecedor que una familia te abra así las puertas de su casa, una experiencia enriquecedora, además poco a poco nos hemos hecho muy amigos, incluso soy compadre ya de Juanita porque soy padrino de la nieta [lo comenta entre risas, sonrío junto con él], las relaciones se van estrechando.
Luis Arroyo: justo eso te quería preguntar, si han seguido en contacto con la familia o la comunidad, y que les han comentado ya del resultado final, al ver el documental.
Santiago Esteinou: de hecho, ahorita me entró un whatsapp con un video de la nietecita de Juanita, que acaba de nacer, entonces, si, ayer hablé con ella, seguimos en comunicación, los documentales tienen esa cuestión muy linda, de que, por lo menos en mi caso esas relaciones se van quedando y ahí se mantienen.
Lo fuimos a presentar a Chihuahua y Juanita y su esposo nos acompañaron en varias funciones, y también en algunas funciones en Ciudad de México nos han podido acompañar, estaba previsto también que nos acompañaran a Barcelona al foro internacional contra el racismo, pero justo en esa época fue el nacimiento de la nieta de Juanita y no se pudo.
Luis Arroyo: me da gusto el saber que sigan en contacto, en como se estrechan los lazos a partir de plantear un diálogo en común, y también para ir cerrando, en el caso particular de México, ¿cuál es el lugar del documental aquí en nuestro contexto?
Santiago Esteinou: la verdad si creo que el cine documental es una potencia en México, el cine documental mexicano me parece extraordinario, mucho más interesante que el cine de ficción, me ha tocado ser jurado de algunos fondos y la verdad es que los proyectos documentales muchas veces se llevan de calle los proyectos de ficción, en su autenticidad, en su compromiso con las historias, en mil cosas, también existen una serie de apoyos que permiten que este cine se haga en el país, hay obviamente posibilidades de mejorar, comparado con otros países hay ya una tradición muy arraigada en México de hacer documental.
El primer gran obstáculo es llevar eso a los públicos, seguimos viendo al documental como un género de segunda o no tan relevante, pensando que el público no se va a interesar en ellos, es un cine que podría tener mucho más público y hay que construir más audiencias, más formas de poderlo exhibir, no relegarlo tanto, me parece que ahí hay mucho terreno que abarcar, pero de que se hace un cine documental extraordinario en México, si y que bueno, ojalá sigamos así.
Luis Arroyo: para no tomarte más tiempo, espero tengamos más chance de platicar en otras ocasiones, te agradezco muchísimo Santiago el tiempo y tus comentarios, fue un gusto.

Rita Patiño, sentada afuera de su casa ya de regreso en Chihuahua, cubre su cabello ya blanco con un paliacate azul claro ya desgastado, trae una blusa con detalles florales en azul y rosa claro.
CRÉDITOS
Título: La mujer de estrellas y montañas
Dirección: Santiago Esteinou
Distribución: PIANO
Producción: Santiago Esteinou y Hoomanz Productions
Con el apoyo de: EFICINE 189, Instituto Mexicano de Cinematografía y ALSEA
Productores ejecutivos: Sofía Maciel, Ángeles Cruz, Anais Flores, Juan José González Torreslanda y Sebastián Voces Villafaña
Productores: Santiago Esteinou, Javier Campos López, Axel Pedraza y José Miguel Díaz Salinas
Cinefotografía: Axel Pedraza
Edición: Javier Campos
Ficha técnica
Sonido directo: Liliana Villaseñor, Pablo Tamez, Misael Hernández y Milagros Vargas
Diseño sonoro: Pablo Fernández Murguía
Música: Galo Durán
Con la participación de: Rita Patiño, Juana Osorio y Ángeles Cruz
Género: Documental
Idioma: Tarahumara, español e inglés
Créditos de imagenes correspondientes al documental “La Mujer de Estrellas y Montañas”



