El pasado domingo 14 de junio se llevó a cabo la marcha convocada por la Asamblea Abierta de Piélagos hasta el vertedero de Castañeda, el cual está gestionado por la empresa Integraciones Ambientales de Cantabria, S.A. (IACAN). Todo ello en una nueva acción dentro de la campaña de denuncia pública que vienen realizando en los últimos meses desde que el pasado 17 de noviembre de 2025 la Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente publicase una resolución que autorizaba la modificación “no sustancial” para incluir residuos de amianto al conjunto de instalaciones que conforman el proyecto de “Vertedero de Residuos No Peligrosos de Castañeda”.

Miembros de la Asamblea relatan que en el momento de la salida, coincidió que un pelotón de ciclistas paraba a beber agua de la fuente, de la misma forma que tanto al inicio como al final, pudieron presenciar el elevado tránsito de personas que iban parando a recoger garrafas de la fuente. El consumo de agua por parte de la población a través de esta fuente les supone mucha preocupación, ya que las aguas que abastecen tanto a esta fuente, como al Río Carrimont, circulan en su descenso junto a las instalaciones del vertedero de Castañeda. En este sentido, vuelven a alertar de los riesgos de salud pública y medioambiental que implicaría traer residuos peligrosos con amianto, lo cual se suma a la que consideran muy dudosa gestión de otros vertidos que el vertedero ha recibido en el pasado, destacando la socialmente muy criticada llegada en 2017 de lodos con alto contenido en mercurio y otros materiales procedentes del dragado del puerto de Llanes, en Asturias. Afirman que “la población no está informada de los riesgos que implica la mala gestión de un vertedero y hemos podido constatar estos días, durante las fiestas de Renedo, que muy pocas personas conocen esta autorización para traer y almacenar residuos con amianto, así como los riesgos que implican la mala gestión del almacenamiento de estos residuos cancerígenos”.

Recordaron durante la marcha que exigen la paralización del proyecto y que se reinicie su tramitación esta vez con transparencia y abriendo un periodo de información pública y consulta ciudadana que permita poder aclarar con informes técnicos si la ubicación es adecuada, cómo se pretende preservar la seguridad de la gestión de los residuos con amianto que se quieren traer, tanto en relación a su transporte, como a su almacenamiento de manera indefinida, y también a partir de un futuro cierre de las instalaciones; y qué límites de almacenamiento de residuos con amianto se establecen. En relación a este último aspecto, destacaron que “se vienen escuchando noticias desde otras comunidades autónomas de la intención de exportación de sus residuos con amianto y queremos tener garantías de que nos nos vamos a convertir en un lugar de importación de residuos peligrosos como es el caso del amianto”.

También incidieron en que no quieren caer en discursos de “aquí no” y apelan a la solidaridad con otros territorios afectados por este y otro tipo de proyectos que afecten a sus habitantes y a los espacios y recurso naturales. Por ello, destacaron que “los residuos con amianto son un problema histórico que hemos generado en nuestras sociedades y tenemos la obligación de gestionar, pero se debe hacer de manera transparente, solidaria y con todas las garantías de seguridad para la salud humana y medioambiental”.

Finalmente, desde la Asamblea Abierta de Piélagos declaran que seguirán adelante en estas denuncias contra la Consejería de Fomento, Vivienda Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, así como los Ayuntamientos de Castañeda y Piélagos y animan a toda la sociedad a informarse y movilizarse ante “otro despropósito más que se nos está tratando de imponer”. También vuelven a recordar que siguen preparando una demanda judicial que presentarán próximamente ante este “opaco” proyecto.



