PASAJE SEGURO DENUNCIA EL ACOSO CRIMINAL Y XENÓFOBO A PERSONAS
MIGRANTES SIN HOGAR EN BADALONA
El grupo ciudadano manifiesta su indignación ante la oleada de violencia institucional que se
está produciendo en Badalona, contra cientos de personas migrantes que se veían obligadas a malvivir en el edificio de un centro escolar abandonado debido a la falta de alternativas
habitacionales con un mínimo de dignidad, y para evitar tener que dormir en la calle.
Hay que empezar diciendo que entre estas personas migrantes hay niños y niñas, personas
enfermas, y que muchas de estas personas trabajan y se buscan la vida; algunos con contratos legales, los más trabajando en negro para tanto empresario patriota que no quiere trabajadores migrantes con derechos, sino mano de obra sierva. La recogida de chatarra, la construcción, la recogida de fruta son algunas de las actividades esenciales a las que estas personas se dedican.Actividades tan esenciales como mal pagadas, a lo que se une la subida especulativa de los alquileres y la falta de políticas públicas que promuevan la creación de una red de albergues públicos que puedan asistir al creciente número de personas, tanto migrantes como nacionales, que se ven imposibilitados de acceder a una vivienda digna aunque dispongan de un trabajo. Lo que incrementa inevitablemente el sinhogarismo y la ocupación de edificios abandonados.
Esta situación de injusticia y de exclusión, corregible con un mínimo de voluntad política, la
aprovecha en Badalona el alcalde del PP, Xavier García Albiol, para lanzar un ataque directo
racista contra las personas migrantes y la convivencia, un pogrom como el que ya lanzó en 2011 contra migrantes rumanos. Garcia Albiol, auténtica punta de lanza de las políticas racistas migratorias con las que el PP quiere emular a Vox, promueve una orden de desalojo del edificio abandonado, criminalizando a sus residentes con acusaciones indemostradas de delincuencia y sin ofrecer ninguna alternativa habitacional, como sería su obligación, a las personas que pretende desalojar. La jueza que concede la orden de desalojo, en base a la insalubridad del edificio, lo hace bajo la premisa de que se alojará debidamente a las personas desalojadas. Sin embargo, García Albiol anuncia que en ningún caso acogerá a los expulsados y que los acoja Pedro Sánchez (sic). ¿Hay quién de más? Pues sí, la jueza no suspende un desalojo que la autoridad municipal se niega a cumplir en su totalidad, y el President de la Generalitat, Salvador Illa, dice que hay que cumplir la orden de desalojo, pero no facilita ni impone ninguna solución habitacional. Días después de un desalojo desalmado que incumple sus propios fundamentos, son los movimientos ciudadanos de solidaridad los que están haciendo frente a la situación, mientras las administraciones públicas arrastran los pies.
Si hubiera habido un incendio, o una inundación que hubiera obligado a abandonar varios
edificios, las administraciones públicas hubieran alojado a las personas afectadas en albergues o instalaciones públicas y hubieran utilizado temporalmente recursos de hoteles y pensiones, la ley lo permite. En este caso, se procede a un desalojo por razones de higiene y salubridad, el alcalde dice que no alojará a los afectados y la jueza que firma la orden, y el Presidente de la Comunidad Autónoma, permiten que el desalojo se lleve adelante y la gente se quede en la calle. Violencia institucional más incumplimiento de la ley, a lo que se añade la estigmatización y criminalización de las personas migrantes afectadas, poco más o menos el programa de la extrema derecha.
No vamos a aceptar este bucle de deshumanización que pretende la reducción a la servidumbre de las personas migrantes y su segregación, aceptarlo es desaparecer como sociedad democrática, es abrir paso a la servidumbre y la segregación de lo que quede de ciudadanía después. Vamos a pelear por el sentido común de la igualdad entre personas que viven y trabajan juntas, cuyos problemas no son los de la nacionalidad que tienen ni la religión que profesan, son los de la vivienda, el coste de la vida, la sanidad, la educación. Toda sociedad digna es la que mezcla a las personas que la construyen con su trabajo y su presencia. Optar por el odio y la xenofobia es la garantía para la desigualdad y la violencia, y está claro que la extrema derecha va por ese camino que no vamos a seguir.
Exigir el mero cumplimiento de la ley, exigir que se proceda a la regularización de las personas migrantes que deberían tener papeles desde hace años, facilitar la llegada ordenada de las personas migrantes mediante la apertura de rutas seguras para migrar, y el establecimiento de cupos realmente adecuados a la demanda de trabajo y de vida que Europa tiene; son instrumentos mucho más realistas y prácticos que la explotación desmedida de personas sin papeles a las que segrega. No necesitamos protegernos de otros seres humanos, necesitamos trabajar y vivir juntos con los mismos derechos y deberes.
En Cantabria, el cumplimiento de esa ley, la mínima humanidad y racionalidad nos llevan a
recordar al Gobierno regional que cumplir la norma de acogida de los niños y niñas migrantes
hacinados en Canarias que le corresponden, doce hasta ahora, es una obligación honrosa. Por lo que deberían enorgullecerse de ese cumplimiento, ahorrándonos la vergüenza de recursos adobados con la retórica racista que copian de Vox.
Imagen extraída por Briega de Elinsurgente



