PASAJE SEGURO SALUDA LA PUESTA EN MARCHA DEL PROCESO DE REGULARIZACIÓN DE PERSONAS MIGRANTES RESIDENTES EN ESPAÑA SIN PAPELES, PROCESO QUE CULMINA LA AMPLIA MOVILIZACIÓN SOCIAL QUE LLEVÓ AL CONGRESO MÁS DE 700.000 FIRMAS A FAVOR DEL RECONOCIMIENTO DE DERECHOS A LAS CIENTOS DE MILES DE PERSONAS QUE VIVEN Y TRABAJAN EN NUESTRO PAÍS SIN ESOS DERECHOS.
PASAJE SEGURO INSTA AL PP A ABANDONAR LA DEMAGOGIA RACISTA, TAN LLENA DE BULOS COMO CONTRARIA A LOS INTERESES DEL PAÍS, CON LA QUE TRATA DE COMPETIR CON LA ULTRADERECHA.
El grupo ciudadano considera que con el inicio del proceso de regularización se abre la oportunidad de mejorar significativamente a nuestra sociedad tanto en lo económico y social, como en el incremento de nuestros valores morales y de convivencia. Reconocer derechos sociales y ciudadanos debidos, como son los que van a alcanzar las personas que accedan a la regularización, supone una mejora para toda la sociedad, ya que cuando colectivos importantes de personas carecen de derechos elementales, la amenaza de la desigualdad y la exclusión social se extiende.
Por ser conscientes de esa injusticia y de ese riesgo, se produjo en toda España un amplio movimiento de apoyo a la regularización de nuestros vecinos migrantes que se concretó en la capacidad de movilizarse en la calle durante dos años y recoger más de 700.000 firmas a favor de la regularización, firmas recogidas en pliegos oficiales de la Junta Electoral Central, de las que más de 8.000 correspondieron a Cantabria. Expresión de ese movimiento fue el amplio espectro de organizaciones que en Cantabria nos comprometimos en esa campaña:
Alouda Cantabria, las Asambleas Feministas Abiertas de Cantabria, ACCAS, La Vorágine, Cáritas Santander, Colectivo La Ruda, Pasaje Seguro, Ruta6 (miembro de la Coordinadora Cántabra de ONGDs), la Red Cántabra contra la Trata y la Explotación Sexual, junto a cientos de organizaciones por todo el país con presencia también en Cantabria, como Entreculturas, las organizaciones salesianas, PROYDE, las entidades de la institución teresiana, PROCLADE, Oxfam Intermón, –que en Cantabria se integran en la Coordinadora de ONGDs–……Sin mencionar a partidos y sindicatos, parroquias y centros sociales que recogieron y replicaron la iniciativa entre sus bases y ámbitos de influencia.
Tras ese clamor social y político, el desbloqueo final de la iniciativa de regularización comienza a aplicarse ahora. Es el momento de que cientos de miles de personas migrantes que viven en España y recogen las cosechas, cuidan a nuestros seres queridos, construyen y limpian nuestras casas, trabajan en la hostelería y el turismo, tengan papeles que les permitan vivir dignamente. Es el momento de que esos vecinos nuestros salgan del limbo legal y reduzcan su precariedad.
Sin embargo, la ultraderecha y el PP parecen estar dispuestos a mantener una amplia bolsa de trabajadores sin derechos, no hay otra explicación a la avalancha de bulos y falsedades con las que desde Núñez Feijoo y Sáenz de Buruaga a Abascal y Leticia Díaz se están profiriendo estos días. Todo parece indicar que la derecha y la ultraderecha optan por apoyar a los empresarios que contratan en negro, bien en el campo, la construcción y la hostelería, bien en las presuntas empresas de servicios domésticos que mueven en situación de casi servidumbre a decenas de miles de trabajadoras sin papeles limpiando domicilios y cuidando personas de sol a sol. Apoyan también a los propietarios de pisos que hacen el agosto alquilando habitaciones, siempre en negro, a precio de apartamento turístico.
Solo así pueden sostenerse sin pestañear barbaridades como las que la ciudadanía migrante con antecedentes policiales debe ser deportada. Como todo el mal que se les haga a los migrantes, a no ser que lo evitemos, se nos aplicará después al resto de la población, hay que considerar que más temprano que tarde el PP y Vox utilizarán cualquier atestado policial hecho a un ciudadano, una multa de tráfico, por ejemplo, para retirar y restringir derechos. ¿Qué decir de barbaridades como las del efecto llamada? cuando la economía española está demandando constantemente personas migrantes para trabajar; o aquella de que solo deben aceptarse a las personas migrantes legales, precisamente cuando se abre un proceso para regular a personas que en su inmensa mayoría entraron legalmente, como turistas, porque no hay ningún mecanismo regulado eficaz de contratación en origen.
Después de conocer los términos, xenófobos y anticonstitucionales, del acuerdo PP-Vox para gobernar Extremadura, no quedan dudas sobre lo que afirmamos: el PP y Vox quieren migrantes sin derechos, quieren personas de segunda para trabajar, con derechos de tercera. No hay más que leer el contenido de sus acuerdos para Extremadura.
Precisamente por eso y para evitar eso, es más necesaria que nunca la extensión de todos los derechos a todas las personas que convivimos en este país y la regularización recién emprendida es un paso en esa dirección que supone la mejora de toda la sociedad al reducir la desigualdad. Instamos por eso al Gobierno a facilitar la regularización incrementando y reforzando los servicios administrativos concernidos, le instamos también a facilitar a la mayor brevedad la regularización de las personas apátridas, personas que en España son, en su inmensa mayoría, saharauis y que han quedado incomprensiblemente fuera del proceso de regularización. Pedimos al Gobierno Regional que deje de poner palos en las ruedas que deje de contar mentiras y lanzar amenazas de recurrir lo que no tiene recurso. Cantabria fue tierra de migrantes y hoy nuestro futuro se está construyendo con el trabajo de las personas migrantes que viven aquí, más de dos mil de ellas sin papeles, y el Gobierno del PP lo sabe.
¿Quiere a esas personas como siervas o como ciudadanas de pleno derecho?
A pesar de las campañas xenófobas en contra, esta regularización es un logro social y humano, es fruto de la solidaridad y de la movilización. Por eso cuando culmine será un motivo de alegría y orgullo. Seremos una sociedad más mestiza y igualitaria, con más riqueza, también humana y moral. Porque nadie es más que nadie, porque vivir con derechos es vivir sin miedo, porque ningún ser humano es ilegal.



