El Wallmapu esta compuesto por el Ngulumapu (tierra del oeste) Chile, y el Puelmapu (tierra del este) Argentina. En ambas regiones los nacientes estados nacionales liberados del colonialismo, en el siglo XIX, llevaron a cabo su primer genocidio y lo hicieron contra el Pueblo Mapuche a través de los proyectos políticos militares llamados “Pacificación de la Araucanía” y “Conquista del Desierto”.
La decisión de destruir totalmente una etnia continúa hasta nuestros días 140 años después. Su voracidad destructiva capitalista, no tiene límites en el intento permanente de usurpar sus ricas tierras. El despojo en Wallmapu ha sido del 95% del territorio ancestral. La militarización es el principal modelo de ocupación con el exclusivo objetivo de mantener los negocios de las grandes empresas extractivistas. Lo hacen acompañados por acciones sistemáticas de discurso de odio y racismo contra las formas de ejercer y vivir la cultura Mapuche en un sostenido intento de estigmatizar y desacreditar las luchas reivindicativas. La secuencia de persecuciones, asesinatos, desalojos violentos, criminalización, judicialización con prisión; evidencia la cotidiana violencia Estatal. Retrocesos en derechos conquistados y normados nacionales e internacional marcan una agravada desprotección a los luchadores en defensa del territorio. Desarticulan la vida comunitaria, afectas a niñas y niños y sus familias, interrumpe prácticas culturales, medicinales ancestrales, los vínculos espirituales; y acrecientan el miedo y la estigmatización. Se valen también con ese propósito, dentro de toda esta maquinaria genocida, de la macabra articulación institucional, como el poder judicial servil, dejando a los luchadores y referentes de las Comunidades en una absoluta desprotección por el desproporcionado actuar del Estado que abandona su función de garantista de derechos.
En Ngulumapu – Chile
La militarización de La Araucania, retomada por Boric en 2022, se mantiene hasta nuestros días. Esto significa un estado de excepción permanente que permite la represión, persecución, encarcelamiento, causales falsos de enjuiciamiento con testigos de identidad reservada, despojo y asesinatos. Con la clara intención de desarticular y desmovilizar la lucha por autonomía, tierra y libertad. El Estado a favor de empresas extractivistas, forestales, salmoneras, hidroeléctricas, mineras.
No conformes con estas leyes inconstitucionales, van por mas, y apañan y avalan secuestros y asesinatos de lideres ambientales y territoriales, en forma irrestricta e ilimitada. El poder judicial es parte del engranaje institucional, instrumento esencial para perpetuar estas criminalidades. La justicia no solo no investiga casos evidentes de asesinatos perpetuados por gendarmería y agentes encubiertos de las forestales, si no que inclina la acusación hacia las propias víctimas. Y al revés, exagera las causas, imputaciones y los encierros, cuando se trata de luchadores Mapuche ambientales y territoriales. El descarado accionar del sistema judicial en Chile parece no hacer mella en ningún organismo institucional obligados a ser garantes por ley del respecto a los derechos humanos. Bajo esta impunidad, los gendarmes y agentes judiciales continúan en forma sostenida, con estas prácticas violatorias de todas las leyes constitucionales democráticas, generando un marco absoluto de desprotección para estas personas.
Citamos casos emblemáticos de asesinatos y encarcelamientos más recientes. Y casos de crímenes atroces disfrazados de accidentes, todos perpetuados contra referentes Mapuche, activistas de la protección del ambiente y el territorio.
Caso Macarena Valdez: joven madre activista socioambiental contra la construcción de represa en el río Tranguil fue encontrada colgada en su casa para simular un suicidio. Hoy se sabe que fue un asesinato empresarial.
Berta y Nicolasa Quintreman, lideres en la lucha contra la central hidroeléctrica Ralco, asesinato empresarial.
Camilo Catrillanca, Matias Catrileo, Alex Lemun, Pablo Marchant, entre otros, referentes de la pelea por la restitución de tierras ancestrales, asesinados por gendarmería.
Julia Chuñil, lidereza ambiental y territorial de la Comunidad de Putreguel, desaparecida hace mas de un año. Lejos de investigar a su posible asesino, un empresario forestal, que la hostigaba para que le cediera sus tierras (días antes ella habría advertido a sus hijos: “si me pasa algo ya saben quien fue”), la justicia inventa causas y encarcela a sus hijos.
Hay que destacar dos casos emblemáticos de “muerte por accidente” de luchadores ambientales y territoriales, jóvenes compañeros de dos mujeres, luchadoras muy destacadas. Ellos son: Ruben Collio pareja de Macarena Valdez, luchador ambiental que trabajó por el esclarecimiento de la muerte de su compañera, hasta el cansancio. Y hace apenas unos días Jaime Uribe Montiel, pareja de la machi Millaray Huichalaf, ambos activistas contra la central Pilmaiken de la empresa Noruega Statkraft. Estos dos fallecimientos en circunstancias dudosas de accidentes de autos.
En Chile la muerte es un destino común para los defensores ambientales y territoriales Mapuche.
Y si no son asesinados, son encarcelados, como ocurre con los mas de 140 PPM (Preso Político Mapuche), referentes en sus Comunidades, lonkos, werkenes, machi.
La defensa del territorio y la recuperación de tierras usurpadas son pilares de un proyecto histórico de liberación muy vigente en estos tiempos. Entre las organizaciones activistas con estas premisas se encuentra la Coordinadora Arauco Malleco (CAM). La más perseguida por su lucha firme por autonomía y libre determinación. Un referente destacado de esta organización es el Werken Héctor Llaitul, con causas falsas, montajes y uso de testigos de identidad reservada, es condenado a 23 años de prisión. Llaitul es reconocido dentro y fuera del mundo mapuche como líder ideológico de la cosmovisión y reivindicación ancestral de su pueblo. Escribió varios libros. El último “Escritos desde la cárcel” es de gran repercusión. Su pensamiento, reflejo del de su pueblo, está plasmados ahí. Necesario para comprender su posicionamiento, la realidad de Wallmapu, y sus objetivos de liberación.
Otros referentes encarcelados con años de condena, sin pruebas y justa causa, para mencionar solo algunos: Machi Celestino Cordova, líder espiritual de su Comunidad Chicahual Córdova, preso hace 13 años, fue acusado sin pruebas por el incendio que provoco la muerte de un matrimonio de agricultores. Hoy la investigación está vigente: ¿Quién podría provocar este incendio y con qué objetivo? Mijael Carbone Queipul, Juan y Rafael Pichun, Cesar Millanao Millanao, Victor Llanquileo Pilquiman, Juan Queipul Queipul , Palentaro Llaitul Pezoa, Sergio Tracal Coche, Rafael Pichun Collonao, todos referentes de la lucha territorial por la recuperación y la cosmovisión Mapuche.
En Puelmapu (Argentina)
La situación de los conflictos territoriales entre el Estado Empresarial y las Comunidades Mapuche son de igual gravedad que en Ngulumapu. De igual modo, la relación histórica está basada en la conquista, la ocupación y el despojo de tierras, agua y demás recursos.
Los casos más emblemáticos en Puelmapu son los asesinatos de Rafael Nahuel, joven Mapuche que se encontraba defendiendo una recuperación territorial, en el Lof Lafken Winkul Mapu en Lago Mascardi. En violento desalojo es asesinado por la espalda por Albatros de Prefectura Naval Argentina. Elías Garay Cañicol del Lof Quemquemtrew, en circunstancias también de defensa de su territorio, es asesinado en Cuesta del Ternero, por sicarios de terratenientes. En el mismo hecho Gonzalo Cabrera, salió milagrosamente vivo. Santiago Maldonado, acompañando una movilización Mapuche en el Lof Cushamen, en disputa con el magnate italiano Benetton, la cual fue reprimida por gendarmería. Aun investigada su muerte, ya que luego de 78 días desaparecido, el Estado oculto el hecho, habiendo aparecido su cuerpo en circunstancias muy sospechosas.
La Lof Lafken Winkul Mapu sufre desde hace años una constante persecución y represión. Tiempo después del asesinato de Rafael Nahuel, son apresadas (2022) por el Estado Nacional la Machi Betiana Colhuan (autoridad espiritual) y seis mujeres más. Entre ellas Romina Rosas detenida con embarazo avanzado dando a luz a su hijo dos semanas después estando en prisión preventiva en su domicilio. En condiciones de maltrato son trasladadas al Penal de Ezeiza con sus pequeños hijos a 1700 km de distancia. Los juicios contra la Machi Betiana y mujeres de la Comunidad, siguen hasta nuestros días. Juan Pablo Colhuan de la misma Comunidad es apresado y enjuiciado por el mismo delito de usurpación de su propio territorio. Se lo condeno a dos años y seis meses de prisión en suspenso, sin prueba alguna.
Facundo Jones Huala, Lonko de la Lof Cushamen, fue apresado en Chile, sobreseído de cargos regresa a Argentina, donde es encarcelado nuevamente permaneciendo en un penal de alta seguridad en Rawson. Detenciones siempre con irregularidades sin causa justa. En esta última se lo acusa de apología del crimen, tras presentar su libro “Entre rejas: antipoesía” en la ciudad de Bariloche. Su encarcelamiento con agravamiento de las condiciones de detención y vulneración de sus derechos, que continúan en estos días, provocaron el inicio de su huelga de hambre, denunciando su condición de preso político. Entre sus demandas se encuentra el derecho a estar en una cárcel más cercana a su familia y comunidad en Esquel.
Entre las principales imputaciones falsas y estratégicas del gobierno en connivencia con terratenientes y empresas se encuentra la acusación de incendios en los bosques patagónicos, que justamente el Pueblo Mapuche es el principal artífice de cuidar. Así sucede con el incendio en el Parque Nacional Los Alerces, sospechosamente aprovechado para culpar y desalojar a la Lof Pailako. Se los acusa de “falsos mapuche”, campaña impulsada por el gobernador Torres de Chubut, quien también había acusado del incendio a Cruz Cárdenas, mapuche integrante de la Lof Paillako. Con falsos testimonios Cruz Cárdenas fue condenado a tres años de prisión y a su pareja Belén Salinas a un año y medio de prisión en suspenso.
Los incendios intencionales tienen por objetivo culpar a los Mapuche para aumentar su estigmatización como violentos, y sobre todo para ser desplazados y hacerse de sus tierras. Las autoridades nunca investigan a los verdaderos culpables. Los incendios son moneda corriente en El Bolson y la Comarca Andina. Este verano de 2026 Rocío Brizuela residente de la Comunidad Lorenzo Pulgar Wentuquidel en Puerto Patriada, fue acusada de provocar los últimos incendios. Fuerzas de seguridad allanaron su domicilio con violencia y maltrato a personas mayores, y secuestraron su teléfono celular y los de sus familiares. Esto siendo Rocío víctima de los propios incendios. Probada su inocencia, a Rocío le sucede lo mismo que a todos los Mapuche, Presos Políticos del Sistema: el Estado no los resarce por los daños ocasionados.
El permanente hostigamiento a comunidades Mapuche en Patagonia Argentina no tiene límites. Comunidades son allanadas, destruidas sus pertenencias, violentadas las niñeces, enjuiciados y encarcelados sus integrantes y referentes. Mencionamos algunos de tantos:
Lof Cayunao: hace unos días la justicia sobreseyó a Ingrid Soledad Cayunao werken de la Lof, por causa de presunta usurpación en tierras del Alto Rio Chubut. Estas tierras no casualmente están vinculadas a compras fraudulentas de Emiratos Arabes. Su testaferro Hugo Barabucci durante el juicio confesó que habría “comprado las tierras por una donación que le hicieran los Emiratos Árabes Unidos”. Todas estas causas donde los acusados de usurpación son sus propios dueños, el Pueblo Mapuche, son tierras hoy anheladas para el explotación a gran escala de sus recursos naturales, que con llevan graves impactos ambientales.
Lof Paicil Antreao, Comunidad enclavada en la ciudad de Villa la Angostura, fue usurpado su territorio por el gobierno provincial de Neuquen, para fundarla en 1932. Sin consulta ni participación de la Comunidad, antigua pobladora del lugar con derecho propio y formal documentado, ya que en 1902 el Gobierno Nacional cedió a las familias 625 ha. A la Comunidad solo le dejaron para su subsistencia alrededor de 100 ha. No obstante se los quieren arrebatar. Pesan sobre la Comunidad siete juicios, algunos ya resueltos pero sobre los que el poder inmobiliario vuelve a insistir una y otra ves. Testigo del extractivismo turístico e inmobiliario, Paicil Antriao no vive tranquilo: empresarios, gobierno Municipal, provincial, nacional, jueces, lo persiguen y acorralan con decenas de juicios, con el solo propósito de usurparles las pocas tierras que les dejaron, debido a su alto valor paisajístico. En la misma situación se encuentran la Lof Melo y Kinxikew hoy amenazados por un desalojo impulsado por una extranjera, Maria Cristina Broers, cuya compra venta data del proceso militar de 1973. El juez involucrado en estos permanentes intentos es Francisco Bonorino perteneciente a una familia inmobiliaria.
La Comunidad Nahuelpan cerca de la localidad de Esquel, sufre contaminación del basurero municipal desde hace años, con el grave deterioro ambiental, de la salud propia y de sus animales. Ante sus reiteradas demandas por derecho a un ambiente sano, la Fiscal Maria Bottini ratifico el cierre de la investigación por presenta contaminación.
La Lof Quemquentrew fue allanada en reiteradas oportunidades en forma violenta y seis personas están enjuiciadas por un empresario forestal Rolando Rocco, con el fin de desalojarlos. Se dicto condena de un año y seis meses de prisión en suspenso. Actualmente la Comunidad vive en situación de inminente desalojo, a pesar de haber demostrado estar y pertenecer al territorio desde hace décadas.
El caso de las Comunidades Mapuche de la zona Xawvnko relacionados con la explotación petrolera en el enclave extractivista de Vaca Muerta es alarmante. La Lof Kaxipayiñ mantiene un fuerte conflicto territorial con el gobierno provincial e YPF específicamente por el impacto del frackin en el lago Mari Menuco, fuente de agua para más de 400000 personas en la provincia de Neuquén, considerado por las Comunidades como amenaza de vida y el medio ambiente. Se denuncia la falta de Consentimiento Informado ( Convenio 169 de OIT) y violación de la autonomía territorial. En la misma situación están la Comunidad Campo Maripe, Comunidades de la zona de Añelo/Tratayén, Fvuta Xayen, Comunidades de Mari Menuco/Los Barriales. Hoy está vigente el juicio contra los directivos de COMARSA por contaminación ambiental y fraude, por el no tratamiento de residuos peligrosos del fracking, entre otras causales.
En julio de 2025, el gobierno provincial produjo un violento desalojo represivo en Neuquén, contra las Comunidades Newen Kura, Fvta Xayen, Kelv Kura y Ragilew Cárdenas, que protestaban por la falta de reconocimiento legal de sus personerías jurídicas, que el gobernador represor Rolando Figuero se niega a otorgar.
A todos estos avasallamientos, falta de derechos, y avances represivos el Pueblo Mapuche responde con diferentes expresiones de resistencia, según los territorios. Luchan para contraponer las ambiciones capitalistas, con su visión de la Ñuke Mapu y el Itrofil mongen, que son esencia de sus convicciones. Una propuesta que avanza firmemente, es la constitución de un Congreso Nacional, desde el Parlamento por el Agua y el Territorio, impulsado desde diciembre de 2025, por decenas de Comunidades Mapuche de Chubut, Rio Negro, Neuquén y Mendoza y con el acompañamiento de Organizaciones Sociales que luchan con el mismo objetivo y que reconocen al Pueblo Mapuche como históricamente dueños de este territorio.
En todo Wallmapu el Pueblo Mapuche lucha por su derecho de asumir la rebelión frente a tanta injusticia. Por esto levantan propuestas por la liberación y autonomía de su territorio ancestralmente Mapuche. Liberarse de la opresión y de las injusticias del sistema de dominación, es la historia de 140 años y más. Por eso los weichafe, luchadores, referentes de sus comunidades persisten en su activismo. Para resistir y seguir la senda del Weichan ( de la lucha) Mapuche.
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LAS DEFENSAS TERRITORIALES EN LAS CUERPAS
Ivana Alvarez Mazzotti – Territorio Comechingón – Región Punilla de Córdoba en Argentina
Desde una partecita de esta red zapatista que se propone a cada momento romper el cerco y alzar la voz de Abya Yala, les habla Ivana Alvarez Mazzotti, más precisamente desde la región de Punilla en la provincia de Córdoba (Argentina). Aquí me reuno con compañeras que también habitan estos territorios de origen Comechingón, y entre ellas me encuentro con Marcela Pino que me relata sobre su lucha y lo comparto aquí:
Qué defendemos?
Desde estos territorios de Apus, ríos, seres y montes cargados con la energía, sabiduría y presencia de las y los ancestros. Pero también con una raíz muy viva y presente en los nativos y en quienes volvemos al monte y las sierras como forma de reencontrarnos con nuestras raíces y/o eligiendo y respetando esa identidad. Sus senderos nos regalan verdes en todos sus tonos, con variedad de plantas medicina, pastizales, montes abiertos y cerrados (refugio de una gran biodiversidad de plantas y animales), suelos brillantes de micas y cuarzos, olores avainillados. Nuestros Apus se comunican y nos aguardianan entre los valles y, desde ellos, bajan una gran cantidad de vertientes, arroyos y ríos, testigos del paso de la historia. Los morteros y aleros están allí, esperando ser visitados para conectar con esa historia.

Diseño: Claudia Fausti
Desde cuándo y de quién nos defendemos
El proceso de la colonización española ha sido el inicio del extractivismo cultural y de la invisibilización y estigmatización de la raíz indígena y afro indígena; ha sido el origen estructural del racismo y del extractivismo capitalista sobre nuestras cuerpas-territorio. El robo de las tierras a las comunidades originarias generó no solo que tuvieran que comenzar a trabajar para poder vivir (capitalismo) abandonando sus saberes y haceres ancestrales, sino que también fueron mano de obra esclava o barata para la extracción de minerales y recursos naturales en nombre del progreso, teniendo que silenciar su sufrimiento e identidad como modo de supervivencia.
Hoy, siglos después, las mujeres y diversidades seguimos sosteniendo y defendiendo los cuerpos- territorio del extractivismo y los diferentes tipos de violencias que se ejercen sobre nosotres y sobre la Pacha. Y nuestro principal agresor y opresor es el estado nacional, provincial y municipal a través de modos representativos, en manos de partidos políticos que responden a lógicas capitalistas, colonialistas, racistas y patriarcales.
La defensa desde los feminismos y transfeminismos
El sistema que desaparece y asesina personas, memorias, historia e identidad, es el mismo que desaparece y asesina a las aguas y a las montañas con sus memorias e identidad, que contamina, que devasta montes, que incendia y erosiona suelos. Si no hay justicia para la Pacha, tampoco para las mujeres y diversidades y eso lo vivimos y sufrimos en nuestro cotidiano, en nuestro territorio.
Esta coyuntura social está dejando en evidencia no solo la crisis económica sino también las estrategias que se emplean a nivel macro para fragmentar la organización y discusión política que nos permiten hacer frente de manera colectiva y masiva a los ataques. Es entonces, también, una crisis de identidad política. Nos quieren sin tiempo, sin dinero, sin salud. Nos quieren sin convicción política y obedientes. Nos quieren funcionales a sus intereses. Cuerpas explotadas laboralmente; reprimidas y judicializadas por defender nuestros derechos, por defender el monte, por reclamar justicia. Cuerpas que denuncian, que se paran frente a topadoras, que salen a apagar incendios. Cuerpas con lágrimas en los ojos acompañando a las familias de las y les que ya no están más; con multiplicidad de tareas y en desigualdad de género. Cuerpas cada vez más solitarias que alzan la voz día a día para sostener la dignidad. Cuerpas autogestivas y sin aparatos que respalden económicamente la viditancia; agotadas por seguir cuidando las redes despedazadas y construyendo lentamente otras nuevas. Es momento de resistencia, de cuidados colectivos, de valentía, de convicciones y de mucho amor para fortalecernos y seguir construyendo de manera sana presentes totalmente diferentes a lo que nos oprimen. Y aunque no lo parezca, somos muches quienes vamos alzando la voz en diferentes lugares para visibilizar la criminalización de las voces de quienes defendemos y cuidamos los cuerpos – territorios; criminalización que no solo se esta ejerciendo desde las grandes estructuras de poder sino desde lo cercano, desde quienes nos tildan de violentxs o descalifican nuestros reclamos y posiciones de defensa. Criminalización, racismo, patriarcado y colonialismo para sostener al capitalismo, como hace siglos atrás, para dar legitimidad a la misma clase opresora de siempre.
Y es el mismo territorio quien nos va abrazando y guiando para reencontrarnos con sus voces, con nuestra identidad, aquella que nos fue negada u ocultada por tantos años, aquella que nos da la fuerza y sabiduría. Y es en ese camino que muchas mujeres y diversidades, de diferentes territorios de Punilla, nos venimos encontrando desde hace poco más de dos años para darle continuidad y aunar las luchas y la organización de cada territorio, y para articular con todo el corredor punillense a través de la autonomía, la autogestión y la horizontalidad, en la realización de Encuentros Pluriregionales de Punilla con la idea de rotar por el territorio; encuentros que son un abrazo calentito para seguir dando lucha.

Cabe destacar que este año el 39 Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries tendrá como cede la ciudad capital de la provincia de Córdoba los días 10, 11 y 12 de octubre, por lo que los diferentes tipos de feminismos y transfeminismos de la provincia estamos siendo protagonistas de múltiples reuniones en comisiones organizadoras. Hace 40 años, nacía en Buenos Aires el primer Encuentro Nacional de Mujeres. Desde el inicio, fue un espacio autoconvocado, horizontal, apartidario y autofinanciado y, año tras año, se trasladó a diferentes provincias, multiplicando voces y abrazando nuevas luchas. Con el tiempo, los Encuentros se transformaron en un territorio de debate, resistencia y celebración colectiva. En sus talleres y marchas se tejieron alianzas, se visibilizaron injusticias históricas y se gestaron conquistas fundamentales como la Ley de Identidad de Género, el aborto legal, seguro y gratuito y políticas contra la violencia machista, demostrando que la organización colectiva transforma.
La realidad es que la participación en las comisiones organizadoras por parte de quienes vivimos en el interior, está siendo compleja debido a que las reuniones son en la capital, a la falta de dinero, tiempo y definiciones metodológicas organizativas. Lo cierto es que, a pesar de los debates en torno a por qué fue nombrada sede esta provincia y ante tanta desigualdad de oportunidades para participar, el desafío es grande. Pero desde Punilla y desde sus distintos territorios, espacios, asambleas y también como autoconvocades, estamos participando como podemos, sosteniendo, defendiendo, aportando los modos de construir y vivir que venimos practicando. Si bien hoy la defensa territorial se reduce en gran parte a encontrarnos para sabernos, ayudarnos, abrazarnos, contenernos, también sigue siendo ese encontrarnos para seguir organizándonos políticamente, seguir encontrándonos del lado antagonista con el sistema opresor y de quienes compartan sus lógicas, construir estrategias de defensa, estrategias de cuidados colectivos, organizando la lucha y la defensa por la vida de cada ser y siempre en conexión de nuestras cuerpas con el latir y las voces del territorio.



