El Pacto de Toledo se alinea con la tesis de que es necesario alargar la edad de jubilación de los trabajadores españoles. Así lo vienen advirtiendo diversos organismos nacionales e internacionales, como el Banco de España y la OCDE, y así lo defendió también el actual ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, durante su etapa al frente de la Airef. No se trata, en principio, de retrasar la edad legal de retiro más allá de los 67 años que serán necesarios en 2027, sino de que éstas converjan, puesto que en la actualidad los trabajadores se convierten en pensionistas a los 64,4 años de media.



