Entrevista con Julen Rekondo sobre la problemática del amianto

En el vuelo de esta semana, nos hemos informado de la problemática ambiental y social que implica el amianto, y su gestión como residuo que se viene retirando progresivamente en la Unión Europea desde que en el año 2002 se prohibiese su producción y comercialización

En este sentido, llevamos unos meses recibiendo con cuentagotas algunas informaciones mediáticas sobre el inicio de la creación de un vertedero de amianto aquí, en Cantabria, en el municipio de Castañeda, en una zona que linda con el municipio de Piélagos. Todo ello, con una opacidad muy grande, mucha desinformación por parte de los ayuntamientos implicados y el Gobierno de Cantabria. Por las últimas referencias mediáticas, parece que los primeros pasos de la obra ya han incluso comenzado, sin tener evidencia o garantía clara de que este lugar vaya ser un espacio de almacenamiento seguro, convirtiéndose en lo que se denomina un “vertedero de seguridad”. Las últimas noticias que hemos recopilado apuntaban titulares como “El vertedero de Castañeda recibe la autorización para tratar residuos con amianto”, algo que, tras revisar el Boletín Oficial de Cantabria hemos podido constatar que en junio la Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente otorgaba a la empresa que gestiona el vertedero existente, Integraciones Ambientales de Cantabria, S. A., y al Ayuntamiento de Castañeda, la autorización ambiental para llevar a cabo este proyecto, aunque en ningún momento se especifica que este vaya a transformarse en un «vertedero de seguridad».

Hace un tiempo leíamos noticias en relación al futuro derribo del antiguo y enorme edificio del hospital de Valdecilla, en Santander, la residencia, el cual contiene enormes cantidades de amianto que dificultan su demolición, y parece que este proyecto de vertedero, entre otras cosas, podría tener mucho que ver con este proceso de derribo, al leer titulares como “Cantabria contará con vertedero de amianto tras derribo de Residencia de Santander”, “El amianto obligará a desmontar la Residencia planta a planta”.

Ante todo este contexto de falta de información pública y opacidad por parte de los ayuntamientos de Castañeda, Piélagos y el Gobierno de Cantabria, y de cara a saber qué es este proyecto y los riesgos que puede implicar si se llega a implementar, hemos hablado con Julen Rekondo, quien estudió Ciencias Químicas, es técnico y consultor ambiental, también divulgador en varios medios de comunicación, está en varias organizaciones ecologistas y fue Premio Nacional de Medio Ambiente en 1998. Como complemento a todo lo hablado en el programa, Julen nos amplió las informaciones con la entrevista por escrito que os compartimos en este artículo: 

ENTREVISTA CON JULEN REKONDO

Sobre la problemática del amianto

¿Qué es el amianto?

El amianto (o asbesto) es un grupo de minerales fibrosos de origen natural conocidos por su resistencia al calor, a la corrosión y por ser buenos aislantes. Se ha utilizado históricamente en una amplia gama de productos, especialmente en materiales de construcción como tejas, baldosas y tuberías de fibrocemento, así como en frenos y embragues de automóviles. Su inhalación, sin embargo, es extremadamente peligrosa, ya que puede causar enfermedades graves como el cáncer y la asbestosis.

¿Por qué se ha venido usando y qué problemas a nivel de salud humana en particular y ambiental en general se descubrió que implica?

El amianto se usó ampliamente durante el siglo XX hasta la década de 1970, cuando el reconocimiento público de los peligros para la salud del polvo de asbesto llevó a su ilegalización en la construcción convencional y en la protección contra incendios en la mayoría de los países.​ A pesar de esto y en parte porque las consecuencias de la exposición pueden tardar décadas en surgir, se cree que al menos cien mil personas al año mueren a causa de enfermedades relacionadas con la exposición al asbesto según la OMS.​

A pesar de la gravedad de las enfermedades relacionadas con el asbesto, el material se ha utilizado ampliamente en todo el mundo, y se cree que la mayoría de los edificios anteriores a la década de 1980 contenían asbesto. Muchos países aún apoyan el uso de asbesto como material de construcción, y la extracción de asbesto está en curso, con Rusia como el principal productor, produciendo alrededor de un millón de toneladas en 2015.

El asbesto representa un peligro para la salud bien conocido. La inhalación de fibras de asbesto puede conducir a varias afecciones pulmonares graves; al respecto las autoridades médicas demostraron que los productos relacionados con el asbesto/amianto provocan asbestosis y cáncer con una elevada mortalidad desde 1906, demostrado por Montague Murray. Pero no fue hasta 1931 cuando comenzó a regularse y tenerse en cuenta la peligrosidad del mineral, en Reino Unido, con la muerte de Nellie Kershaw, considerada la primera trabajadora con asbestosis por exposición de amianto en su puesto de trabajo. La primera publicación oficial que demostró una relación entre el asbesto y la asbestosis fue Mesothelioma of pleura and peritoneum following exposure to asbestos in the London Area.

El amianto en España

Utilizado por grandes industrias y por la construcción, el amianto fue un material utilizado a lo largo del siglo pasado, que se popularizó en las décadas de los 70 y 80. Estudios determinan que su vida útil es de unos 25-30 años, y a partir de ese momento comienza a descomponerse y a emitir fibras que generan graves enfermedades en la salud humana.

En España se prohibió la instalación de elementos con amianto el 14 de junio del año 2002. No obstante, se calcula que los españoles viven entre más de 3 millones de toneladas de amianto, presente en casas, edificios, infraestructuras industriales y de ocio y en el medio ambiente.

¿Cuál es la diferencia entre amianto y uralita?

La diferencia es que amianto es el mineral peligroso y uralita es el nombre comercial de un producto de fibrocemento (una mezcla de cemento y fibras) que contenía ese mineral, popularizado por la empresa Uralita S.L. En España, ambos términos se usan a menudo de forma indistinta para referirse al fibrocemento con amianto, debido a la gran penetración de esta marca en el mercado. Hoy en día, existe «uralita sin amianto», un material de fibrocemento seguro que se diferencia del original por no contener el mineral peligroso.

Diferencia entre Amianto y Asbestos

No existe diferencia entre amianto y asbestos, ya que son sinónimos. Ambos son conceptos que sirven para agrupar un grupo de seis minerales metamórficos fibrosos, compuestas por silicatos de cadena doble, con una estructura cristalina y que contienen finas fibras con una longitud por encima de las 5 micras y un diámetro inferior a 3 micras.

La palabra asbestos si la traducimos del latín significa «incombustible» e «inextingible»

¿Cuál es la situación legal en España y en Europa?

En España, el uso, comercialización y fabricación de amianto están prohibidos desde 2002, según la Orden ministerial del 7 de diciembre de 2001. Esta prohibición sigue vigente y se complementa con el RD 396/2006 para la manipulación segura y la eliminación de los materiales que ya existían, que además incluye sanciones por incumplimiento. A nivel europeo, la Directiva 2009/148/CE establece un marco legal para la protección de los trabajadores frente a la exposición al amianto, prohibiendo su uso y estableciendo normativas para su manejo y eliminación.

Asimismo, el Real Decreto 396/2006, establece estrictas medidas de seguridad aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto.

Cabe recordar que el Parlamento Europeo aprobó, el 14 de marzo de 2013, una Resolución titulada “Riesgos para la salud en el lugar de trabajo relacionados con el amianto y perspectivas de eliminación de todo el amianto existente (2012/2065(INI)”. En ella se instaba a la UE, a la Comisión y a los Estados miembros a que inventariasen la presencia de amianto y elaboraran mapas de localización para, posteriormente, realizar planes de acción para su eliminación antes de 2028.

¿Cuál es la situación en otros territorios del mundo? A pesar de estos riesgos, ¿se sigue utilizando en algunos lugares?

El amianto sigue siendo utilizado en países como India, China, Rusia, Estados Unidos e Indonesia, a menudo en productos de fibrocemento para techos y paredes. La exportación de amianto continúa desde países como Rusia, Kazajistán, Canadá, China, Perú y Brasil, exponiendo a los trabajadores a sus peligros, especialmente en naciones con regulaciones laborales más laxas.

Países que lo prohíben: Un número creciente de países, incluyendo toda la Unión Europea, Argentina, Chile, Colombia y Canadá, han prohibido total o parcialmente el uso y comercio de amianto.

Países que lo siguen usando: Países como Rusia, China, India, Indonesia, Estados Unidos y Brasil continúan con la producción y/o importación de amianto, especialmente para productos de construcción.

La uralita desarrollada a partir de 2002 ya no tiene amianto, por lo que no implicaría estos riesgos, ¿esto es así?

Sí. La uralita fabricada a partir de 2002 ya no contiene amianto porque su uso está prohibido en España desde ese año, por lo que no implicaría los mismos riesgos. Sin embargo, la uralita instalada antes de 2002 sí puede contener amianto, y solo se considera peligrosa si sus fibras se liberan al aire, por ejemplo, si el material se daña o se deteriora. La uralita comercializada después de 2002 utiliza sustitutos como la fibra de vidrio, que no son perjudiciales para la salud.

En Cantabria, en el municipio de Castañeda, en una zona que limita con el de Piélagos, se está proyectando un vertedero, con muy poca transparencia…¿existen alternativas de gestión que se puedan reivindicar en lugar de almacenarlo en un vertedero? ¿No queda otro remedio que almacenarlo en un vertedero? ¿Qué se debe reivindicar? ¿Una gestión fiable a nivel estatal? ¿Unos límites al almacenamiento para evitar procesos de importación de amianto de otros territorios?

Gestión de residuos: Debe ubicarse en un vertedero de seguridad que cumpla con los requisitos de la normativa vigente.

Aislamiento del suelo: El subsuelo debe tener una baja permeabilidad (conductividad hidráulica) y un espesor adecuado para evitar fugas y contaminar el agua subterránea.

Protección contra fenómenos naturales: La ubicación debe tener en cuenta los criterios de sismicidad y otros factores que puedan afectar la estabilidad de la instalación.

Aislamiento y sellado: Se debe garantizar el aislamiento del amianto del exterior, por ejemplo, mediante el sellado con hormigón.

Control de la contaminación: Se deben implementar medidas de control y vigilancia para prevenir la dispersión de fibras de amianto en el aire y en el agua.

¿Cómo se destruye el amianto?

Cuando el material llega al vertedero, este puede tener diversos finales, como pueden ser su almacenamiento (El cual es el método más barato), su eliminación completa o su transformación en un material inerte. Destacar, que todos estos procesos a excepción del almacenamiento, no se realiza en un vertedero de amianto, y algunos de ellos, ni siquiera se aplican por razones económicas y técnicas.

A continuación, diferentes procesos en plan descriptivo-informativo (otra cuestión son las críticas que se pueden hacer al respecto):

Almacenamiento: Actualmente, es el método más utilizado en todos los países del mundo debido a su alto coste de destrucción, por lo que normalmente se trata como los residuos nucleares, se entierra bajo tierra con un recubrimiento de hormigón. Periódicamente, debe efectuarse una evaluación del riesgo de exposición probable de los operarios del vertedero que se ocupan de transportar o enterrar las bolsas de residuos, los cuales deben someterse a muestreos individuales. Los empleados deben protegerse contra el riesgo de exposición (provocada, por ejemplo, por la rotura de las bolsas o los embalajes de los residuos durante su transporte o enterramiento) mediante la utilización de equipos de protección adecuados (filtros de partículas de alta eficacia en el aire acondicionado de las cabinas de los vehículos y uso de equipos de protección respiratoria aptos para amianto y ropa protectora, así como vestuarios o instalaciones de descontaminación).

Vitrificación: Este proceso se lleva a cabo en plantas de transformación de residuos, las cuales incineran el amianto a una temperatura superior a los 1400 grados, el cual hace una reacción química que convierte el residuo peligros en uno inerte reutilizable como conglomerado de construcción. El problema de este proceso, que consume mucha energía y recursos, por lo que no sale rentable.

Método ABCOV: Sólo hay una empresa en el mundo que procesa el amianto para su conversión a través de procesos químicos patentados, que convierten el amianto en arena y como material inerte. Aquí te adjunto su metodología por si le quieres echar un vistazo: ABCOV.

Proyecto «Amiante»: Es un proyecto que funciona a través de los Fondos Europeos que tiene como fin convertir el amianto en material inerte a través de un proceso que no influya ecológicamente en el entorno. No parece que esté en funcionamiento a día de hoy.

INERTAM: Consiste en un proyecto francés que ya lleva 30 años en funcionamiento con una capacidad de hasta 8000 toneladas al año, que consiste en convertir el asbesto en un mineral llamado «Cofalit» a través de un proceso de vitrificación especial que alcanza los 1500º. Así, el contenedor que contiene amianto se coloca en una zona dónde se prepara el residuo para mezclarlo con sílice, calcio, combustible y yeso, de modo que, a través de un procedimiento totalmente automatizado, se transforma en un material inerte, el cual no posee propiedades cancerígenas y puede emplearse de nuevo para la construcción cumpliendo el ciclo del reciclaje. Destacar que la marca Cofalit es una marca patentada.

ThermalRecycling: Es una planta diseñada en Francia. El proceso científico desde 2008 por el que pasa se llama desnaturarización (Denaturing), el cual consiste en transformar el asbesto en una sustancia nueva llamada «Calmag» que pueda emplearse para la construcción de carreteras, a través de un proceso comercialmente viable. Están tratando de que este material pueda emplearse para pavimiento y otros elementos de la construcción.

Cuestiones a reivindicar: 

– Gestión pública y no privada.

– Participación social en todo el proceso.

– Inventario de amianto en Cantabria, y, en función de ello, límites a su almacenamiento en un vertedero de seguridad.

– Establecimiento de ciertos criterios sobre la ubicación del vertedero: Los criterios para la ubicación de un vertedero de amianto deben incluir la consideración de la sismicidad del área, la geología, la hidrogeología y la distancia a zonas pobladas, además de cumplir con la normativa de la Ley 7/2022. Es esencial que el vertedero sea un vertedero autorizado, yo diría, de seguridad, que siga estrictos protocolos para garantizar la contención del amianto y evitar la liberación de fibras peligrosas al medio ambiente.

– Sismicidad: La ubicación debe ser analizada según los criterios de sismicidad de la normativa vigente, como la Norma de Construcción Sismorresistente en vigor (NCSR-02).

– Geología: Se deben considerar los criterios geológicos para asegurar la estabilidad del emplazamiento a largo plazo.

– Hidrogeología: Es crucial evaluar la vulnerabilidad del acuífero para prevenir la contaminación del agua subterránea.

– Distancia a zonas pobladas: Se deben establecer distancias seguras para evitar la exposición de la población al amianto.

– Cumplimiento normativo: La ubicación debe ser un vertedero autorizado y cumplir con todos los requisitos de la normativa vigente, en particular, con la Ley 7/2022.

¿Es obligatorio retirar un material con amianto que esté instalado y en uso?

En primer lugar, hay que mencionar la Orden de 7 de diciembre de 2001 por la que se modifica el Anexo I del Real Decreto 1406/1989, de 10 de noviembre, por el que se imponen limitaciones a la comercialización y al uso de ciertas sustancias y preparados peligrosos. En concreto, esta orden prohíbe las actividades de comercialización y uso del amianto como materia prima. Por su parte, el artículo 4 del Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto, redunda en dicha prohibición al recoger expresamente las actividades que exponen a los trabajadores a las fibras de amianto en la extracción del amianto, la fabricación y la transformación de productos de amianto o la fabricación y transformación de productos que contienen amianto añadido deliberadamente, exceptuando de tal prohibición únicamente el tratamiento y desecho de los productos resultantes de la demolición y de la retirada del amianto.

No obstante, conforme a la normativa, los materiales o productos con amianto fabricados e instalados con anterioridad a la prohibición que entró en vigor en el año 2002, pueden seguir instalados y en uso mientras dure su vida útil, no siendo obligatorio retirarlos siempre y cuando estén en buen estado y no presenten riesgos de liberación de fibras al ambiente. En este sentido, el anexo XVII del Reglamento (CE) nº 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de 2006, relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos (REACH), por el que se crea la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos, se modifica la Directiva 1999/45/CE y se derogan el Reglamento (CEE) nº 793/93 del Consejo y el Reglamento (CE) nº 1488/94 de la Comisión, así como la Directiva 76/769/CEE del Consejo y las Directivas 91/155/CEE, 93/67/CEE, 93/105/CE y 2000/21/CE de la Comisión, que afecta a la fabricación, comercialización y uso de estas fibras y de los artículos y mezclas que lo contengan, realiza esta misma puntualización. Esto es debido a que en la mayoría de los casos para que haya exposición a fibras de amianto debe haber manipulación del material con amianto, sobre todo si se trata de materiales denominados no friables.

Finalmente, cuando un material haya alcanzado el final de su vida útil, hay que retirarlo conforme a lo establecido en el Real Decreto 396/2006.

¿A que riesgos de salud humana y ambiental se puede ver expuesta la población en las cercanías de un vertedero como este?

La población cercana a un vertedero de amianto está expuesta a riesgos graves para la salud y el medio ambiente debido a la inhalación de fibras que pueden causar enfermedades respiratorias como la asbestosis y cánceres como el de pulmón y mesotelioma. Los riesgos ambientales incluyen la contaminación del suelo y del agua subterránea por la lixiviación de las partículas y la dispersión de las fibras por el aire.

Se debe realizar pruebas fuera del área de reducción para confirmar que no haya niveles elevados de fibra fuera del área de trabajo.

¿Cómo es la situación en otros territorios a nivel de la existencia de otros vertederos?

La situación de los vertederos de amianto varía globalmente: muchos países del Norte Global han prohibido su uso y cuentan con regulaciones específicas, mientras que en otras regiones el amianto sigue siendo utilizado y exportado, aumentando el riesgo de vertederos ilegales y mal controlados. Países como Rusia y China continúan su producción y uso, mientras que otros como Canadá, aunque ya no lo extraen, lo envían a países en desarrollo donde la legislación es menos estricta. Esto crea una doble situación: por un lado, la gestión de residuos en países con prohibiciones, y por otro, el peligro creciente en regiones con poca regulación y vertidos ilegales.

El vertedero de Zaldibar en Bizkaia recibió 4.235 toneladas de materiales de construcción que contenían amianto, como placas, tuberías y canaletas de fibrocemento. El vertedero pasó de ingresar 2.954 toneladas en 2017; a 2.592 en 2018; y a 4.235 en 2019, un incremento del 43% en solo dos años, según cifras del Gobierno vasco.

El vertedero de Zaldibar se derrumbó el 2 de febrero de 2020. Dicho vertedero recibió residuos peligrosos como PCBs, los denominados bifenilos policlorados, sustancias prohibidas desde 1986 por su alto poder cancerígeno y sus nocivos efectos sobre el medio ambiente, residuos de amianto, sin autorización, aunque posteriormente la recibió.

¿A la hora de denunciar a nivel político, hacia dónde debe dirigir los focos la ciudadanía? ¿Hacia quienes toman las decisiones a nivel municipal, a nivel regional, a nivel estatal o incluso a nivel europeo?

Fundamentalmente a nivel municipal y regional, que son quienes tienen las competencias.

 

BIBLIOGRAFÍA

www.residuosprofesional.com/tag/amianto/

(Colaboro en esta Revista, muy interesante a nivel de información)

DIRECTRICES PARA LA RETIRADA DEL AMIANTO INSTALADO. Ministerio de Sanidad.

https://www.insst.es/documentacion/material-tecnico/preguntas-tecnicas-f…

https://www.retema.es/blog/el-impacto-de-la-nueva-ley-de-residuos-en-los…

https://www.gisgal.com/wp-content/uploads/2025/11/Guia-para-particulares…

https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/cinco-anos-despue…

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