A los pacientes de TEC no se les pregunta sobre las causas de sus problemas

Traducción del articulo «ECT Patients Not Asked About Causes of Their Problems» del doctor John Read, publicado originalmente en la edición inglesa de Psychology Today el 11 de diciembre de 2025.

Una encuesta ha revelado que se ignoran las causas sociales de los problemas de los pacientes de TEC.

Claves:

  • Una encuesta global ha revelado que la mayoría de los pacientes sometidos a TEC identifican causas sociales para los problemas por los que se les administra la terapia.
  • A la mayoría de los pacientes sometidos a TEC nunca se les pregunta por las causas de sus problemas, como el maltrato infantil y el abandono.
  • Los pacientes sometidos a TEC rara vez reciben ayuda para las causas que ellos mismos señalan como responsables de sus problemas de salud mental antes de la terapia.
  • Los investigadores piden un cambio de paradigma fundamental que se aleje del actual enfoque biomédico, demasiado limitado.

La terapia electroconvulsiva (TEC) consiste en administrar electricidad al cerebro humano, bajo anestesia general, con el fin de provocar convulsiones de tipo generalizado. Un ciclo típico de TEC comprende entre seis y doce tratamientos a lo largo de tres o cuatro semanas. Aunque su uso ha disminuido desde su apogeo en los años setenta y ochenta, todavía se administra a aproximadamente un millón de personas al año, en su mayoría mujeres y personas mayores.

El primer estudio en preguntar a los pacientes de TEC qué creían que había causado los problemas de salud mental por los que se les había prescrito dicha terapia acaba de publicarse.1 El artículo también informa sobre si los servicios de salud mental preguntaron alguna vez por esas causas o las abordaron terapéuticamente.

Una encuesta, diseñada por un equipo de investigación formado por tres personas que habían recibido TEC y tres psicólogos clínicos, entre los que me incluyo, fue contestada por 858 personas que habían recibido TEC y 286 familiares y amigos, de 44 países.

La mayoría de los pacientes tratados con TEC (84 %) informaron de adversidades durante la infancia, como abandono emocional o abusos sexuales y físicos. De ellos, el 78 % creía que estas experiencias adversas habían contribuido a los problemas por los que se les había prescrito la TEC. Sin embargo, solo el 32 % afirmó que los servicios de salud mental les habían preguntado alguna vez por estas adversidades, y solo el 30 % consideraba que se habían «abordado terapéuticamente».

Tampoco se reconocieron la mayoría de los factores estresantes recientes. Alrededor del 81 % de los pacientes que recibieron TEC informaron al menos un factor estresante significativo en los seis meses previos al tratamiento, siendo los más comunes la soledad o el abuso emocional/coercitivo. El 67 % creía que estos factores estresantes influyeron en sus dificultades, pero solo al 34 % se le preguntó al respecto y solo el 21 % sintió que se habían abordado.

El artículo1 concluye:

«Los profesionales de la salud mental deben asegurarse de preguntar a los pacientes sobre los acontecimientos y circunstancias de su vida que, en su opinión, han contribuido a las dificultades por las que se está considerando la TEC, y ofrecerles ayuda al respecto».

Los resultados concuerdan con numerosos estudios previos que muestran que, debido al predominio de un enfoque estrictamente biomédico, los servicios de salud mental rara vez preguntan sobre adversidades infantiles como el abuso sexual o el abandono. Mi revisión de la investigación, realizada junto con colegas de la Universidad de East London, constató que solo entre el 0 % y el 22 % de las personas usuarias de servicios de salud mental afirman haber sido alguna vez preguntadas por abusos infantiles por parte del personal de salud mental.2

Sin embargo, este estudio reciente es un ejemplo especialmente inquietante de lo que ocurre cuando el sufrimiento y la desesperación humanos se medicalizan y se consideran síntomas de una «enfermedad mental» que debe tratarse biológicamente. ¿Cómo pueden la electricidad y las convulsiones abordar el abuso y el abandono infantil, la violencia doméstica o la soledad?

Nuestros hallazgos son una clara llamada de atención para un sistema que necesita urgentemente un cambio de paradigma fundamental. Los resultados de la encuesta coinciden con las preocupaciones de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud de que los sistemas de salud mental están descuidando determinantes sociales como la pobreza, la violencia y la discriminación.

Mis colegas y la organización benéfica británica dedicada a la salud mental Mind aportaron comentarios para el comunicado de prensa de la Universidad de East London sobre la investigación.

La coautora Sue Cunliffe, que se sometió a la TEC, dijo:

«La desesperanza y el aislamiento causados por el maltrato doméstico me dejaron una única opción, el suicidio, para aliviar el dolor. Por eso, me sometieron a terapia electroconvulsiva y acabé con daños cerebrales tan graves que tuve que dejar mi trabajo como doctora. En un informe reciente, mi médico de cabecera escribió: «Maltrato doméstico mal diagnosticado y aplicación errónea de TEC… causando daños cerebrales».

Otra coautora, Sarah Hancock, también sometida a TEC, añadió:

«Los resultados de nuestra encuesta a pacientes de TEC ponen de relieve la ausencia de identificación y tratamiento rutinarios de las causas reales de nuestros síntomas. Estos resultados demuestran que no soy la única persona a la que se le ha prescrito prematuramente la TEC sin averiguar qué estaba pasando realmente y qué era lo que realmente necesitaba».

Rosie Weatherley, directora de contenidos informativos de Mind, la mayor ONG dedicada a la salud mental del Reino Unido, afirmó:

«Mind se hace eco de las preocupaciones planteadas por esta investigación: la base empírica de la TEC nunca ha sido adecuada para su propósito, y este último estudio corrobora aún más la necesidad de replantearse si se debe ofrecer este tratamiento a los pacientes y cuándo hacerlo».

Esperamos que estos hallazgos fomenten un replanteamiento radical del apoyo a la salud mental, que vaya más allá del diagnóstico y los procedimientos invasivos y adopte un enfoque más holístico y basado en el trauma para abordar el contexto social del malestar.

Los resultados de la encuesta sobre otros temas relacionados con la TEC también se han publicado y resumido en Psychology Today, incluyendo la eficacia,3 la pérdida de memoria,4 otros efectos adversos,5 la información proporcionada a los pacientes y sus familias,6 y las diferencias entre sexos.7

Referencias

  1. READ, J., CUNLIFFE, S., HANCOCK, S.P., HARROP, C., JOHNSTONE, L., MORRISON, L. (2025). A survey of ECT recipients, family members and friends: Are the self-reported reasons for their problems being addressed? International Journal of Mental Health Nursing, https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/inm.70187
  2. READ, J., HARPER, D., TUCKER, I., KENNEDY, A. (2018). Do mental health services identify child abuse and neglect? A systematic review. International Journal of Mental Health Nursing, 27, 7-19. https://doi.org/10.1111/inm.12369
  3. READ, J., JOHNSTONE, L., HANCOCK, S.P., HARROP, C., MORRISON, L., CUNLIFFE, S. (2025). A survey of 1144 ECT recipients, family members and friends: Does ECT work? International Journal of Mental Health Nursing, https://doi.org/10.1111/inm.70109
  4. READ, J., HANCOCK, S.P., MORRISON, L., JOHNSTONE, L., HARROP, C., CUNLIFFE, S. (2025). A survey of 1144 ECT recipients, family members and friends: Incidence, severity and duration of memory deficits. Ethical Human Psychology and Psychiatry, http://dx.doi.org/10.1891/EHPP-2025-0009.
  5. READ, J., CUNLIFFE, S., HANCOCK, S.P., HARROP, C., JOHNSTONE, L., MORRISON, L. (2025). The adverse effects of electroconvulsive therapy beyond memory loss: An international survey of recipients and relatives. International Journal of Mental Health, doi:10.1080/00207411.2025.2576946
  6. READ, J., HARROP, C., MORRISON, L., HANCOCK, S.P., JOHNSTONE, L., CUNLIFFE, S. (2025). A large exploratory survey of ECT recipients, family members and friends: What information do they recall being given? Journal of Medical Ethics, doi:10.1136/jme-2024-110629
  7. MORRISON, L., CUNLIFFE, S., HANCOCK, S.P., HARROP, C., JOHNSTONE, L., READ, J. (2025). Electroconvulsive therapy and women: An international survey. Health Care for Women International, doi:10.1080/07399332.2025.2568222

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