NACE LA ASAMBLEA LIBERTARIA DE CANTABRIA

El pasado 7 de marzo se presentó la asamblea libertaria de Cantabria en Santander. Tras varios meses de asambleas y debates, queremos presentar un nuevo proyecto anarquista en Cantabria. Una asamblea que pretende incidir sobre la realidad, cada vez más hostil por el escenario bélico internacional, el auge del fascismo, las difíciles condiciones de vida que se nos imponen, la explotación laboral, entre otras muchas, y participar en los conflictos desde la teoría y práctica anarquista. Un espacio donde confluyan las ideas y prácticas desde la horizontalidad, el apoyo mutuo, la autogestión y la acción directa.
El debate que tenemos está abierto, en el mismo existen consensos y disensos. Surge de la inquietud por superar años de bajón y dispersión política. Es por ello que surge también de determinadas críticas a los movimientos sociales y, en particular, al entorno libertario del que formamos parte, reconociendo también con ello los múltiples aciertos a lo largo de estos años.
Nos guían los valores anarquistas de horizontalidad, sin establecer ningún tipo de jerarquía, relacionándonos entre iguales, tomando decisiones por consenso a través de la asamblea. La autogestión, sin recibir ninguna ayuda ni subvención del Estado. El apoyo mutuo entre iguales, ayudándonos y solidarizándonos entre explotadas y oprimidas. Y la acción directa, la resolución de cualquier conflicto sin ningún intermediario. Tampoco queremos nada de la clase política, no queremos delegar nuestras vidas en nadie, queremos tomarlas y decidir nosotras mismas sobre ella.
La asamblea libertaria de Cantabria nace para dotar en este territorio al entorno anarquista de una pequeña estructura visible y pública donde organizarse. Ese es, como mínimo, nuestro punto de partida. Hasta ahora, en Cantabria el anarquismo permanece vivo desde la transacción democrática hasta nuestros días por medio de la participación de activistas en movimientos sociales, sindicatos de clase y la gestión de proyectos de autogestión y centros sociales. Planteamos valorar este hecho como positivo, ya que no estaríamos planteando nada sin su trayectoria y legado, pero planteamos también que es insuficiente y limitado.

En el estado español, lo que podríamos llamar como movimiento libertario se encuentra actualmente en un momento protagonizado por distintas corrientes que, como siempre, han convivido o simplemente existido llevando a la práctica sus propias ideas y métodos. Permanece la organización informal en grupos de afinidad sin siglas ni nombres, bajo asambleas, gestión de centros sociales, grupos de acción directa, etc. Existe un sector anarcosindicalista, que a pesar de sus distintos conflictos, permanece también con su labor sindical en distintos frentes. Existe también una rama más ligada al ecologismo y la defensa del territorio, así como la construcción de una alternativa política desde la ruralidad. Además, existe una vía plataformista y especifista que plantea la necesidad de crear organizaciones formales de masas. Sin entrar ni superficial ni profundamente a describir estas cuatro distintas categorías en las que podríamos clasificar el anarquismo actual con brocha gorda sin negar que muchas personas pueden coincidir en varias a la vez, sí es verdad que todas influyen de una manera u otra a quienes tratamos de echar este proyecto adelante y ninguna lo define por completo. Pero no hay que olvidar que en el movimiento libertario en los últimos años también existe otra realidad. La realidad del abandono de militantes a otras fuerzas políticas, o simplemente, el abandono de las militancias en general por el hartazgo, la desidia, las circunstancias personales y la precariedad sistémica actual.
Aterrizando todo esto en nuestro contexto local, lo cierto es que en Cantabria no podemos hablar directamente de movimiento anarquista pero sí de un entorno que gira en torno a esta afinidad libertaria. Se trata de un entorno muy diluido en las dinámicas de los movimientos sociales y también muy centrado en crear estructuras internas de autogestión que incumben solo a las propias personas implicadas, que a menudo llegan a conocerlas por inquietud política y por amistad, pero no porque exista un trabajo político detrás divulgativo y propagandístico.
En ese sentido, la asamblea libertaria de Cantabria no pretende ser otro mero intento de grupo anarquista para autocomplacerse, sino una estructura visible y pública que dar a conocer al resto de la sociedad y un ejemplo de lucha deseable para extender y contagiar. Es por ello que pretendemos salir de años de pasividad política, de dispersión y de bajón, que consideramos no sólo nos ha afectado a «nosotres» sino a todos los movimientos, para plantear un mínimo organizativo. Pero para ello no queremos reproducir algunas dinámicas que siempre hemos llevado y queremos probar otras cosas. Por ejemplo, abandonar las dinámicas en donde amistad y afinidad se confunden, abandonar las dinámicas de actuar sin siglas ni nombre. Abandonar las dinámicas que nos llevan a crear proyectos que pretenden salir del capitalismo dentro del capitalismo, para plantear conflictos sociales asumiendo que estamos dentro del capitalismo y que no podemos escapar individual ni en pequeños grupos al mismo, sino es planteando una lucha social que debe extenderse para acabar con la dominación.
Extenderse no significa necesariamente crecer como asamblea en número, sino contar con que el anarquismo sea accesible a todo el mundo mediante luchas como la autodefensa laboral, el antimilitarismo, la incidencia en luchas sociales que existan a nuestro alrededor. Las luchas que elijamos dependerán de la valoración constante que hagamos de nuestra práctica. Para ello necesitamos presencialidad, constancia y tener en cuenta nuestras limitaciones.
Esto lo decimos porque esta iniciativa la estamos impulsando tres personas, a sabiendas de que podría interesarle a muchas otras. Hemos reflexionado sobre la edad que vamos teniendo, sobre la dispersión geográfica que vivimos entre compañeras y el cambio en el tiempo que disponemos para las militancias y hemos valorado estas cuestiones como muy determinantes para poder llevar a cabo nuestra actividad, para bien o para mal. También vemos la necesidad de promover no sólo el crecimiento de esta asamblea, sino el nacimiento de otras y una futura coordinación o federación a nivel de Cantabria como horizonte y bajo una perspectiva anarquista.
Además, hemos pensado en elegir dos ejes de actuación, uno de ellos y por eso la pasada invitación a las compañeras de la red de autodefensa laboral de Vallecas, sería la autodefensa laboral. El otro eje es la atención a las luchas emergentes y a los problemas más inmediatos (antimilitarismo, antirracismo, vivienda, etc.). Todo ello dependerá de las fuerzas con las que contemos y de las manos que tengamos. El hecho de priorizar en unos ejes concretos, no es porque consideremos unas luchas más importantes que otras, sino porque las consideramos más desatendidas desde una perspectiva libertaria que otras y porque consideramos que son luchas que posibilitan puentes con el resto de explotadas. Queremos abandonar ciertas dinámicas de los movimientos sociales muy ancladas en el ocio alternativo, el autoconsumo de charlas y actividades culturales y las redes de amistad. Cuestiones que vemos necesarias pero sólo si son acompañadas de un proyecto político que pretenda superar sus propios límites y transformar la sociedad.
Resumiendo, pretendemos crear algo muy básico.
Una asamblea pública y visible con reuniones periódicas, ejes de lucha concretos, valoraciones cada x tiempo e intento de promover luchas, participar de las que ya existen y crear coordinaciones.
Podéis contactarnos en asamblealibertaria_decantabria@riseup.net



