¿Está Turquía preparando un ataque contra Rojava? (2025) – Kurdistan au féminin
SIRIA / ROJAVA – Turquía ha mantenido conversaciones con Francia, Estados Unidos, Reino Unido y Rusia sobre los planes para el norte y el este de Siria y el desarme de las fuerzas árabe-kurdas.
Ahora que la crisis siria vuelve a ser una cuestión central para las potencias regionales y occidentales, el Estado turco ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos y de inteligencia con el fin de desmantelar los logros políticos y las capacidades militares de la Administración Autónoma del Norte y Este de Siria (AANES). A medida que se acerca el primer aniversario de la toma del poder de Ahmed al-Sharia (al-Jolani) en Damasco, y mientras transcurren los tres últimos meses del periodo de aplicación del acuerdo del 10 de marzo, el discurso diplomático se ha endurecido notablemente.
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Los grupos yihadistas afiliados a Hayat Tahrir al-Sham (HTS) han proferido amenazas abiertas contra la AANES, mientras que las negociaciones entre las autoridades de HTS y la AANES parecen estar estancadas desde hace algún tiempo. A pesar de ello, el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, ha insistido en que cualquier medida que se adopte en el marco del acuerdo del 10 de marzo debe ajustarse estrictamente a las exigencias de Turquía.
Se observó una intensa actividad diplomática, especialmente durante las primeras semanas de diciembre de 2025. Se celebraron reuniones en las que participaron delegaciones del Reino Unido, Turquía, Francia, Estados Unidos y Rusia, así como una delegación de seguridad en representación de las autoridades del HTS. Este proceso pone de manifiesto una creciente conciencia internacional: el futuro de Siria no puede determinarse únicamente por la fuerza militar, y la AANES se ha convertido en un actor clave en el panorama político y de seguridad del país. Durante los intercambios, Turquía calificó las actividades políticas y sociales de la AANES como «una amenaza directa a su seguridad nacional», al tiempo que describió el apoyo internacional prestado a Rojava por Israel, Francia y Estados Unidos como «una violación de la integridad territorial de Siria». Según se ha informado, la delegación turca declaró a la delegación francesa, durante las conversaciones, que este apoyo «permite al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) establecer un corredor seguro entre el norte de Irak y Siria, amenazando así la seguridad de las fronteras turcas».
Los detalles recabados durante las conversaciones revelan posiciones especialmente importantes por parte de algunos actores internacionales, en particular las delegaciones británica y francesa, con respecto a la AANES. Según la información facilitada, las delegaciones declararon que los kurdos de Siria no buscan la secesión ni la independencia, sino que simplemente desean permanecer dentro de una Siria unificada, siempre que se aplique un modelo descentralizado o federal. Estas mismas delegaciones también habrían insistido en la necesidad de garantizar los derechos políticos, de seguridad, culturales y económicos de los kurdos, así como su representación equitativa en las instituciones gubernamentales.
Esta posición equivale a un reconocimiento implícito de la legitimidad de la AANES. Teniendo en cuenta, en particular, el papel crucial que desempeñaron las FDS en la derrota del Daesh, se puede afirmar que esta posición refleja una tendencia occidental más amplia a considerar a la AANES como un socio importante para la estabilidad y la lucha contra el Daesh.
Se ha revelado que, durante las reuniones, la delegación turca trató de limitar el alcance del acuerdo del 10 de marzo a la retirada de las FDS de Deir ez-Zor, Raqqa y Tabqa, así como a su desarme.Además, la delegación habría pedido a la parte francesa que ejerciera presión directa sobre las FDS para que entregaran sus armas y se unieran a las instituciones de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), una petición que Francia habría rechazado. La delegación turca también habría expresado su frustración por lo que calificó de «posición inflexible de Europa», argumentando que Europa sigue apoyando a la AANES en el marco de la lucha contra el terrorismo y afirmando que este apoyo demuestra una cierta independencia europea frente a las presiones turcas.
A pesar de la nueva relación pragmática establecida entre Turquía y las autoridades del HTS tras el colapso del régimen baazista, el HTS no se ha adherido plenamente a la línea política de Ankara. Aunque se esfuerza por reconstruir un Estado centralizado, el HTS es consciente de que la AANES y las FDS constituyen una fuerza militar, política y social importante que es imposible ignorar o desmantelar. Al mismo tiempo, la delegación de Damasco habría insistido, durante las conversaciones, en la integración individual de los combatientes de las FDS en el ejército sirio, así como en la transferencia a su autoridad del control de los asuntos de seguridad, los recursos petrolíferos y gasísticos, las prisiones que albergan a miembros del EI y los pasos fronterizos.
Por su parte, Rusia actuaría con cautela en la gestión de sus relaciones con todas las partes. Aunque sigue siendo un socio clave de Turquía en muchos temas, Moscú parece dispuesta a mantener abiertos los canales de comunicación con la AANES.
Turquía sigue presionando a Hayat Tahrir al-Sham (HTS o HTC) para que lance un ataque contra la AANES, mientras que Moscú habría advertido claramente que cualquier ataque de este tipo entraría en conflicto directo con sus intereses y podría debilitar su influencia, especialmente en las regiones costeras de Siria. La posición de Rusia refleja su análisis de que un posible ataque desestabilizaría aún más el país y reactivaría las organizaciones extremistas, un escenario contrario a sus intereses actuales en Siria.
Algunas fuentes también han destacado que la delegación estadounidense ha rechazado de forma firme e inequívoca cualquier ataque contra las zonas controladas por la AANES. Washington considera que una guerra a gran escala provocaría el resurgimiento del Estado Islámico y pondría en peligro los avances en materia de seguridad logrados por las FDS en los últimos años.Se ha informado de que la delegación estadounidense ha comunicado estas preocupaciones directamente a Turquía, insistiendo en que la estabilidad en el norte y el este de Siria es un pilar fundamental de la estrategia regional de Estados Unidos y que las FDS siguen siendo un socio indispensable.
En este complejo contexto, ha surgido un papel inesperado de Israel tras las informaciones procedentes de fuentes rusas según las cuales una delegación de seguridad israelí habría informado a Moscú de su intención de establecer bases permanentes en el sur de Siria con el fin de limitar la influencia turca. Esta evolución pone de manifiesto la multiplicidad de actores implicados en la crisis siria e indica que cualquier alteración importante del equilibrio de fuerzas en el norte del país tendría inevitablemente repercusiones en el sur, donde convergen intereses regionales sensibles en materia de seguridad.
Por otra parte, durante las conversaciones se supo que la delegación turca afirmaba que Israel había bloqueado la aprobación por parte de Estados Unidos de una operación turca contra la AANES, alegando el temor a una reactivación de la influencia iraní en Siria. Esta situación ilustraría la estrategia israelí de preservar su influencia en Siria al tiempo que ejerce presión sobre Turquía.
En conjunto, estos acontecimientos demuestran que la disputa fundamental entre la AANES y las autoridades del HTS no se limita a los acuerdos de seguridad, las cuestiones fronterizas o los recursos petrolíferos, sino que afecta al núcleo mismo de la identidad futura del Estado sirio. Mientras que el HTS se orienta hacia la reimposición de un sistema centralizado que los sirios han soportado durante décadas, la AANES sigue comprometida con un proyecto descentralizado basado en la distribución del poder según las realidades geográficas, étnicas y religiosas, en consonancia con la complejidad de la sociedad siria. En el contexto de la lucha por el poder que se perfila en la región, las posibilidades de que la AANES y las FDS consoliden sus posiciones en todo el territorio sirio parecen más altas que nunca. En resumen, está claro que, durante la última década, los kurdos han logrado imponerse como una fuerza ineludible para configurar el futuro de Siria. Ante la creciente convicción regional e internacional de que un modelo descentralizado representa el camino más realista hacia la estabilidad en Siria, el proyecto de la AANES sigue demostrando su determinación de convertirse en parte integrante de la futura estructura política del país, a pesar de los retos y las crecientes presiones. (ANF)
16 de diciembre, 2025 libértame



