I. Trauma + Respuestas del Trauma
¿Qué significa estar informade en el trauma?
Podemos empezar por entender qué es y cómo se suele manifestar.
El trauma es el resultado de haber sido expueste a algo que nos es extremadamente angustiante e impactante. Cambia la manera en la que funciona el cerebro, literalmente, dejando una huella duradera en él a través de la creación de nuevas asociaciones entre el evento traumático y personas, lugares, recuerdos, fechas y componentes sensoriales (olores, tipo de iluminación, el tacto de una prenda, etc.). No toda persona que experimenta algo perturbador terminará desarrollando un trauma por ello, y sabemos que existen ciertos factores protectores frente al desarrollo del trauma. Por ejemplo, estar arropade por la comunidad directamente después del hecho y durante el período posterior reduce significativamente la probabilidad de desarrollar un trauma grave. El trauma puede ocurrir por un evento singular, o por muchos eventos, a veces producidos durante un periodo largo — este segundo tipo se llama trauma complejo.
Los diferentes tipos de trauma:
- Físico, sexual, psicológico, económico, espiritual, médico, político o de negligencia ambiental
- Negligencia hacia personas dependientes, como pueden ser niñes, personas mayores o personas discapacitadas
- Dinámicas sociales o relacionales: Violencia de género, racismo, homofobia, transfobia, capacitismo, xenofobia, gordofobia, clasismo, bullying, violencia de pandillas, mutilación genital o corporal…
- Relacionado con la presencia, uso o abuso, tanto propio como ajeno, de alcohol u otras sustancias
- Duelos y pérdidas: Por muerte, adicción, encarcelación, distanciamiento unilateral, ghosting, divorcio, declive cognitivo, migraciones voluntarias o forzadas, presenciar una muerte o un accidente
- Desastres naturales
- Conflictos armados: Guerra, genocidio, tiroteos, presenciar una pelea armada, formar parte de una comunidad donde se ha producido un tiroteo masivo, etc.
- Estrés crónico: Vivir, trabajar o estudiar en un ambiente consistentemente estresante, vivir con burnout, tener cerca o cuidar a personas queridas pasando por problemas de salud física o mental
- Exposición secundaria: Tener cerca a personas queridas quienes estén experimentando abuso, formar parte de una profesión donde estés expueste frecuentemente al trauma de otres (trabajadores sociales, psicólogues, equipos de rescate, profesionales médiques, bomberes, paramediques, personas trabajando en albergues de personas sin hogar, de violencia de género, etc.)
- Neurodivergencia: Ser una persona neurodivergente en un mundo neurotípico que exige una serie de capacidades para evitar la marginación puede condenarle al ostracismo, lo cual puede fomentar el desarrollo de trauma
Cuando un evento traumatizante está sucediendo, las personas pueden reaccionar de maneras muy diversas. Algunas de las reacciones más comunes son de luchar, huir, paralizarse, complacer, negar y desmayarse. Todas estas respuestas son el resultado de procesos fisiológicos que ocurren en el cerebro y el cuerpo con el fin de protegernos del evento. La primera y última meta del cerebro es esta: Sobrevivir. Nada más. El cerebro escoge, de manera automática, la respuesta que determina más eficiente para la prevenir la muerte.
- Una respuesta de lucha involucra la activación del sistema nervioso autónomo (una parte de nuestro sistema nervioso central sobre la cual no tenemos control) y distintos neurotransmisores que cambian la manera en la que reaccionamos y en cómo procesamos la realidad. Una respuesta de lucha puede manifestarse como agresividad, el impulso de agredir física o verbalmente a alguien o de afrontar una situación.
- Una respuesta de huida se manifiesta a través del impulso de huir de la situación, normalmente de manera física, yéndose del lugar, pero también puede ser una huida mental si la huida física no es posible.
- Una respuesta de parálisis ocurre cuando el cerebro determina que luchar o huir es demasiado peligroso, y que es más eficaz quedarnos quietes para prevenir la muerte. Es parecido al instinto de hacerse el muerto que tienen muchos animales. En este caso, puede hacer que la persona no pueda hablar, mover su cuerpo, tomar decisiones o responder a la situación. Esta es una reacción muy común entre víctimas de violencia sexual.
- Una respuesta de complacer es cuando alguien se comporta de manera apacible, como táctica inconsciente de mitigar la situación traumatizante y para hacer que termine lo más pronto posible. Esta respuesta es especialmente común cuando existe un elemento social o emocional donde hay una dinámica de poder entre la persona agresora y la víctima, como puede ser la violencia sexual, doméstica o de género.
- Una respuesta de negación se refiere a la negación parcial o total del impacto que tiene el evento sobre la persona víctima. Esta respuesta es especialmente común entre personas cuya autoestima está formada, cultural o individualmente, sobre la necesidad de ser “fuerte”. También es frecuente entre personas que no cuentan con una red de apoyo o un nivel de seguridad vital que les permitiría colapsarse, causando una pérdida de funcionalidad que no pueden permitirse por las razones que sean.
- Una respuesta de desmayo, también conocida como un sincope vasovagal, es cuando alguien se desmaya del miedo o del shock.
Todas estas reacciones son incontrolables y une no puede simplemente elegir la que prefiere tener en el momento cuando algo traumático está pasando. Muchas de ellas tienen componentes relacionados con la socialización de género y fenómenos sociales relacionados con la cultura. El cerebro y el sistema nervioso han evolucionado inteligentemente a lo largo de miles de años para desarrollar estas reacciones que muchas veces salvan vidas. Nuestra existencia depende literalmente de estas respuestas.
Después del hecho, podemos empezar a desarrollar múltiples manifestaciones del trauma según van asentándose. Aquí tenemos una lista no exhaustiva (¡a la que te invito a medio leer para evitar tu pérdida total de interés en este artículo!):
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Efectos psicológicos:
- Cambios en la percepción de la realidad: Desconfianza, confusión, shock, desrealización, disociación, despersonalización, tener flashbacks, etc.
- Cambios comportamentales: Pensamientos o ideación suicida, autolesión, cambios en la personalidad, hipersexualización, el desarrollo, empeoramiento o recaída de trastornos de la conducta alimenticia, adicción y otras dificultades de salud mental, la pérdida de interés en el sexo/autoplacer, el desarrollo de fobias o comportamientos de riesgo (con el sexo, las sustancias, conducir, etc.), abuso de sustancias, adicciones comportamentales (a aplicaciones de ligar, al sexo, al móvil, al juego, a la compra, a las apuestas, etc.)
- Cambios emocionales: Ansiedad, depresión, negación, dificultad para concentrarse, rabia, irritabilidad, cambios bruscos de humor, miedos irracionales, sensación de culpa, vergüenza, tristeza, desesperación, sensación de estar entumecide emocionalmente, pesadillas, terrores nocturnos, pensamientos intrusivos, miedo extremo a ciertos objetos, lugares, personas o experiencias sensoriales relacionadas con el trauma, etc.
- Efectos físicos: Sentirse entumecide físicamente, tener dolor corporal, insomnio u otras perturbaciones relacionadas con el sueño, tener nauseas, temblar, hiperventilación, dolores de cabeza, mareos, hipersensibilidad física, disfunción eréctil, vaginismo, adormecimiento o insensibilidad de los genitales u otras partes del cuerpo relacionadas con el trauma, etc.
- Efectos sociales y relacionales: Pérdida de interés en el sexo, problemas con el aprendizaje o con la participación en clase o en el trabajo, pérdida o deterioro de relaciones cercanas, comportamientos de riesgo con otras personas que involucran el sexo, las drogas, etc.
II. Reflexiones macro sobre cómo el trauma puede afectar las amistades a nivel micro
Bien, ahora que ya estamos en la misma página sobre todos esos aspectos densos y clínicos sobre el trauma, hablemos de las amistades informadas en el trauma.
Al leer estas listas de reacciones que alguien podría tener, quizás empezaste a crearte una imagen en la cabeza sobre cómo puede ser la respuesta de trauma de alguien. Puede que la teoría la entendamos, pero ¿seríamos capaces de identificarlo cuando estas cosas nos estuvieron pasando a nosotres mismes, o a alguien cercane? Cuando experimentamos estas reacciones en la vida real, nos pueden pillar de sorpresa y las podemos procesar o interpretar a través de la lente de siempre. Es decir, en lugar de tener “las gafas” del trauma puestas, tendemos a ver las cosas según las normas de nuestra cultura (o de nuestra cámara de eco), sobre qué está bien/mal, aceptable/inaceptable, normal/anormal, etc. En mi opinión, una amistad informada en el trauma podría consistir en tener en cuenta esa tendencia de interpretar automáticamente, y dar el beneficio de la duda a nuestra gente cuando hace cosas que, desde fuera, parecen no ser un comportamiento muy guay, especialmente si es impropio de esa persona. Aquí pongo un ejemplo:
Digamos que te vas a una fiesta con une amigue tuye, y a mitad de la noche te das cuenta que no está, su coche ya no está fuera y no sabes cómo vas a llegar a casa. Le llamas y le mandas mensajes pero no contesta y en algún momento, te rechaza la llamada. Te sientes enfadade, confuse, ansiose por no saber si tu amigue está bien y sobre cómo llegarás a casa, y por supuesto, súper tirade. Este amigue nunca ha hecho algo así antes y no tienes ni idea de qué podría haber pasado.
La amistad informada en el trauma, en esta situación, podría consistir en que le das el beneficio de la duda de que algo muy fuerte debería haber pasado para que se comporte así. En lugar de dejarte volar la cabeza y las emociones, decides obtener más información primero. La siguiente vez que ves a tu amigue, le preguntas que pasó esa noche y te dice que cuando fue al baño, sorprendió a alguien metiéndose una raya de algo y le disparó un montón de traumas que tenía de un novio de la adolescencia, que tomaba coca y le maltrataba. Te dice que no está muy bien desde entonces, que no quiere hablar de ello, pero que te pide perdón por dejarte tirade esa noche.
O quizás no te pide perdón. Quizás se comporta de manera defensiva. Quizás esquiva tu pregunta del todo, o quizás te ataca verbalmente cuando pides una explicación y te dice que te vayas de su puta casa. Todas estas pueden ser, también, respuestas de trauma.
1. ¿Cuán bien nos deja la cultura de bienestar? (Wellness culture)
¿Cómo encontrar un equilibrio entre entender que alguien está (o puede estar teniendo) una respuesta de trauma, y respetarnos a nosotres mismes en cuanto a qué tipo de trato estamos dispuestes de recibir en nuestras amistades? Esta, evidentemente, es una pregunta que cada une responderá de manera distinta, y a la cual, no hay una respuesta claramente correcta. Pero sí quiero lanzar una pregunta: ¿Hacia dónde nos llevaría nuestra cultura de bienestar actual, inevitablemente influída por el individualismo y el capitalismo? ¿Hacia una conclusión de “joder, me está tratando fatal y sé que merezco algo mejor que esto”, o hacia una curiosidad por lo que le pasa a le otre; hacia el deseo de extender la mano y ofrecer cuidados, aún si significa estar expueste a una persona en estado turbulento?
Diría que muches de nosotres cuestionaríamos si realmente queremos tener une amigue que sea capaz de tratarnos de tal forma. Mil y un memes sobre autoamor y límites destellan por nuestras mentes, recordándonos qué tipo de trato merecemos recibir, y que estos comportamientos, sin duda, caerían en el de la categoría alabada por memes de autoayuda de Persona Tóxica™. También, estoy convencide de que muches de nosotres nos preguntaríamos qué pasó realmente y qué tipo de apoyo estaría necesitando, pero como se ha negado a contárnoslo (otra respuesta muy común de trauma: el aislamiento, el volverse menos verbal y más evitative), paramos allí.
2. Ser (Paternalista) o No Ser (Paternalista)?: Esa es la cuestión
Aquí podemos meternos en el antiquísimo debate filosófico sobre paternalismo y antipaternalismo, dos posturas de la filosofía moral. El paternalismo (en esencia y terriblemente explicado) es cuando alguien siente que tiene la necesidad de intervenir y determinar qué es lo mejor para otra persona, asumiendo que la persona en cuestión, por el motivo que sea, no sea capaz de tomar una decisión informada sobre su vida o la situación en un momento determinado. El antipaternalismo se refiere a la postura filosófica que defiende que cada persona sabe qué es lo que necesita mejor que cualquier otra persona, sin importar la situación ni el estado en el que se encuentra. En mi cámara de eco, el término paternalismo ha sido alejado de las nociones originales de la filosofía, es casi usado como insulto, y diría que la mayoría pensaría que el paternalismo en cualquier instancia, es algo malo. A rasgos generales, gente de derechas tienden a optar por posturas más paternalistas y gente de izquierdas, por posturas más antipaternalistas. Sin embargo, pienso que ninguna de las posturas es inherentemente más o menos ética, sino que depende enteramente de nuestra capacidad de conectar con los valores de la persona en cuestión y utilizar el discernimiento para averiguar si la persona es capaz de tomar una decisión en concordancia con sus creencias y necesidades. En mi opinión, tener amistades informadas en el trauma significa poder identificar cuando “creer” sin cuestionar lo que nuestres amigues traumades nos dicen o piden, y cuando es mejor entender que su comportamiento, palabras y deseos expresados están siendo considerablemente influídos o generados por el trauma.
Tomar estas decisiones es algo increíblemente complejo y sujeto a matices. Si mi amigue me dice que no quiere hablar sobre lo que pasó esa noche, o qué pasó en su relación abusiva, respetaré al 100% ese límite. Pero si parece que me está esquivando, alejándose de mí y de sus otres amigues (aislamiento), y empieza a mostrar otras señales de trauma, como dejar de cuidar su higiene (de manera no habitual), usar sustancias de manera nueva y aparentemente dañina, etc., puede que decida tomar un paso hacia elle a pesar de sus intentos de alejarse. Quizás intentaría elegir un momento apropiado para preguntarle si puedo describirle qué estoy percibiendo (no contándole “los hechos”), y preguntarle cómo ve esas cosas. No podemos obligar a nadie a recibir apoyo, pero sí podemos reconocer cuán difícil puede ser para algunes, que están pasando por una respuesta de trauma, pedirlo o recibirlo. Podemos vocalizar nuestras preocupaciones y recordarles las veces, para las que tengamos energía, que estamos allí para escuchar (o para dar cualquier tipo de apoyo que podemos brindarle de manera realista). Podemos recordarle que no es una carga ni un lastre, que no es “demasiado ______” (intense, necesitade, inestable, demandante, etc.). Podemos recordarle que las cosas que está experimentando son extremadamente válidas, y que bajo ninguna condición, tiene que pasar por esto sole. Esta es una manera de prevenir el suicidio. Esta es una manera de tener amistades informadas en el trauma.
Este debate paternalismo vs. antipaternalismo a veces nos puede dejar sintiéndonos paralizades en medio de situaciones que requieren de nosotres una activación rápida si no queremos ser negligentes. A veces esta parálisis puede llevarnos a observar, pasivamente, cómo nuestres amigues se alejan, se ahogan en botellas, se entumecen con porros o pastis, tienen relaciones sexuales impulsivas o arriesgadas, o se hacen daño de otras formas, todo mientras nos decimos a nosotres mismes: “Supongo que sabe lo que hace…” y “Sabe que estoy aquí si me necesita” y “Si quisiera ayuda, me lo pediría”. No, amigue míe, lo más probable es que, estando en ese estado, la mayoría no te lo pediría.
El cerebro traumado (trauma brain) es real: Es un cerebro muy confundido, muy reactivo, muy irracional y muy escapista. Nuestres amigues pasando por un trauma no suelen ser del todo conscientes de sus mecanismos de protección (de hecho, si fuesen conscientes del todo, seguramente dejarían de funcionar), y desafortunadamente, como vivimos en una cultura que culpa a las víctimas, puede que no pida ayuda aún si lo quisiera o lo necesitara.
3. ¿Qué es la cultura de la culpabilización de le víctima?
Es otro de esos problemas macro que se fluye de arriba hacia abajo y es sentido en un nivel micro, muy personal. Es cuando las personas víctimas de violencia son humilladas y culpadas por la sociedad y por la gente en sus vidas por el abuso que sufrieron. La cultura que culpa a la víctima conlleva un fenómeno arquetípico conocido como “la buena víctima”, que esencialmente, es una víctima que no exige reparaciones por el abuso que sufrió, sino que se hace más y más pequeña y se disculpa por causar molestias con su trauma. Se espera de elle que haga un esfuerzo tremendo por entender las causas de por qué la persona agresora le agredió; de comprenderle. Se espera de elle que considere como la revelación de los hechos afectaría a la persona agresora y personas conocidas; se espera de elle que no haga “un show”. Si una víctima se aleja de la mentalidad de “la buena víctima”, la culpabilización se intensifica increíblemente rápido, muchas veces dejando a la persona con trauma secundario (cuando sus intentos de buscar justicia o ayuda son respondidos con violencia, agravando y convirtiendo el impacto de las agresiones iniciales en una forma mucho más compleja de trauma).
A nivel macro, la cultura de la culpabilización de la víctima tiene sus raíces en la cultura de la violación, la misoginia, el racismo, el colonialismo, el capacitismo y prácticamente muchos de los -ismos feísimos que puedes imaginar. A nivel micro, suele manifestarse debido a la ignorancia sobre los mecanismos de todos esos -ismos, y debido a la disonancia cognitiva. La disonancia cognitiva es la guerra mental que ocurre cuando tenemos dos creencias enfrentadas entre sí y no hemos deconstruido y desnormalizado las narrativas culturales dominantes (a través de las cuales viven esos -ismos feísimos). Y las narrativas culturales dominantes nos llevan a repetir mierdas, resultando en la culpabilización de le víctima.
Por ejemplo: Pienso que Patricia es una mujer muy fuerte, pero toda mi vida, la sociedad me ha dicho —y también lo creo, porque no lo he deconstruido— que “Las mujeres que sufren violencia de género son débiles y por eso se quedan en relaciones violentas”. Hay disonancia entre estas creencias, así que tengo que decidir lo que pienso sobre la fuerza de Patricia, porque no puedo soportar esta sensación incómoda en mí de que la situación no encaje con lo que creo. Le digo a Patricia: “Pero eres una mujer fuerte, ¿cómo podrías haber permitido que te trate así? Eres mucho mejor que esto, no eres como esas chicas débiles que se quedan con cualquiera.” Ella reacciona fatal, y yo no entiendo nada. Yo pienso que estoy halagándole, diciendo que es fuerte, eso es bueno, pero ella solo recibe culpa y misoginia en mis palabras.
III. Algunas ideas para la acción para ser une amigue (más y más) informade en el trauma

Esta lista (desafortunadamente muy poco exhaustiva) nace del deseo de poder dar abrigo a les míes (y ser abrigade por elles) de manera más segura e informada en el trauma cuando nos toca pasar por algo chungo. El trauma es terrible y es una puta mierda y seguramente nos gustaría cuidar a nuestra gente (y ser cuidades) de manera informada para no empeorar las cosas. También sabemos que somos muy torpes, que el trauma es muy lioso y que nadie nos ha enseñado activamente cómo vadear en sus agua turbias. Genial. ¿Qué hacemos?
Personalmente, no he encontrado ninguna fórmula mágica todavía, y creo que no existe porque todo el mundo reacciona de manera distinta a ello. Por ende, necesitaremos apoyos y adaptaciones distintas para todes y para las múltiples circunstancias que podrían presentarse. Ahora os comparto algunas cosas que me han ayudado a mí.
1. Preguntas semiespecíficas > Preguntas abiertas
Cuando une amigue nuestre está lidiando con unas secuelas de trauma y sabemos que quiere hablar de ello pero le cuesta, suele ser útil hacer preguntas que son semi-específicas sobre cómo está, por ejemplo…
«¿Cómo has estado de salud física/mental últimamente?»
«¿Cómo has estado llevando ___tal situación___ estos días desde que te vi?»
«¿Qué tal va todo con __persona__? Si te apetece contarme, estaría encantade de escucharte.»
Preguntas muy abiertas (como «¿Qué tal estás?» o «¿Qué has hecho últimamente?») pueden activar respuestas automatizadas y socialmente aceptadas (como «Bien», «Regu», «Nada») que no dejan mucho espacio para la conexión y el compartir genuinamente. Es común que personas pasando por respuestas de trauma tengan la sensación de que son un lastre para la gente en su vida, o que son «demasiado» y que agobiarán a cualquier persona si comparten lo que realmente está pasando por dentro. Cuando hacemos preguntas semi-específicas, demostramos que tenemos un interés genuino en saber cómo está.
2. Ser comprensive
Si sabes que alguien está lidiando con un trauma y se está comportando de manera poco característica (y potencialmente… fatal), puedes tomar la decisión de procesar su comportamiento desde la curiosidad en lugar de llegar a un juicio rápido. Intenta obtener más información sobre lo que está pasando antes de reaccionar o llegar a conclusiones. Esto es mil veces más fácil decirlo que hacerlo. Cuando alguien está reaccionando a un trauma, suele estar lo más lejos imaginable de la mejor versión de sí misme. Exigir o anticipar un comportamiento estrella de alguien que está pasando por un momento oscuro es, simplemente, poco sensato. Si nuestre amigue está siendo reactive, evitative, «ego-céntrique», heche un puto lío, volátil, etc… quizás podemos darle un poco más de margen y ser más suaves con elle. Es importante que sepa que no le vamos a abandonar por estar teniendo estas reacciones. (Con eso dicho, la violencia no debe ser tolerada. Es una línea roja.)
3. Ofrecer validación, evitar los consejos
Cuando alguien decide abrirse para contarnos cómo está, no suele ser el momento para hablar sobre nosotres mismes, sobre qué cosas funcionan para nosotres, o lo que nosotres pensamos que debe hacer. Esto puede hacer que la persona se sienta invalidada, no escuchada, no considerada, molesta, enfadada, e incluso puede hacer que se arrepienta de haber intentado compartir. De ninguna manera estoy diciendo que no hay espacio para los consejos en las amistades informadas en el trauma, pero sí que considero que es mucho más oportuno guardarlos para más tarde, y de pedir consentimiento antes de compartirlos. En lugar de empezar a disparar consejos, podemos participar en la conversación a través de la validación. La validación es empatía en forma verbal. Es cuando reconocemos y reflejamos en voz alta cuán válida es la experiencia que está teniendo. Esto, 1) evita que giremos el foco de la conversación hacia nosotres, y 2) nos ayuda a alejarnos del impulso de lanzar consejos para intentar salvar a la persona de sus emociones o de su situación. Un ejemplo de validación: Une amigue nos dice «Llevo días sintiéndome tan ansiose y deprimide que no puedo salir de la cama o hacerme de comer.» Una respuesta de validación podría ser «Entiendo, suena realmente difícil… Puedo entender perfectamente como salir de la cama o hacer la comida sea imposible en un momento como este.» Para muches, sería muy difícil no soltarle un consejo si une amigue nuestre nos dijera algo así, pero ofrecer consejos antes de validación puede insinuar toda una serie de cosas que no queremos comunicar. Por ejemplo, que no pensamos que ha hecho todo en su mano para encontrarse mejor o que no le creemos lo suficientemente «inteligente» como para encontrar soluciones por sí misme… Desde luego, no es lo que estamos intentando comunicar cuando ofrecemos consejos, pero a veces, es el mensaje que llega. Además, si nuestro consejo es «Tienes que obligarte a levantarte y hacerte tu comida favorita, te va a sentar bien», lo más seguro es que no es un consejo asequible de todas formas. Si pudiera hacerlo, lo hubiera hecho. Validar la experiencia de alguien puede ayudarle a sentirse comprendide, escuchade y consolade.
4. Tener un debate sobre el paternalismo y el antipaternalismo
Sería mejor hacer esto literalmente en cualquier momento, excepto cuando alguien está lidiando con las secuelas de algo traumático. Podrías usar la primera parte de este artículo para hablar con tus amigues sobre respuestas de trauma y compartir vuestras reflexiones sobre el paternalismo/antipaternalismo. Podéis preguntaros cómo preferís ser cuidades en el caso de encontraros en un estado traumado («trauma brain») y no tuvierais acceso a la racionalidad o la regulación emocional suficiente para tomar decisiones importantes. ¿Cómo te sientes con la idea de que tus amigues insistan en apoyarte o ayudarte cuando dices que no lo quieres? ¿En qué contextos estaría bien que interviniesen aunque digas que no quieres en el momento? (Piensa: Autolesión, ideación suicida, violencia hacia otres, comportamientos arriesgados, etc.) Puede que une amigue prefiere que respetes su «no» para (ante) intervenciones, sin importar cuán peligrosa sea la situación, y puede que otre amigue te de una llave de su casa y que te diga que puedes entrar «en contra de su voluntad» en el evento (caso) de no estar cuidándose o si estuviera aislándose o autolesionándose. Conocer los valores y preferencias de cada une nos ayudará muchísimo en caso de tener que reaccionar.
5. Crear una red de apoyo mutuo
En un mundo que nos aísla y nos separa, que nos deja sintiéndonos soles con nuestras mierdas, la autoorganización de los cuidados es un acto tremendamente radical. Podemos crear un grupo (en persona o telemático) donde podemos manifestar nuestro deseo o necesidad de apoyo. Podría ser tan sencillo como «Oye, estoy pasándolo mal con mi salud mental hoy y no me siento segure estando sole. No quiero hablar de ello, pero si alguien está disponible para acompañarme en casa, me vendría muy bien.» Si tú y tus amigues usarais ese grupo cuando lo necesitaseis en la vida cotidiana, seguramente sería mucho más normalizado y más fácil de usarlo si algo traumático ocurre, especialmente sabiendo que no es «ay, me tienen que ayudar a MÍ, porque soy loque y problemátique». Las redes de apoyo mutuo van más allá de «Aquí todes nos ayudamos entre todes, hoy te toca a ti, mañana me tocará a mí». Ver el apoyo a través de esta lente nos aleja de la idea de que nos estamos haciendo favores. No estamos haciéndonos favores. No hay nada debido de vuelta (un favor que devolver). Ser cuidades por nuestra comunidad es nuestro derecho, simplemente por formar parte de ella. Si quieres más información puedes pinchar aquí para descargar una guía sobre ellos.
6. Crear o sumarte a una mutualidad
Una mutualidad es un grupo de personas que contribuyen una porción de sus ingresos a una caja común, y esa caja está disponible para cualquier persona que lo necesite dentro de la mutualidad. Hay muchas maneras diferentes de organizar una mutualidad, por ejemplo, todo el mundo puede aportar 5% de sus ingresos mensuales, o una cierta cantidad de dinero. El grupo decide qué tipo de criterio quieren tener para cuando la gente pide dinero. Es una manera de autoorganizar una red económica de apoyo a la que todes del grupo tengan acceso. Crear una mutualidad con amigues puede ser una forma de asegurar que, en caso de que algo traumático nos pase a algune, nuestras necesidades estarán cubiertas, por si necesitamos dejar el curro o acomodar a gastos relacionados con nuestra recuperación. Si quieres más información, puedes descargar un fanzine sobre una mutualidad pinchando aquí.
Como decíamos antes, somos todes muy distintes, y las situaciones que nos pueden pasar, también. Pero algo que sí compartimos todes es la necesidad de sentirnos apoyades, segures y comprendides. Estas necesidades (y muchas otras) son un hilo conductor que nos conecta a todo ser humano. Sin embargo, la forma de satisfacer esas necesidades puede ser extremadamente distinta, y de ahí, cuantas más ideas tengamos sobre como atender esas necesidades, mejor. Sería tremendo ir recopilando colectivamente una lista de ideas… Si quieres compartir las tuyas, me encantaría que me las mandases.
Uno de los efectos del trauma es que nos puede hacer sentir totalmente soles en lo que estamos viviendo. Es una de las mentiras más grandes que la mente puede contarnos. Primero, porque no estás sole — estás contigo. Y luego, eres tan especial porque eres únique en el mundo, pero no eres nada especial en lo que te pasa — cuando decidimos buscar a nuestra gente y compartirnos con elles, vemos que no somos ni les primeres que se han sentido así, ni seremos les últimes.
Como última nota y en ese espíritu de que no estamos soles, quiero hacer un llamamiento para crear un grupo de apoyo mutuo de salud mental en Liérganes. Si alguien está interesade, ¡mándame un correo! (you.me.molter@gmail.com)

Escrito por Umi Molter (elle), trabajadore social y autore del fanzine Gold Nugget



