Informe que la Delegación Comarcal Montañesa eleva a la consideración del Comité Nacional de la CNT

INFORME QUE LA DELEGACIÓN COMARCAL MONTAÑESA ELEVA A LA CONSIDERACIÓN DEL COMITÉ NACIONAL DE LA CNT

 

Imagen elegida de portada;Portada del primer número de adelante! Breve historia del anarquismo cántabro Raúl de Santiago López

 

Estimados Camaradas: Vaya por anticipado el saludo cordial de la organización hermana de Santander, extensiva a todos los camaradas libertarios que luchan contra las hordas facciosas en los frentes de batalla y también para los que en retaguardia laboráis sin descanso por la edificación de un mundo nuevo, acorde con nuestras doctrinas de manumisión social.

VENIMOS EN DEMANDA DE AYUDA moral y material. La Federación Comarcal Montañesa se halla huérfana de vuestra inteligente orientación y de vuestro valioso concurso. De continuar más tiempo sin el nexo de vuestra cooperación, toda nuestra labor de reorganización sindical – que no es poca- llevado a cabo con halagueñas perspectivas, se malogrará por falta de una ayuda vuestra, tan sentida como deseada.

Para que os deis una idea aproximada de nuestra labor que se ha desarrollado en la montaña bástanos señalar unas cifras:

Antes del 19 de Julio de 1936 contaba nuestra federación en Santander con 3.500 afiliados; Hoy en la federación comarcal montañesa se hallan adscritos más de 20.000 trabajadores distribuidos de la siguiente forma; Unos 10.000 pertenecen a la capital y, los restantes, a la provincia. 4.000 de estos compañeros provincianos, se hallan encuadrados en la federación regional campesina, de reciente constitución y de la cuál tenemos fundadas esperanzas de que en breve plazo triplicará sus efectivos. En el próximo mes de Mayo aparecerá el órgano de esta federación campesina, a modo de revista quincenal.

Interésanos advertir que el engrosamiento de nuestros cuadros sindicales se ha llevado a efecto con las restricciones debidas. No se ha permitido el libre acceso a cuantos lo han deseado: pues si es cierto que con motivo de la insurrección fascista, los indiferentes acudían en aluvión a sindicarse, en nuestros medios sólo hallaron fraternal acogida aquellos que no tenían un pasado del cuál avergonzarse y que, económica y profesionalmente, eran auténticos proletarios. No ha surgido lo propio en los medios ugetistas; allí se ha dado ingreso a infinidad de pequeños patronos y a un crecido número de oportunistas. Lo prueba el hecho elocuente de las cifras; Antes del 19 de Julio la Federación Obrera Montañesa (ugt) contaba con unos 24.000 afiliados. Hoy rebasa los 30.000. Observando estas cifras puede fácilmente colegirse la ventaja que llevamos; ventaja conseguida gracias a la heroína actividad que en los primeros momentos de la insurrección facciosa desplegaron nuestros grupos de defensa confederal; gracias a la perseverante labor constructiva de nuestros militantes, y también, a los innumerables errores cometidos por los compañeros marxistas; errores que han tenido y tienen su base y fundamento en la confección reformista de que hacen gala y practican con singular osadía.

 

1º hoja

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En la capital de la montaña, al igual que en la provincia, hay una corriente de simpatía hacia nuestro movimiento, que nos alaga, a la vez que nos hunde en serias meditaciones. Sería un error imperdonable defraudar a esas multitudes que han engrosado nuestras filas y a cuántas puedan seguir engrosándolas. Es el sentido de la responsabilidad el que nos trae a Valencia; el que nos impele a pedir ayuda de nuestro Comité Nacional; toda vez que la labor a desarrollar en Santander es de consolidación, orientación y rebustecimiento sindical.

En la ciudad se han pasado a nuestra querida CNT sindicatos de cierto abolengo ugetista; sindicatos que desde su constitución pertenecían a la central reformista. El sindicato portuario, con 700 afiliados, uno de los más veteranos en la UGT montañesa, ha ingresado en bloque en nuestra federación. El sindicato de panaderos ha hecho lo propio, aunque dejando en la organización marxista un reducido número de compañeros que no llegará a su cuarta parte. Exactamente ha ocurrido con el sindicato metalgráfico, y exactamente sucederá con otros sindicatos la ayuda que solicitamos de vosotros se nos presta con toda la eficacia que deseamos.

Unense a estas razones someras de tipo sindical, otras no menos importantes relacionadas con el momento político, social y bélico que vivimos. En Santander – para que no fuéramos una excepción – a la organización confederal se la hace objeto de una política difamante y persecutoria que subleva; unas veces se juega la insidia sinuosa, jesuítica; otras la descarada provocación absorviendo funciones de mando y control, tanto en el aspecto económico como en el político y social y, sobre manera, en el bélico. Ahí, en los órganos de guerra, el descaro es inaudito. Adquiere todas las formas de una amenaza. En la comisaría de guerra y en el estado mayor no hay otro control, ni otra participación civil, que la del partido socialista; dándose el caso, harto significativo, de que todos los comisarios políticos en los batallones y demás departamentos de guerra son marxistas; Como marxistas son la casi totalidad de los jefes de las fuerzas movilizadas. Ha llegado a tal extremo el desenfado monopolizador y absorbente de los marxistas que a los batallones formados con las quintas – se han llamado a los reemplazos del 25 al 38, ambos inclusive y por mar y tierra – se las coloca las insignias del partido socialista, se les da banderas socialistas y con denominación de los distintos líderes marxistas.

 

Estos “abusos de confianza”, estas faltas de lealtad, estos bastardos fines han sido denunciados por nosotros provocando frecuentes reuniones de todas las fuerzas representadas en el bloque antifascista. Los acuerdos que allí se toman, tras deliberadas discusiones, en las que tenemos que poner a prueba nuestra energía y capacidad polémica, se torpedeen siempre con singular desenfado, dejándolos incumplidos a veces, y otras, interpretándolos según sus particulares conveniencias.

 

Ante esta situación politico gubernamental hemos adoptado la táctica de inteligenciarnos con los partidos republicanos; táctica como comprenderéis que exige la determinada flexibilidad y extraordinario celo; táctica que por ahora, nos da excelentes resultados, pero que no ignoramos que pronto llegará el momento en que tendremos que discrepar y romper por la disparidad del contenido social que ambas fracciones representamos.

 

No queremos pecar de latos, extendiéndonos en demasía; verbalmente ampliaremos este informe que no tiene otro objeto que, el de dejar constancia de nuestra comparecencia ante ese comité en solicitud de ayuda; ayuda que se concreta en la siguiente petición;

 

2º página

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– Que se desplacen a Santander uno o dos compañeros para reforzar nuestros cuadros de militantes; compañeros con algún conocimiento y actitud, que puedan desempeñar, con soltura, cargos en la organización, que sepan contender en las líders tribunicias, que tengan algún ascendente moral para que, con su sola presencia, estimulen a la militancia montañesa, reanimándola y haciéndola adquirir todo el dinamismo que las actuales circunstancias exigen.

 

– Que el comité nacional mantenga, directamente, con nuestra federación comarcal, relaciones periódicas, usando el telégrafo con clave*(borroso), y la emisoria radiofónica que pronto terminarán de instalar los compañeros del comité provincial de la F.A.I de Santander.

 

– Que alguien de ese comité nacional se comprometa a representarnos en cuantas comisiones se la encomienden desde allí y que se obligue a relacionarse con nosotros, con asiduidad y normalidad.

 

Sinceramente creemos que no es ningún imposible lo que de vosotros solicitamos y, si lo hacemos directamente y así lo recabamos, es por entender que la configuración política que en España se está produciendo, determinará a que nuestra comarcal montañesa, se constituya en la regional de Santander, Burgos y Valencia.

 

Adjuntamos a este informe las notas que entregamos a los compañeros ministros, para que ese comité pueda apreciar con mayor precisión, cuál es nuestra situación y cuál nuestro porvenir, y para que influya acerca de aquellos al objeto de resolver pronto y satisfactoriamente los problemas que dejamos en tramitación.

 

 

Insistimos en que se nos preste ayuda, moral y material. Ayuda moral representada en el establecimiento periódico de relaciones postales y telegráficas, usando el medio más eficiente, el que vosotros elijáis. Ayuda material encarnada en la persona de uno o dos compañeros de alguna valía, que se desplacen temporal o permanentemente a Santander a coadyuvar al robustecimiento y consolidación de nuestra organización sindical.

 

Si esta demanda de ayuda se desatiende, por una u otras razones; si este clamor de la militancia confederal y anarquista de Santander no se satisface con la amplitud que las circunstancias y las posibilidades permitan, nosotros declinamos toda la responsabilidad que pueda achacársenos porque, sin dejar de laborar con el entusiasmo que hasta aquí lo hemos hecho, DECLARAMOS solemnemente, que no nos hallamos lo suficientemente capacitados para orientar y acrecentar el movimiento confederal en la montaña, con la justeza, precisión y celeridad que la revolución y la guerra exigen.

 

Para satisfacción de esta delegación, rogamos a ese comité nacional que, sea cuál fuere su resolución, nos conteste por escrito, al objeto de informar a nuestros compañeros de Santander.

 

Reiterando los saludos fraternales, nos ofrecemos vuestros incondicionalmente.

 

POR EL COMUNISMO LIBERTARIO

 

Valencia 11 de abril de 1937

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